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Thread: Retazos bellinianos

          
   
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  1. #1
    Schigolch
    Guest

    Retazos bellinianos

    Con el permiso de todos, voy a ir colgando algunos comentarios, reflexiones, notas,.... sobre la obra de uno de mis compositores preferidos, Vincenzo Bellini. Sin plan previo, ni compromiso temporal, tan solo al albur de donde nos vaya llevando el devenir del foro.

    Una de las operas mas infravaloradas de Bellini, es su penúltima obra, Beatrice di Tenda. Escrita entre dos obras maestras como Norma y Puritani, no desmerece a sus hermanas y, sin embargo, nunca ha acabado por ser parte del repertorio más frecuentado por los teatros, ni tampoco goza del prestigio que merece entre los aficionados.

    Esta es la sinopsis de la opera:

    ACTO I

    En el patio del castillo de Binasco

    Filippo Maria Visconti, duque de Milan y segundo marido de Beatrice di Tenda, viuda de Facino Cane, confía a un grupo de cortesanos que está hastiado de los constantes consejos e interferencias de Beatrice (Coro de introducción: Tu signor!,... lasciar si presto). El duque está ardientemente enamorado de la joven Agnese del Maino, dama de compañía de Beatrice, y busca un pretexto para deshacerse de su esposa. Desde el castillo llega la gentil voz de Agnese cantando (Romanza: Ah! non pensar che pieno), y Filippo resuelve derribar todos los obstaculos que se interponen entre ambos (Aria: Come t'adoro, e quanto).

    Aposentos de Agnese

    Agnese espera ansiosa la llegada de Orombello, joven partidario de Beatrice de quien está enamorada,ignorando que a su vez Orombello ama a Beatrice. Agnese ha enviado un billete anónimo a Orombello proponiendo una cita. El joven aparece, esperando encontrarse con Beatrice. Tras una breve confusión inicial, Agnese comprende que Orombello ama a la duquesa, se siente dominada por los celos, y jura vengarse de ambos. (Dueto: Nulla e un regno a core amante)

    Un bosquecillo dentro de los jardines ducales

    Beatrice se queja con sus damas de compañía del abandono del duque. Reflexiona sobre las razones por las que decidió unirse a tan tiránico gobernante (Aria: Ma la sola, ohime!, son io). Cuando Filippo entra junto a Rizzardo, hermano de Agnese y confidente del duque, Beatrice intenta despertar su piedad y le muestra su amor y lealtad. Filippo la acusa de conspirar contra él, junto a los antiguos soldados de su marido, usando documentos falsificados por Agnese. La duquesa se proclama inocente, pero Filippo la abandona, totalmente decidido a eliminar a su esposa. (Dueto: Duolo d'un cor piagato)

    En un ala del castillo de Binasco

    Mientras soldados leales a la memoria de Facino esperan el momento oportuno para levantarse contra Filippo (Coro: Arte egual si ponga in obra), Beatrice se encuentra con Orombello. El joven intenta convencer a la duquesa para que se ponga al frente de la rebelión. Beatrice se resiste, y Orombello le confiesa su amor. (Dueto: Della tua sventura
    Favellan tutti). En ese momento entran Filippo y Agnese. Convencido de la infidelidad de su esposa, el duque ordena arrestar a Beatrice y Orombello. (Concertato: Ah!, tal onta io meritai).

    ACTO II

    Un juicio en la galería del castillo de Binasco

    Tras ser cruelmente torturado, Orombello confiesa ser el amante de Beatrice (Coro: Dal tenebroso carcere). Frente a los jueces, Filippo rechaza el consejo de Anichino y pide la condena de Beatrice. La duquesa mantiene su inocencia y reprocha a Orombello su mentira. El joven, emocionado, rechaza su acusación como una falsedad producto de la tortura (Quinteto: Al tuo fallo ammenda festi). Los jueces, implacables, deciden torturar a la pareja hasta arrancarles una confesión. Agnese, conmovida, ruega a Filippo que salve la vida de dos inocentes. El duque, recordando las mercedes recibidas de su esposa, duda, pero ante la noticia que partidarios de Facino se disponen a poner sitio a Binasco, firma la sentencia de muerte. (Aria: Qui m'accolse opresso, errante).

    En el patibulo, frente a las celdas del castillo de Binasco

    Sus damas de compañía lloran el destino de Beatrice (Coro: Prega, Ah!, no, non sia la misera). Orombello es ejecutado y se despide de la duquesa (Romanza: Angiol di pace). Beatrice perdona a la arrepentida Agnese, invita a todos a rezar por el alma de Filippo y sube serena hacia el patibulo. (Aria: Ah! se un'urna e a me concessa).


    Una de las páginas mas hermosas de la opera es este Angiol di pace, que constituye la oración funebre del desafortunado Orombello. Aquí escuchamos la version de Edita Gruberova:



    Poco después, viene la despedida de Beatrice, un aria "más hermosa que los mismos sueños", Ah! se un'urna e a me concessa. Escuchamos a Joan Sutherland:




    Pues bien, cuando Vittorio Gui debía dirigir unas funciones de Beatrice di Tenda, protagonizadas por Joan Sutherland, decidió cambiar el final de la opera, pues le parecía que la cabaletta con que se cerraba la acción, tras el maravilloso cantabile anterior:



    No era digna del resto de la obra. En realidad, como Bellini iba muy apurado a la hora de entregar Beatrice para su estreno en Venecia, había recurrido al autoprestamo y adaptado una cabaletta de Bianca e Fernando: "Odo il tuo pianto":



    Así, que, ni corto ni perezoso, eliminó la cabaletta y finalizó la ópera con una especie de retorno del "Angiol di Pace". Sutherland se negó a cantar en esas condiciones, y fue sustituida por Leyla Gencer. Aquí podemos escuchar el resultado de la intervención de Gui:



    Personalmente, considero errada la sustitución. Es cierto que Bellini tenía planes para cambiar esta cabaletta, pero no fue ni mucho menos el ínico caso de autopréstamo en que incurrio, también existen por ejemplo en Norma, su obra maestra, como seguramente tendremos ocasión de comentar en este hilo. Y, todavía más importante, esa cabaletta no es un adorno, sino que cumple una función dramática, nos hace testigos de la transfiguración de Beatrice, de su triunfo sobre la muerte.

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  3. #2
    Schigolch
    Guest
    Como Beatrice di Tenda, La Straniera no es una ópera frecuentemente representada en el teatro, en nuestros días.

    No siempre fue así; tras su estreno en La Scala en 1829 (con Henriette Méric-Lalande, Caroline Ungher, Domenico Reina y Antonio Tamburini), la ópera fue popular en Italia durante más de sesenta años, representándose en Palermo, Bérgamo, Messina, Trieste, Venecia, Bolonia, Roma, Nápoles, .... Incluso llegó a estrenarse en Madrid, el 3 de Diciembre de 1830.


    Sin embargo, sufrió el destino de tantas otras obras del periodo y, salvo un par de funciones en La Scala, en 1935, para celebrar el centenario de la muerte de Bellini (con Gina Cigna, Mario Basiola, Francesco Merli...), desapareció de los escenarios desde finales del siglo XIX. Cantantes como Renata Scotto o Montserrat Caballé revivieron la ópera a finales de los años 60, pero nunca ha logrado establecerse definitivamente en el Repertorio.


    Henriette Méric-Lalande

    El argumento, muy enrevesado, nos presenta a una mujer, Alaide, que vive en Bretaña y oculta su rostro (la Straniera). Arturo, prometido a Isoletta, se obsesiona con la extraña, a pesar de los avisos que recibe de su amigo Valdeburgo.

    En realidad, Valdeburgo es el hermano de Alaide, que a su vez es la esposa bígama del Rey de Francia, y vive oculta esperando la muerte de la primera esposa del soberano. Arturo, irritado con Valdeburgo, cree haberlo matado, aunque éste reaparece y el arrepentido Arturo promete cumplir la palabra empeñada, y desposar a Isoletta. Llega la noticia de la muerte de la Reina, y se desvela la verdadera identidad de Alaide. Arturo, desesperado, se arroja sobre su espada para morir.

    Como en muchas ocasiones en el melodramma, todas estas vicisitudes son simple excusa para que las emociones de los protagonistas pasen a primer plano, perfiladas y potenciadas por la música que las acompaña.

    En el caso de La Straniera, su principal originalidad reside en lo contenido del retrato musical que nos ofrece Bellini, Retratando esas emociones con una gran elegancia, una delicada fragilidad. Con unas melodías de gran vuelo dramático, pero recogidas, íntimas, casi rozando la timidez, y privilegiando los números de conjunto.

    Merece mucho la pena acercarse a La Straniera. En mi opinión, esta excelente grabación de Opera Rara:



    captura apropiadamente el espíritu de la obra.

    Aunque el personaje de Arturo (pensado originalmente para Rubini, que se hizo cargo del rol en 1830, y fue revisado especialmente por Bellini para la ocasión) sea tal vez el más expansivo, sólo le falta un aria de locura, es Alaide quién goza de la música más hermosa y profunda. Como muestra, un botón, con el final de la ópera en la voz de Raina Kabaivanska, la magnífica aria "Or sei pago, o ciel tremendo", con el acompañamiento del coro.


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  5. #3
    Schigolch
    Guest
    Aunque la posteridad recuerda a Bellini principalmente por su obra lírica, el compositor siciliano también produjo una buena cantidad de piezas sacras. Algo lógico, por otra parte, dados sus orígenes familiares, como hijo y nieto de músicos empleados por la Iglesia.

    Tal vez su obra más conocida en ese terreno, sea la "Misa en La menor", compuesta por un Bellini de apenas veinte años de edad, y de la que escuchamos el Qui sedes, en la voz de Juan Diego Flórez:






    Sin embargo, quizás su mejor logro sea la "Misa en Sol menor", encargo para la celebración de la festividad de la Virgen del Carmen, en la iglesia de Gragnano, completado en 1825.

    Esta Misa se perdió hasta que, en 1959, se pudo reconstruir tras encontrar en Nápoles una partitura autógrafa de Bellini.

    El sentimiento que se desprende de estas obras sacras, es una religiosidad luminosa, alegre, mediterránea, muy lejos de las sombrías disquisiciones metafísicas que se escuchan en la música religiosa de países más fríos y brumosos.





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  7. #4
    Schigolch
    Guest
    Próximo a terminar sus estudios en Nápoles, y como ejercicio final de carrera, Vincenzo Bellini compuso a los veinticuatro años de edad su primera ópera, el dramma semiserio Adelson e Salvini.

    Utilizando un libreto escrito por Andrea Leone Tortola, para una ópera de Valentino Fioravanti estrenada en 1815, Bellini puso en pie en pocos meses esta incursión en la Lírica, que sería su actividad principal en los siguientes diez años de su vida.

    En la Irlanda del siglo XVII, nos encontramos en el castillo de Lord Adelson (barítono). El pintor romano Salvini (tenor) ama apasionadamente a la prometida de Adelson, Nelly (soprano). Struley (bajo), un viejo enemigo de la familia Adelson, decide aprovechar esta circunstancia para impedir el matrimonio de Adelson y la muchacha, utilizando a Salvini. Falsifica una carta de Adelson, en la que el noble pide en matrimonio a una joven londinense, para que Salvini convenza a Nelly para que huya con él, pero la trama es descubierta, Salvini le pega un tiro a Struley, Adelson y Nelly contraen matrimonio, mientras Salvini se casa también con la pupila de Adelson, Fanny (mezzo), y vuelve a Italia con su esposa.




    La ópera fue un gran éxito en el Conservatorio y llamó la atención del empresario Domenico Barbaja, quién comisionó una ópera de Bellini, la futura Bianca e Gernando. Bellini revisó Adelson en 1829, con vistas a un reestreno que nunca se produjo. De hecho, fuera del conservatorio napolitano, la obra hubo de esperar hasta nada menos que 1985 para subir a escena en Catania.



    Evidentemente, no estamos ante ninguna obra maestra, pero sí se trata de un esfuerzo perfectamente comparable, y aún superior a mi juicio, a un Oberto o a las primeras obras de Donizetti.

    Escuchamos la sinfonía, que después de una breve fanfarria inicia una melodía que Bellini usará después en Il Pirata.



    En la versión de 1829, Bellini hace cantar a Salvini este delicioso pasaje, "Ecco, signor, la sposa" cuando entrega a Nelly a su prometido, Adelson, que también encontró acomodo en el personaje de Valdeburgo, en La Straniera:



    Pero, indudablemente, la pieza más afortunada de la ópera es la romanza en Fa menor de Nelly, "Dopo l'oscuro nembo", que de nuevo inspirará a Bellini a la hora de componer I Capuleti e i Montecchi:


  8. #5
    Schigolch
    Guest
    En mi primer contacto con Beatrice di Tenda, a través de la grabación Sutherland / Pavarotti, la impresión más profunda fue con la cavatina de Beatrice, "Ma la sola, ohimè! son io".

    Posteriormente, otras páginas como la despedida final de Beatrice, el aria de Filippo "Come t'adoro e quanto", el dúo entre Orombello y Agnese.... fueron creciendo en mi ánimo hasta una altura similar, pero siempre he mantenido mi debilidad por esta maravillosa pieza.

    La escena completa, incluyendo recitativo y cabaletta:

    Scena Terza

    (Boschetto nel Giardino Ducale. Beatrice esce
    correndo; le sue Damigelle la seguono)

    BEATRICE
    Respiro io qui...
    Fra queste piante ombrose,
    All'olezzar de' fiori, a me più dolce
    Sembra il raggio del dì.

    (Siede)

    DAMIGELLE
    Come ogni cosa
    Il suo sorriso allegra,
    A voi dolente ed egra
    Rechi conforto ancor!

    BEATRICE
    Oh! mie fedeli!
    Quando offeso il suo stelo il fior vien meno,
    Più ravvivar nol puote il Sol sereno,
    Quel fior son io: così languir m'è forza,
    Lentamente perir. - Ah! non è questa
    La mercé ch'io sperai d'averti accolto
    E difeso, o Filippo,
    e al soglio alzato!

    DAMIGELLE
    Misera! è ver.

    BEATRICE
    Che non mi dee l'ingrato?

    (fra sé)

    Ma la sola, ohimè! son io,
    Che penar per lui si veda?
    O mie genti! o suol natio!
    Di chi mai vi diedi in preda?
    Ed io stessa, ed io potei
    Soggettarvi a tal signor?

    DAMIGELLE
    (fra sé)
    Ella piange.

    BEATRICE
    (fra sé)
    Oh! regni miei!

    DAMIGELLE
    (fra sé)
    Smania, freme...

    BEATRICE
    (fra sé)
    Oh! mio rossor!

    (in alta voce)

    Ah! la pena in lor piombò
    Dell'amor che mi perdé;
    I martir dovuti a me
    Il destino a lor serbò.
    Ma se in ciel sperar si può
    Un sol raggio di pietà,
    La costanza a noi darà,
    Se la pace ne involò.

    DAMIGELLE
    (fra sé)
    Ah! per sempre non sarà
    Vilipesa la virtù:
    Più contenta e bella più
    Dalle pene sorgerà.


    En 4/4, Mi mayor, allegro, escuchamos una marcha que se nos presentó en el preludio, y empieza a continuación un recitativo, "Respiro io qui", en que Beatrice comenta con sus damas de compañía, un coro de sopranos, la desilusión y el dolor que le causa el comportamiento de Filippo, retratados en sus fioriture. Tras un emocionante pasaje en Do mayor, Beatrice inicia en Mi mayor, largo sostenuto, el bellísimo y sentido cantabile "Ma la sola, ohime! son io". En el tempo de mezzo, intercambia un breve diálogo con el coro, para a continuación cantar la cabaletta "Ah!, la pena in lor piombo", que termina con el coro intentando en vano alentarla sobre su futuro.

    Grandes cantantes se han enfrentado a este reto.

    Joan Sutherland:

    http://www.youtube.com/watch?v=JR1rJjVn6GQ

    Leyla Gencer

    http://www.youtube.com/watch?v=3tRPArVOfog

    June Anderson

    http://www.youtube.com/watch?v=7MR5-p0Zf50

    Edita Gruberova

    http://www.youtube.com/watch?v=9qX5Ub6szkU

    Raina Kavaibanska

    http://www.youtube.com/watch?v=Y2WZ4SpBCxQ

  9. #6
    Schigolch
    Guest
    Las Adalgisas que han cantado después Norma tienen una gran tradición, que empieza nada menos que con Giulia Grisi, la primera Adalgisa.

    En el siglo XX, tenemos el caso de Giannina Arangi-Lombardi que debutó como Adalgisa en 1920, en Palermo, y Norma en 1925, en Reggio Emilia. ¿Cómo cantaba Arangi-Lombardi a Bellini?.

    Vamos a escucharla con una legendaria Adalgisa, nada menos que Ebe Sitgnani, en el dúo "Mira, O Norma":



    Aunque el "Casta Diva", en lugar de escucharselo a Arangi-Lombardi, ¿qué tal si lo hacemos a la propia Stignani?:



    Mezzos como Shirley Verrett también han intentado los dos papeles. Escuchamos a la Norma de Verrett en 1976:



    y su Adalgisa junto a la Norma de Beverly Sills:



    Sin llegar a cantar Adalgisa en escena, una de las mejores Normas de todos los tiempos, Montserrat Caballé, nos dejó una magnífica Adalgisa en disco, junto a otra Norma de referencia, Joan Sutherland:




    En otra gema belliniana, la Beatrice di Tenda, tambien podemos escuchar a Raina Kavaibanska cantando Agnese y Beatrice:




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  11. #7
    Schigolch
    Guest
    Una pequeña gema, es esta bella canción de Bellini basada en un texto de Pietro Metastasio, Ma rendi pur contento.


    Ma rendi pur contento
    della mia bella il core,
    e ti perdono, amore,
    se lieto il mio non è.

    Gli affanni suoi pavento
    più degli affanni miei,
    perché più vivo in lei
    di quel ch'io vivo in me.


    La escuchamos en las voces de Luciano Pavarotti, Montserrat Caballé y Cecilia Bartoli:






  12. #8
    Schigolch
    Guest
    La Ricordanza está basada en versos Pepoli, y compuesta en París. La música se reusó posteriormente en I Puritani.

    Nos canta Lawrence Brownlee:


  13. #9
    Schigolch
    Guest
    Bellini y Romani tenían la intención de preparar una ópera basada en el "Hernani" de Victor Hugo para ser estrenada en Milàn, el año 1831. Sin embargo, pronto quedo claro que los censores milaneses no estaban por la labor, así que Bellini decidió posponer el proyecto, para el que Romani había escrito ya bastantes páginas, y el propio compositor había avanzado mucho algunos números. En su lugar, trabajaron en uno de sus mayores éxitos juntos, La Sonnambula.

    El proyecto de Ernani, debido entre otras razones a la temprana muerte de Bellini, nunca se acometería de nuevo, hasta que Verdi completó su propia ópera ya en 1844. Sin embargo, algunos fragmentos de Ernani se pueden escuchar, para hacernos una idea de las intenciones de Bellini:


  14. #10
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    Siempre se está a vueltas con que si es mejor o te gusta más Rossini, Donizetti o Bellini. La verdad es que son tres grandes, grandísimos compositores de maravillosas óperas los tres, y la elección es aún más difícil que entre papá y mamá. Yo empecé prefiriendo al bergamasco, quizá porque lo primero que oí de él fueron sus obras maestras, y ahora que he escuchado algunas óperas donizettianas no tan redondas, mi valoración sobre él ha bajado un poco. En este momento, Bellini sería el que, de los tres, me llevaría a una isla desierta.
    Gracias por el hilo, Schigolch.

  15. #11
    Schigolch
    Guest
    Mi orden de prioridades en este caso, es sencillo, y bastante estable, en las últimas décadas: Bellini, después Rossini y, en un tercer plano, Donizetti.

  16. #12
    Schigolch
    Guest
    Il fervido desiderio

    Intérprete: Leyla Gencer



    Quando verrà quel dì
    che riveder potrò
    quel che l'amante cor tanto desia?

    Quando verrà quel dì
    che in sen t'accoglierò,
    bella fiamma d'amor, anima mia?

  17. #13
    Schigolch
    Guest
    Una de las Sei Ariette, ciclo de canciones compuesto por Vincenzo Bellini en 1829, "Bella Nice, che d'amore" es una bonita canción que escuchamos en versión de Luciano Pavarotti:




    Bella Nice, che d'amore
    desti il fremito e il desir,
    Bella Nice, del mio core
    dolce speme e sol sospir,

    Ahi! verrà, né sì lontano,
    forse a me quel giorno è già,
    che di morte l'empia mano
    il mio stame troncherà.

    Quando in grembo al feral nido
    peso, ahi! misero, io sarò,
    deh, rammenta quanto fido
    questo cor ognor t'amò.

    Sul mio cenere tacente
    se tu spargi allora un fior,
    Bella Nice, men dolente
    dell'avel mi fia l'orror.

    Non ti chiedo che di pianto
    venga l'urna mia a bagnar,
    se sperar potess'io tanto,
    vorrei subito spirar.


    Nos recuerda al duo entre Adalgisa y Pollione: "Sol promessa al Dio tu fosti"

  18. #14
    Schigolch
    Guest
    Una de las mas bellas arias para baritono de todos los tiempos, Come t'adoro e quanto, por su mejor interprete grabado, Renato Bruson:


  19. #15
    Schigolch
    Guest
    Además de las conocidas Réminiscences que Franz Listz compuso sobre Norma y Puritani, y la fantasía sobre La Sonnambula, entre las que mi preferida son las primeras (también mis preferidas entre todas las distintas Réminiscences de Liszt),



    un grupo de seis compositores (el propio Liszt, Thalberg, Pixis, Herz, Czerny y Chopin) escribieron unas variaciones, Hexaméron, sobre la marcha del segundo acto de Puritani. Es una escucha interesante:


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