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View Full Version : Gemas ocultas: Edgar



Loge
January 7th, 2013, 08:52 AM
http://img850.imageshack.us/img850/5889/carteldeedgar.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/850/carteldeedgar.jpg/)

“Edgar” forma, junto con “Le Villy”, la pareja de obras “desconocidas” de Puccini, y es sin duda su ópera más desafortunada desde el punto de vista personal, profesional, del estreno, de las revisiones y de las representaciones.


Como veremos, hubo cuatro versiones de esta ópera. Kareol ofrece, traducido al español, el libreto de la versión definitiva, en tres actos (Edgar IV):
http://www.kareol.es/obras/edgar/acto1.htm
http://www.kareol.es/obras/edgar/acto2.htm
http://www.kareol.es/obras/edgar/acto3.htm


Los libretos de las cuatro versiones están en italiano en el sitio web de la Universidad de Pisa, publicación a cargo de Federica Di Girolamo:

Edgar I: Milán, 1889. Libreto: http://dante.di.unipi.it/ricerca/libretti/edgar1889.html
Edgar II: Lucca, 1991. Libreto: http://dante.di.unipi.it/ricerca/libretti/edgar1891lu.html
Edgar III: Turín, 1892. Libreto: http://dante.di.unipi.it/ricerca/libretti/edgar1891to.html
Edgar IV: Buenos Aires, 1905. La versión considerada definitiva. Libreto: http://dante.di.unipi.it/ricerca/libretti/edgar1905.html


En youtube hay vídeo de la ópera completa en su primera versión:



http://www.youtube.com/watch?v=qecelZQmTgQ


Nuestra agenda para conocer esta ópera será la siguiente:
1.- Fontana, el destripador.
2.- Años de galeote.
3.- Acto I: Pasiones, navajazos y sangre caliente en pleno Flandes.
4.- Acto II: Entre “La traviata” y “Tannhauser”.
5.- El acto de Fidelia.
6.- Acto IV: Poco duró la alegría.
7.- Puccini y las tijeras de podar: de Edgar I a Edgar IV.
8.- Galería de personajes.
9.- ¡Edgar vive!
10.- Conclusiones. Fuentes.

Creo que una buena manera de empezar la audición es escuchar a Renata Scotto (y muy brevemente, a Vicente Sardinero) en:

"D'ogni dolor - Nel villaggio d'Edgar" (Renata Scotto) (http://www.divshare.com/download/21175668-f02)

FIDELIA
(fra sé)
D'ogni dolor
Questo è il più gran dolor:
Insultato veder chi si adorò!
No, puro Edgar tu sei,
mio solo amor... Puro tu sei.
Edgar, mio solo amor,
Puro tu sei
Io ti difenderò!

(con molta semplicità)

Nel villaggio d'Edgar
Son nata anch'io
E lo conobbi.
Errò... Che importa!
Pio era il suo cuor,
Se ardente il suo pensier...
E della giovinezza
Il breve error
Il breve error scontò
Col sangue suo, col suo valor!

CORO
(fissando Fidelia, fra loro)
Bella e gentile! Bella e gentile!

FRANK
Gentil ell'è davver!

FIDELIA
(indicando la chiesa)
Or là attender io vo'
Che spunti il giorno.
Con me al villaggio ancor
Ei tornerà!
Nel nostro cimiter riposerà,
Finchè con lui nell'ideal soggiorno
A me, a me la pace
A me la pace eterna
La pace eterna
Il ciel darà!
FIDELIA
(aparte)
De todos los dolores,
éste es el más grande:
¡Ver insultado a quien se adoró!
No, Edgar, tú eres puro,
mi único amor, tú eres puro,
Edgar, mi único amor.
Tú eres puro.
¡Yo te defenderé!

(con gran sencillez)

También yo nací
en el pueblo de Edgar.
Y lo conocí.
Se equivocó, ¡qué importa!
Su corazón era bueno
aunque de carácter ardiente...
El breve error,
aquel breve error de su juventud
expió con su sangre
¡y con su valor!

CORO
(mirando a Fidelia, aparte)
¡Hermosa y gentil! ¡Hermosa y gentil!

FRANK
En verdad que es gentil.

FIDELIA
(señalando la iglesia)
Allí quiero aguardar
la llegada del amanecer.
Con él volveré
al pueblo
donde reposará en nuestro cementerio,
hasta que con él, en la morada eterna,
el cielo me conceda
la paz,
la paz eterna
¡la paz eterna!

Loge
January 9th, 2013, 07:05 AM
1.- Fontana, el destripador.

Tras el éxito de “Le Villi”, Puccini aparecía en el horizonte de la ópera italiana como la promesa que desde hacía tiempo se buscaba para el relevo de Verdi. Puccini había participado con “Le Villi” en la primera edición del célebre concurso organizado por la editorial Sonzogno sin obtener premio, ni siquiera una mención. Ricordi aprovechó la ocasión y, apostando por el joven compositor, lo ligó a su casa editorial y le encargó una segunda ópera, imponiéndole el libretista, que, como en la primera, sería Ferdinando Fontana. Sin duda Ricordi se atenía al sabio dicho de que si algo funciona no lo cambies, y por eso quiso repetir el tándem.

Había que buscar un tema para la nueva ópera, y Fontana propuso uno basado en un drama de Alfred de Musset titulado “La copa y los labios”. Musset (1810-1857), dramaturgo fuertemente influido por Schiller y Shakespeare, había escrito su drama medio siglo antes como vehículo para sus reflexiones acerca del amor y el sentido de la vida, presentando a un protagonista bastante confundido, de nombre Frank, que se hacía a sí mismo preguntas sobre la esencia del alma y la satisfacción espiritual.


http://img197.imageshack.us/img197/5751/portadadelacoupetleslvr.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/197/portadadelacoupetleslvr.jpg/)

En la obra de Musset, el joven Frank, tirolés, confía a su amigo Gunther su decisión de partir en busca de la gloria y la riqueza. Para cortar con su pasado quema su casa. Por el camino mata en duelo a Stranio y se amanceba durante un tiempo con la viuda de éste, Monna Belcolore. Pero cuando se cansa de la vida disipada deja a Monna para alistarse en el ejército. Vuelve después de vencer en numerosas batallas, pero sigue sin estar satisfecho. Ahora, sus dudas existenciales recaen sobre la fidelidad de sus amigos. Para saber quiénes lo son de verdad y quiénes no, se hace pasar por muerto, a ver qué dicen... y descubre que la mayoría abomina de él. Finalmente, regresa a su pueblo natal, donde reencuentra a su primer amor, Deidamia. Sin embargo, la prevista boda se ve truncada cuando Deidamia es asesinada por la vengativa Monna Belcolore.

El drama de Musset aparece en 1832. Ahora estamos en 1884. Fontana interviene a fin de convertirlo en un libreto apto para los requerimientos operísticos y, aplicando lo que podríamos denominar “cirugía sin complejos”, termina ensañándose con la obra literaria. Los cinco actos se quedan en cuatro. El aspecto introspectivo del protagonista, con sus líricos, interminables y retóricos monólogos es extirpado, dejando tan sólo los elementos más melodramáticos, como la quema de su propia casa por parte de Edgar, la fiesta del segundo acto o el funeral fingido.

El lugar de la acción se desplaza del Tirol a Flandes. Los personajes reciben nombres nuevos, en el caso de las mujeres con la obvia (y casi diría naif) intención de convertirlos en trasunto de su carácter: Belcolore pasa a ser Tigrana, Deidamia muta en Fidelia y, por su parte, Frank se convierte en Edgar, nombre con mucha más tradición a sus espaldas en la escena italiana. No obstante, el nombre de Frank pervive en la ópera, sólo que pasa al hermano de Fidelia. Todos los personajes, en general, quedan poco delineados, básicos, privados del aura de misticismo y complejidad que les había conferido Musset.

Cuando Puccini lee este libreto, no se lo puede creer. ¿A esto tengo que ponerle música yo? Ricordi se levanta. Su sombra se cierne sobre el joven músico. Y por qué no. Hay ambiente flamenco, época histórica —siglo XIV—, pasiones devastadoras que ni pintadas para ser expresadas a fuerza de himnos «sublimes», un marco fastuoso y de vivos colores… Total, en esencia, lo mismo que en “La Gioconda” de tu maestro Ponchielli, y a él bien que le va.

Himno a Flandes (Final del Acto II), por José Cura y el Coro del Teatro de Turín (2008) (http://www.divshare.com/download/21175684-068)

EDGAR
Giorno di battaglia
Sarà il domani!... Io pugnerò con voi!
Di Filippo di Francia sotto il giogo
Fiandra non passerà!

CORO
Della Fiandra alla santa libertà!

EDGAR e CORO
Della Fiandra alla gloria,
Alla morte o alla vittoria!
Del doman la memoria
In eterno resterà!
Vivrà in ogni età,
Vivrá sempre chi domani morirà!
EDGAR
¡Día de batalla
será mañana! ¡Lucharé con vosotros!
¡Flandes no continuará
bajo el yugo de Felipe de Francia!

CORO
¡Por la santa libertad de Flandes!

EDGAR y CORO
¡Por la gloria de Flandes
muerte o victoria!
¡El recuerdo del mañana
permanecerá para siempre!
¡Quien muera mañana
vivirá eternamente!

Loge
January 11th, 2013, 06:49 AM
2.- Años de galeote.

Así que Puccini, sin creer en aquel trabajo, tiene que aceptarlo ante la presión de su mentor. Que es su único apoyo, pues el compositor se halla en sus “años de galeote”, no en el sentido de excesivo trabajo sino en el de ser el momento más bajo de su vida a todos los niveles. En octubre de 1884, Puccini, “olvidando” su amistad con Narciso Gemignani, comerciante de Lucca, inicia una relación con su mujer, Elvira, a la que daba clases de piano. En 1886 se establece en Milán con ella y con su hija (de Elvira) Fosca. Semejante inmoralidad no sólo le granjea la enemistad de su familia; también los socios de Ricordi tienen a Puccini entre ceja y ceja, y cuando se produzca el fracaso de “Edgar”, exigirán al editor que se deshaga de él (comercialmente, se entiende) Pero Ricordi va a muerte con Puccini, hasta el punto de que le asignará una pensión de su propio bolsillo, confiando en la siguiente ópera. Esto ocurre en 1889.

Volvamos al 84. Pese al éxito de “Le Villi”, Puccini pasa por dificultades financieras. Eso, junto a sus infidelidades, provoca constantes estallidos de Elvira que a veces llegan hasta la histeria. El 17 de julio de ese año fallece la madre de Puccini. El 23 de diciembre de 1886 nace su hijo Tonio.

Una obra en la que su autor no cree, una pareja con la que sale a discusión diaria, una depresión por el fallecimiento de la madre, un lugar de trabajo ocupado a todas horas por berrinches infantiles… Resumiendo: “una serie de catastróficas desdichas”. Con ese ambiente no hay quien se inspire. Y la composición avanza a paso de tortuga.

Ricordi, con paciencia bíblica, ve pasar 1885 y 1886 sin resultados. Puccini sube renqueante su particular Himalaya. Elvira, todo dulzura, se ocupa de hacer notar a su amante que el abuelo Verdi compuso nada menos que “Rigoletto”, “Il trovatore” y “La traviata” en poco más de dos años. El compositor, a veces, propone cambios en el libreto, pero Fontana, convencido de haber escrito algo perfecto, se niega en redondo. Su actitud intransigente en lo profesional contrasta con la ayuda que presta en esos años a Puccini en lo personal. Tras el estreno de “Edgar” llegará el distanciamiento.

http://img854.imageshack.us/img854/6459/gregoriogabrielescocomo.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/854/gregoriogabrielescocomo.jpg/)

Gregorio Gabrielesco como Otello en 18901887: “Edgar”, terminado al fin. Pero falta la orquestación. Esta se come todo 1888. ¡Ahora sí! ¡Ya está! Me imagino a Puccini, en el último momento del último día, cerrando la partitura y desplomándose sobre ella.

Bien, pues a estrenar. 21 de abril de 1889. La joven promesa de la ópera italiana, aquél que triunfó con "Le Villi" hace cinco años (¡cinco años!), presenta su segundo trabajo.

El público milanés que acude a La Scala escucha en los papeles protagonistas a
Gregorio Gabrielesco (Edgar, tenor)
Aurelia Cattaneo (Fidelia, soprano)
Romilda Pantaleoni (Tigrana, soprano)
Antonio Magini-Coletti (Frank, barítono)
Pio Marini (Gualtiero, bajo)
con Franco Faccio dirigiendo.

Nótese que el rol de Tigrana lo interpreta una soprano. No era ésa la idea inicial de Puccini, pero, tal y como sabemos por una carta de Ricordi a Mancinelli (de 29 de agosto de 1890, cuando estaban preparando el estreno en Madrid), su parte fue retocada para que la pudiese estrenar Pantaleoni: "La parte ha sido subida, aquí y allá, para esa artista (Romilda Pantaleoni), que la canta muy bien. Originalmente se escribió para mezzo-soprano."



http://img849.imageshack.us/img849/2348/romildapantaleoni.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/849/romildapantaleoni.jpg/)
Romilda Pantaleoni

El público escalígero se acomoda en sus asientos, las luces y los murmullos se apagan, y se alza el telón.

Comienzo del Acto I (http://www.divshare.com/download/21182143-b83)

CONTADINI
(lontanissimi)
Qual voce lontana
Squillò la campana
E l'ultima stella
Fulgor più non ha!

CAMPESINOS
(Desde muy lejos)
Como una voz lejana
resonó la campana
y la última estrella
su brillo perdió.

Loge
January 13th, 2013, 06:54 AM
3.- Acto I: Pasiones, navajazos y sangre caliente en pleno Flandes. (1)

1302. Una aldea de Courtray, en Flandes. A la derecha, la casa de Edgar. Cerca de ésta, un banco de piedra. Más allá, una iglesia cuyas campanas llaman al Angelus. A la izquierda, una taberna con mesa y bancos fuera. Por detrás, una colina y enmedio de ésta, un almendro en flor. Mientras Edgar duerme ante la taberna, campesinos y pastores medievales cruzan la escena, encaminándose a sus trabajos cotidianos.


http://img826.imageshack.us/img826/4425/edgaractoi.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/826/edgaractoi.jpg/)
Acto I de “Edgar” (Turín 2008)

El coro tiene una breve página introductoria, tras la cual entra Fidelia y se presenta con una canción pastoral, “O fior del giorno”, que, básicamente cumple tres funciones: mostrar el carácter dulce del personaje, situarnos en el mes de abril, y despertar a Edgar, cosa que no habían logrado hasta el momento las campanas de la iglesia. Hay un pequeño coqueteo entre los jóvenes, en el curso del cual Fidelia regala una rama de almendro a Edgar y desaparece. Tigrana ha visto la escena y viene a reírse de Edgar: “¿Ahora te van las ramitas de almendro y el amor puro? Conmigo era de todo menos puro”. Edgar ha decidido poner fin a su ardorosa relación con Tigrana, pero no es capaz de hacer frente a las pertinaces burlas de ésta. Para no oírla más, se mete en su casa.

Llega Frank, hermano de Fidelia. También a él le consume su pasión por Tigrana, pero a diferencia de Edgar, Frank es rechazado por la arrebatadora mujer, que entra a la taberna dejándole solo. El barítono reconoce abiertamente que se ve arrastrado hacia ese torbellino de mujer.

“Questo amor, vergogna mia”. Canta Terence Sharpe (1972) (http://www.divshare.com/download/21175762-b64)

FRANK
Questo amor, vergogna mia,
Io spezzar, scordar vorrei;
Ma d'un' orrida malìa
Sono schiavi i sensi miei...
Mille volte al ciel giurai
Di fuggirla!...
E a lei tornai!
Di fuggirla!...
E a lei tornai!
Ella ride del mio pianto,
Ed io, vil, col cuore infranto,
Ai suoi piedi mi prosterno...
Ai suoi piedi mi prosterno...
E lei sola io sogno, io bramo!
Ah sventura!...
Io l'amo!... Io l'amo!

FRANK
Este amor es mi vergüenza,
quisiera despreciarlo y olvidarlo,
pero mis sentidos son presa
de un horrible encantamiento.
Mil veces juré al cielo
alejarme de ella...
¡Y a ella volví!
¡Alejarme de ella!
¡Y a ella volví!
Ella se ríe de mi llanto,
y yo, miserable, con el corazón roto,
a sus pies quedo postrado,
a sus pies quedo postrado...
¡Sólo con ella sueño y a ella deseo!
¡Ah, qué infortunio!
¡La amo! ¡La amo!

Loge
January 15th, 2013, 06:39 AM
3.- Acto I: Pasiones, navajazos y sangre caliente en pleno Flandes. (y 2)

Frank sale y reaparecen los campesinos formando un coro que me recuerda mucho al Te Deum de “Tosca”; sólo falta que, como van a la iglesia, suena el órgano. El coro es un autopréstamo que se hace Puccini del Kyrie de su propia “Misa”. Tigrana, con una potente canción de aire gitano, se burla de su mojigatería. Los campesinos empiezan a molestarse.

”Iddio non benedice” (Tigrana y Coro) Leandra Overmann y el Coro de la Generalitat Valenciana. Orq de Valencia. Director: Miguel Angel Gómez Martínez (http://www.divshare.com/download/21175813-d09)

CONTADINI
(uscendo processionalmente dalla chiesuola
e avanzandosi con pio entusiasmo)
Iddio non benedice
Che gli umili quaggiù...
Viver può sol felice
Chi segue la virtù...
Ave, Signor! Ave!

TIGRANA
(accompagnandosi col dembal)
Tu il cuor mi strazii,
Io muoio!
Che feci a te, crudel?
Belava all'avvoltoio
Nell'agonia l'agnel...
Agnellin, fai pietà,
Fai pietà! Ah! Ah! Ah!

CONTADINI
(a Tigrana, con indignazione)
Dal bieco canto cessa!

TIGRANA
(arrogante)
Evvia... Perché?

CONTADINI
(minacciosi, avanzandosi)
Di qui ten va!
Lontana di qui ten va!

TIGRANA
Sia per voi l'orazion,
È per me la canzon!
Vo' cantar, vo' trillar!
Chi non vuole ascoltar
Torni in chiesa a pregar!

CONTADINI
Vanne, sciagurata!
Serpe, t'allontana!
Sciagurata!
Va, scomunicata!
Vile cortigiana!
T'allontana! T'allontana!
Serpe! Serpe, t'allontana!
Non vogliam la canzon
Che lo scherno ha nel suon!
Non trillar, non cantar
Dove, chini all'altar
Noi veniamo a pregar!
Vattene! Va! Va!

TIGRANA
L'ira vostra o il perdon
Io del par sprezzerò!
L’aborrita canzon
Sempre qui canterò!
Vo' cantar... Vo' trillar!
Chi non vuole ascoltar
Torni in chiesa a pregar!

CONTADINI
Cortigiana! Via di qui! Va!
Vattene! Vattene! Vattene!
Vil cortigiana, t'allontana!
Va! Va! Va!
Via di qui!
D'ogni sozzura simbolo,
Fra noi perchè torva la sorte
Bella e fatal così giunger ti fe'?
Dei tuoi sorrisi il fascino
Sol può recar sciagura e morte!
Pietà, perdon non puoi sperar!
Pietà, perdon da noi non puoi sperare.

CAMPESINOS
(saliendo en procesión de la iglesia y avanzando
con entusiasmo religioso)
Dios sólo bendice
a los humildes aquí abajo.
Sólo puede vivir feliz
quien busca la virtud.
¡Ave, Señor! ¡Ave!

TIGRANA
(acompañándose con el dembal)
¡Me has destrozado el corazón!
¡Me muero!
¿Qué te hecho, cruel?
Los balidos del cordero en la agonía
atraen al buitre.
¡Ten compasión del corderito,
ten compasión! ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!

CAMPESINOS
(a Tigrana, con indignación)
¡Deja tu canto infame!

TIGRANA
(arrogante)
¡Vaya! ¿Por qué?

CAMPESINOS
(avanzando amenazantes)
¡Vete de aquí!
¡Vete lejos de aquí!

TIGRANA
Quedaos con vuestras oraciones.
¡Para mí es canción!
¡Quiero cantar, quiero gorjear!
¡Quien no quiera escuchar,
que vuelva a la iglesia a orar!

CAMPESINOS
¡Vete, desgraciada!
¡Aléjate, víbora!
¡Desgraciada!
¡Vete, excomulgada!
¡Vete, mala pécora!
¡Aléjate! ¡Aléjate!
¡Víbora! ¡Víbora, aléjate!
¡No queremos canciones
que transmiten afrentas!
Nada de gorjeos, nada de cantar donde,
inclinados ante el altar,
venimos a rezar.
¡Vete! ¡Fuera! ¡Fuera!

TIGRANA
¡Vuestra ira o vuestro perdón
por igual despreciaré!
Cantaré esa canción
que aborrecéis.
¡Quiero cantar! ¡Quiero gorjear!
¡Quien no quiera escuchar
que vuelva a la iglesia a orar!

CAMPESINOS
¡Mala pécora! ¡Fuera de aquí! ¡Vete!
¡Lárgate! ¡Fuera! ¡Fuera!
¡Aléjate, miserable, mala pécora!
¡Vete! ¡Vete! ¡Vete!
¡Fuera de aquí!
¡Símbolo de toda bajeza!
¿Por qué la suerte torva
te trajo aquí, bella y fatal?
¡La sola fascinación de tu sonrisa
basta para atraer la desgracia y la muerte!
¡Piedad o perdón no puedes esperar!
¡De nosotros perdón no puedes esperar!



Tigrana persiste en sus provocaciones y, al final, los aldeanos se convierten en una muchedumbre amenazante contra la cual poco puede hacer el puñal que esgrime ella. Viéndose perdida, llama a casa de Edgar y éste, ante la sorpresa general, la defiende. Tras insultar a sus conciudadanos, toma la primera de una larga serie de decisiones equivocadas que va a adoptar durante la obra: así, sin más, le pega fuego a su casa. Podemos suponer que es una forma drástica de romper con su pasado, de dejar claro que no hay marcha atrás, como cuando los griegos quemaban sus naves, pero se echa de menos alguno de esos monólogos del protagonista de la obra teatral, que Fontana arrancó de cuajo. Sin ello, no vemos en escena otra cosa que un personaje caprichoso y medio enajenado.

Marcharse con Tigrana es su segunda mala idea, y tampoco aquí se explica el cambio de actitud hacia la mujer de la que abominaba al principio. Edgar y Tigrana están a punto de irse cuando Frank les corta el paso. El atormentado joven no pone objeción a que Edgar se marche (en realidad, mejor) pero no piensa permitir que se marche Tigrana. De inmediato, tenor y barítono empuñan relucientes cuchillos. En ese momento, Fidelia y su padre Gualtiero salen de la iglesia. El anciano les reconviene y durante el espectacular concertante que sigue, con los cinco personajes y el coro cantando a la vez, parecen aplacarse los ánimos. Pero ambas partes creen que quien ha cedido ha sido el otro, y cuando Edgar hace amago de irse con Tigrana, Frank vuelve a interponerse y la emprenden de nuevo a navajazos, sin que esta vez sirvan de nada los exhortos pacifistas de todos los presentes, excepto Tigrana, que anima a Edgar. Este hiere a Frank y huye, por fin, con Tigrana, pero el hermano de Fidelia está muy lejos de exhalar el último aliento, y aún hemos de verle en los tres actos que quedan. “Abbietta creatura, Maledizion! Maledizione a te!” grita mientras el humo y las llamas procedentes de la casa de Edgar se adueñan del escenario.

Loge
January 17th, 2013, 06:41 AM
4.- Acto II: Entre “La traviata” y “Tannhauser” (1)

La pareja de amantes ha ido a parar a un castillo, que mediado el acto Edgar dirá ser suyo, aunque también Tigrana dirá que Edgar lo ha perdido todo con el incendio de la casa paterna, y que “Un mendico sarai lungi da me” (“si te alejas de mí serás un mendigo”) Así que no está muy clara la propiedad del edificio; podría ser de ella. Como fuere, en el castillo nunca se apagan las luces: es una orgía perpetua. De hecho, ahora mismo están inmersos en una, que en la producción turinesa se plasma en una escenografía que bien podrían reutilizar en “La traviata”.


http://img651.imageshack.us/img651/5758/bscap0001rjv.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/651/bscap0001rjv.jpg/)
Acto II de “Edgar” (Turín, 2008)

Edgar ya está cansado de esa vida de beber mucho y dormir poco. Aquí tenemos a Carlo Bergonzi renegando primero de la orgía y evocando después la vida sencilla y el amor de Fidelia:

”Orgia, chimera dall occhio vitreo”. Carlo Bergonzi (1977) (http://www.divshare.com/download/21175831-a55)

EDGAR
Orgia,
Chimera dall'occhio vitreo,
Dal soffio ardente
Che i sensi incendia,
Tu a me, dell'alta notte
Nel glauco mister silente,
Invan ritorni.

Non più dai tuoi sguardi,
Ammaliato sarà il mio cor!
Nè più m'avvince
A te la voluttà.
Ma ho terror,
Del domani, del domani;
Un vigliacco terror,
Che l'onor mio
Combattere non sa!

O soave vision
Di quell'alba d'april,
O vision, vision gentil
D'amore e di splendor!
Nell'abisso fatal,
Dove caduto io son,
Rimpianta vision, ah!
Te il mio pensiero
Evoca sempre ancor,
Sempre, sempre ancor!

(come rammentando)

Sovra un sereno cielo
Si disegna il profil,
Dolcissimo,
Dell'angiol che mi amò...
Dell'angiol che mi amò!

EDGAR
¡Orgía!
Quimera de ojos vítreos,
que con un soplo ardiente
incendia los sentidos.
A mí regresas en vano,
de la profunda noche,
en el glauco misterio silencioso.

Nunca más tus miradas
hechizarán mi corazón.
Ya no me liga a ti
la voluptuosidad.
Pero tengo terror
del mañana, del mañana.
Un terror cobarde
que mi honor
no sabe combatir.

¡Oh, suave visión
de aquel alba de abril!
¡Oh visión, visión gentil
de amor y de esplendor!
En el abismo fatal
en el que estoy sumido,
visión añorada ¡ah!
mi pensamiento
no cesa de evocarte
siempre sin cesar.

(como rememorando)

Sobre un cielo sereno
se dibuja el perfil,
dulcísimo,
del ángel que me amó...
¡Del ángel que me amó!

Loge
January 19th, 2013, 07:07 AM
4.- Acto II: Entre “La traviata” y “Tannhauser” (y 2)

Tigrana, al contrario que Edgar, sigue fiel a sí misma. Jaleada por los cortesanos y demás invitados, entona una alabanza a la copa y a la bebida que podemos escuchar a Julia Gertseva (2008):

”La coppa è immagin della vita” Julia Gertseva (2008) (http://www.divshare.com/download/21175881-d19)

TIGRANA
La coppa è immagin della vita
Essa all'ebbrezza, al gaudio invita!
Ecco, la stringe già la man
La coppa è immagin della vita
Ecco, la stringe già la man
Ecco, non è il labbro lontan!

CORTIGIANE e CONVITATI
Godiam! Beviam!

TIGRANA
Ma sta il destino in mezzo a lor;
E forse pria che nel licor
Si bagni il labbro, quella man
Coglie di morte il gelo arcan!
Essa all'ebbrezza, al gaudio invita!

CORTIGIANE e CONVITATI
Godiam! Beviam!

TIGRANA
Pallida morte, bieca sorte,
Fantasmi orrendi del dolor,
Stringendo in man la coppa d'ôr,
Fantasmi orrendi del dolor,
Voi non ci fate
Voi non ci fate più terror!
Pallida morte, fantasmi orrendi
del dolor,
Al varco, o sorte, tu invan ci attendi!
Non ti temiam!

(indicando la coppa)

Per te soltanto l'anima è forte!
Per te la vita ferve nel cuor!
Con te nel pugno venga la morte!

CORTIGIANE
Alle procaci labbra tu insegni
Languori e baci!
Tu sei la magica arte che dà
La voluttà

TIGRANA
D'amor tu additi nei vasti regni
Sogni infiniti!

TUTTI
Coppa, risponder tu non puoi!
Dell'avvenir che importa a noi?
Dell'avvenir più non chiediam
Se a te libar oggi possiam!
Suvvia! Godiam! Beviam!
L'avvenire sfidiam!

TIGRANA
La copa es como la vida:
¡Invita a la ebriedad y a la alegría!
Ya la coge la mano.
La copa es como la vida.
Ya la coge la mano,
¡y los labios no están lejos!

CORTESANOS E INVITADOS
¡Gocemos! ¡Bebamos!

TIGRANA
Pero el destino se cruza;
y tal vez antes de que en el licor
se bañen los labios, aquella mano
reciba el arcano hielo de la muerte.
¡La copa invita a la ebriedad y a la alegría!

CORTESANOS E INVITADOS
¡Gocemos! ¡Bebamos!

TIGRANA
Pálida muerte, torva suerte,
horrendos fantasmas del dolor,
sosteniendo en la mano la copa de oro,
horrendos fantasmas del dolor,
aquí no causáis
¡aquí no causáis ningún temor!
Pálida muerte, horrendos fantasmas
del dolor,
Al pasar, oh suerte, en vano esperas aquí!
¡No te tememos!

(Señalando la copa)

¡Sólo gracias a ti el alma es fuerte!
¡Gracias a ti la vida hierve en el corazón!
¡Contigo en la mano, venga la muerte!

CORTESANOS
¡A los labios procaces enseñas
languidez y besos!
¡Eres el mágico arte que da
la voluptuosidad!

TIGRANA
Tú enseñas los vastos reinos del amor
¡Sueños infinitos!

TODOS
¡Copa, no puedes responder!
¿Qué nos importa el futuro?
¡No nos preocupa el futuro
si podemos beberte hoy!
¡Vamos! ¡Gocemos! ¡Bebamos!
¡Desafiemos al porvenir!


Cuando los juerguistas se van, se repite la situación del acto anterior: exhibiendo encantos, Tigrana intenta arrastrar a su amante a la pasión, pero Edgar la rechaza. Es moneda corriente comparar esta ópera con la “Carmen” de Bizet, explicando que en ambas tenemos a un hombre confundido que no sabe a qué carta quedarse: si a la del amor puro de una muchacha de su pueblo, o a la del amor voluptuoso con una mujer ardorosa. Pero Carmen no tiene que suplicar nunca el amor de don José; al contrario, es éste el que se humilla. Mientras que en “Edgar” es al revés. Viendo cómo Julia Gerteza trata de reconquistar a José Cura en esta escena del acto II, a mí me recuerda más a otro precedente que también se cita, el de Venus intentando infructuosamente retener a Tannhausser, que parte en busca de la gloria (canora, en ese caso) y del amor espiritual (Elisabeth) En todo caso, son parecidos relativos, pues ni Tigrana posee la fuerza y la astucia de Carmen, ni Edgar libra en su interior una lucha tan intensa como la de Tannhauser.

Suenan trompetas. Una compañía de soldados flamencos pasa ante el castillo para ir a guerrear contra Francia:


http://img59.imageshack.us/img59/9017/edgaractoii.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/59/edgaractoii.jpg/)
Acto II de “Edgar” (Turín, 2008)

Una idea cruza como el rayo por la mente de Edgar (supongo que en el drama original, aquí habría otro monólogo aclaratorio de ésos que suprimió Fontana): se unirá a los soldados y así, entre la vida militar y las guerras, tal vez olvide a Tigrana. Les invita a entrar (éste es el momento en el que nos enteramos de que el castillo es suyo), y cuando lo hacen se encuentra con que su capitán es Frank. Este reconoce a Edgar y a Tigrana, y en vez de abalanzarse sobre ellos buscando venganza, lo que hace es perdonar a Edgar y aceptarle en su regimiento. Así, por segunda vez, Edgar abandona su residencia (esta vez sin quemarla) y se va con Frank en busca de gloria, dejando a Tigrana algo más que enfadada.

Loge
January 21st, 2013, 07:10 AM
5.- El Acto de Fidelia (1)

Una explanada cerca de Courtray. Suena una introducción orquestal, a modo de marcha fúnebre que se interpretó, por decisión de Toscanini, en el funeral de Puccini celebrado en la Catedral de Milán. En estos dos cortitos vídeos tenemos imágenes de la ceremonia previa en Bruselas, donde falleció, antes de trasladar su cuerpo a Italia. Impresionante la multitud, y eso que no era en Italia.

http://www.youtube.com/watch?v=oFtF2Unj6qg&feature=player_embedded
http://www.youtube.com/watch?v=LzKva--VksU&feature=player_embedded


Y aquí está esa hermosa página sinfónica que es el Preludio al Acto III, en la interpretación de la Orquesta de la Academia de Santa Cecilia, dirigida por Alberto Veronesi:

Preludio al Acto III (http://www.divshare.com/download/21175888-976)

Unos soldados traen una camilla sobre la que reposa un caballero muerto con su armadura completa. Frank y un monje van tras la camilla. Y detrás, Fidelia, Gualtiero y los ciudadanos de Courtray. Según los soldados, el caballero muerto es Edgar, que ha luchado como un león por la libertad de Flandes. (*)

En realidad, el entierro es una farsa. El homenajeado héroe está bien vivo: es el monje que camina junto a Frank. Pues ésta no es sino otra de las extrañas ideas de Edgar: hacerse pasar por muerto con la complicidad de Frank para poner a prueba la fidelidad de sus amigos. Los soldados alaban el valor de Edgar y juran tenerle como ejemplo. Fidelia canta, quizá, el aria más bella de la ópera, que no desmerece en nada a las que Puccini compuso para obras mucho más famosas: “Addio, mio dolce amor”.

”Addio, mio dolce amor”. Raina Kabaivanska (http://www.divshare.com/download/21175898-adb)

FIDELIA
Addio, mio dolce amore...
Nell'ombra ove discendi,
Solenne ed infinita
Anch'io verrò...
M'attendi!
Dove tu regni, dolor,
La gioventù non ha più fior!
Addio, ancora, addio, o Edgar,
La tua memoria sarà
Il mio sol pensiero!
Lassù, nella tua gloria,
M'attendi, Edgar, lassù!

FIDELIA
¡Adiós, adiós, mi dulce amor!
Yo también iré
a las tinieblas insondables e infinitas
a las que desciendes.
¡Espérame!
¡Donde tú, dolor, reinas,
la juventud ya no florece!
¡Adiós, adiós, oh Edgar,
tu memoria será
mi único pensamiento!
¡Allá arriba, en tu gloria,
espérame, Edgar, allá arriba!


Mientras Frank realiza un panegírico de Edgar, éste, bajo su disfraz de monje, recuerda a los allí presentes que Edgar incendió su casa, les insultó y llevó una vida inmoral de orgias y juego. Incluso les hace creer que asesinaba a la gente que pasaba cerca de su castillo. Y así consigue que los que hace un momento le tenían por santo, ahora abominen de él. Todos, excepto Fidelia, que se mantiene firme en la defensa del difunto: se equivocó, pero su corazón era bueno. Esto lo dice en otra espléndida aria, “D’ogni dolor”, que, sumada a la anterior, hace que, en mi opinión, éste sea el Acto de Fidelia desde el punto de vista vocal.


(*)Se supone que este acto tercero tiene lugar dos días después de la Batalla de Courtray (11 de julio de 1302), conocida como “la batalla de las espuelas” y también como “el día de las joyas”. En esa batalla, el pueblo flamenco, armado con palos, hoces, etc, destrozó al brillante ejército francés, integrado por la flor y nata de la caballería, con su rey al frente. Los caballeros franceses se presentaron a la batalla cargados de joyas, espuelas de oro y todo tipo de lujos -por no hablar de las cortesanas que también iban con ellos-. También los caballos iban ricamente enjaezados. Y caballos y caballeros, con todo el peso de las joyas encima, quedaron atascados en el lodo, momento que aprovecharon los flamencos para hacer una auténtica escabechina.

Loge
January 23rd, 2013, 06:37 AM
5.- El Acto de Fidelia (y 2)

Al igual que sucediera en el primer acto con la intervención de Gualtiero, tras la de Fidelia todos se calman y se retiran. Quedan a solas Edgar y Frank, comentando la bondad de la joven. Llega Tigrana, que se ha enterado de las exequias. Su actitud es bastante convincente: siente que Edgar haya muerto pero es joven y sabe que le queda mucho que disfrutar por delante. Pese a que el aria no es muy larga, tiene tres partes bien diferenciadas por la música: dramática al principio, cuando llora por la pérdida; en la parte central, rápida y enérgica, como cuando en el castillo alababa los placeres (no en vano aquí le dice al cadáver que volvería a hacerle gozar de los mismos si resucitara); lírica y doliente al final, acompañando la despedida del amado.

“Ah, se scuoter della morte”. Julia Gertseva (http://www.divshare.com/download/21175919-950)

TIGRANA
Fu idea stolta la mia
Di qui venir! Pensai la mia bellezza
Con un raggio adornar della sua gloria
Ma tardi io giunsi! Ed or son sola...
e invano
Di vincer tento il terror che mi afferra
E di volger lo sguardo a quella bara!
Sian per me i baci tuoi,
Sia per te il mio rimpianto!

Ah, se scuoter della morte
Tu potessi il sonno, Edgar,
Io vorrei, glorioso e forte,
Forse te soltanto amar!
Forse, vinta, a te soltanto
Io vorrei chiedere ancor
Quell'ebbrezza,quell'incanto
Che cercato ho invan finor!
Ma tu sei spento! Ed io,
Io vivo!... Vivo!... E pria
che della vita mia
Il soffio abbia a svanir,
Vo' d'ogni labbro il riso,
Vo' d'ogni fior l'olir!
Edgar, per sempre
Per sempre addio...
Addio, Edgar!
Vivo ancor! Ah!
Io vivo ancor!

TIGRANA
¡Ha sido mala idea
la de venir aquí! Pensé adornar mi belleza
con un rayo de su gloria
¡Pero he llegado tarde! Y ahora estoy sola,
y en vano
intento vencer el terror que se apodera de mí
y retirar la mirada de aquella camilla.
¡Sean para mi tus besos,
sea para ti mi llanto!

¡Ah, si pudieras sacudirte
el sueño de la muerte, Edgar,
yo quería, glorioso y fuerte,
amarte a ti solo!
Sólo a ti, vencida,
querría llamar de nuevo.
¡Qué ebriedad, qué hechizo
he buscado en vano hasta ahora!
¡Pero tú estás muerto! Y yo,
¡Yo vivo! ¡Vivo! Y antes
de que se desvanezca
el soplo de mi vida,
¡quiero la risa de todos los labios,
¡quiero el aroma de todas las flores!
Edgar, para siempre,
adiós para siempre...
¡Adiós, Edgar!
¡Vivo aún! ¡Ah!
¡Yo vivo aún!


Edgar, pese a ver llorando a Tigrana, cree que son lágrimas falsas y decide dejar al descubierto su hipocresía. Primero se le insinúa y luego, ayudado por Frank, la tienta con joyas. El galanteo del fraile y la aparición de las joyas convierte en ligera y desenfadada a la música. Lo que, en mi opinión, produce un efecto bastante irreal, tanto por el ambiente luctuoso en que están como por lo siniestro de los motivos de Edgar. ¿Cuáles son estos? Pues ni más ni menos, que Tigrana dé falso testimonio contra el propio Edgar. La mujer resiste mucho, pero acaba cediendo ante la insistencia, casi acoso, del fraile.

Frank hace sonar las trompetas para que vuelvan a acudir los soldados y el pueblo. Cuando están todos reunidos (pero faltan Fidelia y Gualtiero), el fraile vuelve a las acusaciones contra Edgar, a las que ahora añade una aún peor: el supuesto héroe estaba dispuesto a traicionar a la patria. Tigrana, con las joyas brillando ante ella, lo confirma. Ahora sí que el furor de los soldados es imparable. Arremeten contra la camilla, cogen la armadura decididos a arrojar el cadáver a los cuervos, y... ¡horror! ¡Está vacía!


http://img825.imageshack.us/img825/4096/bscap0000pz.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/825/bscap0000pz.jpg/)
Acto III de "Edgar" (Turín, 2008)

Golpe de efecto: el fraile se quita la capucha y grita a todo pulmón: “¡Sí! ¡Porque Edgar vive!” Y a continuación empieza a cubrir de improperios a Tigrana (“O lebbra, o sozzura del mondo!”) amenazando incluso con matarla. En cuanto a los soldados, que, avergonzados, le piden perdón, Edgar los maldice: “Para vosotros estoy muerto; me vuelvo a mi pueblo. Además, me doy por redimido”. Tigrana, otra vez, termina pisoteada, humillada y jurando venganza.

Loge
January 25th, 2013, 06:35 AM
6.- Acto IV: Poco duró la alegría (1)

Otro bellísimo preludio precede a la acción. Combina la melodía de ‘Qual voce lontana’ que canta el coro en el inicio del acto primero y repite en el cuarto, la frase ‘Taci demonio, taci’ que se repite varias veces en contra de Tigrana, y fragmentos del dúo de Edgar y Tigrana del acto II.

Una habitación de aspecto patriarcal en la casa de Gualtiero en Courtray, con una cama, una mesa sobre la que se ve una ramita de almendro, y una ventana a la derecha por la que se ve un camino. A la izquierda, la alcoba de Fidelia y una puerta que da salida al jardín.


http://img15.imageshack.us/img15/6938/bscap0000je.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/15/bscap0000je.jpg/)
Acto IV de “Edgar” (Turín, 2008)


Es de noche, aunque está a punto de amanecer. Fidelia recuerda la imagen de su amado, muerto y encerrado en aquella armadura. Ya lo habrán enterrado. Gualtiero la encuentra hecha un mar de lágrimas. Aquí le concede Puccini a este personaje una intervención algo mayor que las frases sueltas que dice en los actos primero y tercero. Una oración, tampoco muy larga, en la que pide a Dios que, puesto que él es ya viejo, se lo lleve cuando quiera, pero que ella viva. Porque Fidelia ha decidido acompañar a Edgar y casarse con él en el cielo. Nueva aria de Fidelia, y ya van cuatro.

”Un ora almen” Amarilli Nizza y coro (2008) (http://www.divshare.com/download/21175935-7a4)

FIDELIA
Grazie...
Or ben... lieta son io!...
Egli in sogno m'apparve
E così mi parlò:
Nel regno delle larve
Oggi t'attenderò!
Vien, tu sei mia sposa.
Se un destino crudel
A me in terra ti tolse
Uniti saremo in ciel!
Fanciulle, a me recate
Il nuzial velo e i fiori
Prima che il sol tramonti
Sposa sarò di Edgar
L'inno santo intonate,
L'inno santo d'amor
Lassù... guardate...
Splende il celeste altar!

(alcune fanciulle vanno nell'alcôva
e ne tornano col velo e colla corona nuziale, che Fidelia mostra al padre prendendolo per mano)

O mio buon padre, ascolta:
Quand'io morta sarò,
In questo velo avvolta
Esser sepolta io vo'!
Così in mezzo alle larve
Ei tosto mi vedrà
Del ciel sovra le soglie
Incontro a me verrà.

GUALTIERO
Il mesto tuo desio
Il padre adempirà.

FIDELIA
Un'ora almen a te rapir,
O eternità, allor potrò!
Sogno ideal, ogni martir
Per te lassù benedirò!

ALCUNE FANCIULLE
(fra loro mentre altre mettono il velo e la corona nuziale a Fidelia)
Lugubre imen!... Per canto
Il miserere avrà
Talamo il camposanto,
Incenso la pietà.
Tributo di fior
Ognun le darà,
Ma olezzi e color
Goder non potrà

(un raggio di sole entra per la finestra del fondo)

FIDELIA
Ecco il sole... Ecco il sol!

FIDELIA
Gracias...
¡Ahora estoy contenta!
El se me apareció en el sueño
y me habló así:
“En el reino de los espíritus
hoy te esperaré.
¡Ven, sé mi esposa!
Si un destino cruel
te me llevó de la tierra,
estaremos unidos en el cielo.”
Chicas, traedme
el velo nupcial y las flores.
Antes de que decline el sol
seré la esposa de Edgar
Entonad el himno santo,
el himno santo de amor
¡Allí… mirad…
brilla el altar celeste!

(Varias muchachas van a la alcoba
y vuelven con el velo y la corona nupcial, que Fidelia muestra al padre asiéndolo por la mano)

Oh, mi buen padre, escucha:
cuando haya muerto,
quiero ser enterrada
envuelta en este velo.
Así, entre los espíritus,
él me reconocerá enseguida
y en el umbral del cielo
vendrá a mi encuentro.

GUALTIERO
Tu triste deseo
cumplirá tu padre.

FIDELIA
¡Pero al menos una hora
voy a robarte, oh, eternidad!
¡Sueño ideal, el martirio
bendeciré gracias a ti!

ALGUNAS MUCHACHAS
(Entre sí, mientras otras colocan el velo y corona nupcial a Fidelia)
¡Lúgubre himeneo! Por canción
tendrá el miserere,
por tálamo el cementerio,
por incienso la piedad.
Alguien
le llevará flores,
pero ni del olor ni del color
podrá gozar.

(Entra un rayo de sol por la ventana del fondo)

FIDELIA
¡El sol ! ¡Sale el sol!

Loge
January 27th, 2013, 07:29 AM
6.- Acto IV: Poco duró la alegría (y 2)

Fidelia se asoma a la ventana para contemplar el sol por última vez y ¿qué ve? ¡A Edgar, viniendo por el camino con Frank y unos cuantos aldeanos! Y se desmaya, claro, hasta que Edgar se acerca a ella y la reanima de la mejor manera: hoy mismo nos casamos. Pero el rito exige que, ante una boda, se celebre una batalla de flores en la que los chicos del lugar intentarán raptar a la novia y las chicas la defenderán. Así que todo el mundo sale al jardín a proveerse del armamento floral, dejando a los novios a solas.

Dúo de Edgar y Fidelia – Comienzo. José Cura y Amarilli Nizza (2008) (http://www.divshare.com/download/21175950-3aa)

EDGAR
Sia benedetto il giorno in cui sei nata,
O mio tesor!... Sia benedetto il fior
Che in quell'alba d'aprile profumata
Mi rivelò il tuo amor...

FIDELIA
Tu vivi... M'ami... Io ti rivedo ancora...
O realtà ch'era follia sperar!...
Ah! questo giorno benedir, quest'ora
Io so soltanto, Edgar!

EDGAR
Il poter dell'amor vince la morte,
Tu lo vedi, mio ben... Quando non desta
Che ribrezzo il piacer; quando la gloria
Più non appar che fatuo fuoco; quando
In abbiezione ogni illusion si muta;
Più non si vive ormai! su quella bara
Ove mi difendesti, io non giacea!
Per conoscer la vita
Io simulai la morte!

FIDELIA
Io del passato solo rammento
D'aprile un'alba pura, soave...
D'immensa gioia soltanto io sento,
Edgar, quest'oggi battermi il cuor...
Per sempre uniti ora noi siamo...
Ogni dolore oggi scorderai...
Come lontano, spento, ti amai,
Giuro d'amarti d'eterno amor!

EDGAR
Santa, ingenua parola... Essa discende
Qual pia rugiada in me!... Come risplende
Di luce celestial la tua pupilla!
Dal tuo sublime amor redento io sono!

EDGAR
¡Bendito el día en que naciste,
tesoro mío! Y bendita la flor
que aquella perfumada mañana de abril
me reveló tu amor...

FIDELIA
Vives... Me amas... Vuelvo a verte...
¡Oh, realidad que era locura esperar!
¡Ah! ¡Sólo puedo bendecir
este día y esta hora, Edgar!

EDGAR
El poder del amor vence a la muerte.
Lo estás viendo, bien mío… Cuando el placer
no causa sino repugnancia, cuando la gloria
no es sino un fuego fatuo, cuando
toda ilusión se transforma en abyección,
¡ya no se vive más! ¡Yo no estaba
en aquella camilla en la que me defendiste!
¡Para conocer la vida
fingí la muerte!

FIDELIA
Yo, del pasado, sólo recuerdo
una mañana de abril pura, suave…
De inmensa alegría. Sólo siento,
Edgar, que hoy el corazón late con fuerza...
Ahora estamos unidos para siempre.
Todo dolor será olvidado hoy.
¡Igual que te amé antes, caído,
juro amarte con un amor eterno!

EDGAR
¡Santas, inocentes palabras, que caen
como el rocío sobre mí! ¡Cómo resplandecen
con luz celestial tus pupilas!
¡Por tu sublime amor he sido redimido!



Durante un corto instante, Tigrana se deja ver por la puerta del fondo. A Fidelia le parece haber notado el movimiento de una sombra, pero cuando Edgar sale a mirar no encuentra a nadie. Vuelve a la habitación y terminan el dúo:

Dúo de Edgar y Fidelia –Final. José Cura y Amarilli Nizza (2008) (http://www.divshare.com/download/21175959-be6)

EDGAR
O mia Fidelia amata,
O tenera mia sposa,
Sopra il mio cuor riposa,
Io vico sol per te!...

FIDELIA
Spesso l'ho un dì sognata
Lungi da te quest'ora...
Parmi sognare ancora
E sogno il mio non è!

EDGAR
¡Oh, mi amada Fidelia,
oh, mi tierna esposa,
reposa sobre mi corazón,
yo vivo sólo para ti!

FIDELIA
A menudo había soñado
estar lejos de ti.
Aún me parece estar soñando,
¡pero no es mi sueño!



Edgar se dirige a la puerta acompañado por una música cada vez más suave y sale de la casa. Entonces aparece Tigrana con un puñal que descarga a traición sobre el pecho de Fidelia dejándola malherida. Cuando va a huir, ve que se acerca el cortejo nupcial. No pudiendo utilizar la puerta principal, decide irse por el jardín. Pero aquí también tiene el paso cortado: los jóvenes están recogiendo flores para la batalla. Frenética, y viéndose atrapada, intenta entrar en la habitación de Gualtiero: cerrada a cal y canto. ¡La alcoba! Esta está abierta, y en ella se esconde la homicida. Mientras tanto, Fidelia ha seguido con la mirada sus evoluciones.

Entran los chicos y chicas, dispuestos a librar la batalla de las flores, pero Edgar ve a su novia ensangrentada en el suelo. Con sus últimas fuerzas, Fidelia señala la alcoba y se despide de Edgar. Frank y otros aldeanos sacan a rastras a Tigrana. “¡Dadme un arma, que la mato aquí mismo!”, grita Edgar. “No, al hacha”, replica Frank. Y con la gente llevándose a Tigrana al verdugo, y Frank y Edgar hermanados en el dolor, termina la ópera.

Loge
January 29th, 2013, 07:11 AM
7.- Puccini y las tijeras de podar: de Edgar I a Edgar IV (1)

Al caer el telón, los asistentes al estreno se miraban unos a otros, indecisos, como si no se atrevieran a aplaudir mientras no lo hiciera antes el de al lado. Porque mal, lo que se dice mal, no había estado. Pero bien, lo que se dice bien, como para justificar cinco años de espera, tampoco. Los críticos reconocieron avances técnicos sobre “Le Villi” y dedicaron algún que otro elogio a la orquestación, al aria de Edgar y a algunas de las de Fidelia. Pero declararon que la obra, en general, era un fracaso. En un periódico milanés, Ricordi defendió la capacidad de Puccini como compositor, pero “Edgar” sólo fue representada dos veces más tal como había sido concebida originalmente.

Porque si Fontana había arrancado grandes pasajes de la obra teatral para obtener el libreto, Puccini empezó tras la tercera representación una tarea de poda, casi de tala, de su propia música que duró hasta 1905, y que dio lugar a cuatro versiones de “Edgar”, cuyos libretos están disponibles en el sitio web de la Universidad de Pisa, publicación a cargo de Federica Di Girolamo.

Edgar I: Milán, 1889. Libreto: http://dante.di.unipi.it/ricerca/libretti/edgar1889.html
Edgar II: Lucca, 1991. Libreto: http://dante.di.unipi.it/ricerca/libretti/edgar1891lu.html
Edgar III: Turín, 1892. Libreto: http://dante.di.unipi.it/ricerca/libretti/edgar1891to.html
Edgar IV: Buenos Aires, 1905. La versión considerada definitiva. Libreto: http://dante.di.unipi.it/ricerca/libretti/edgar1905.html

Si comparamos el número de páginas de cada libreto, veremos que (descontadas en todos ellos las 7 primeras, que no son texto de la ópera) la obra fue sometida a una severa dieta de adelgazamiento:
- Edgar I: 54 páginas
- Edgar II: 45 páginas
- Edgar III: 37 páginas
- Edgar IV: 30 páginas.

La última versión casi se queda en la mitad que la primera.

Uno de los problemas que, al parecer, presentaba la versión original era la duración de la obra, con un último acto de 40 minutos que la hacía un poco insoportable para el público. Por ello, en el verano de 1889 Puccini decide reducir los actos a tres, cambiando el final del tercero por el final del cuarto. Es decir: cuando Frank hace sonar las trompetas en el acto III, Fidelia y Gualtiero, que en la versión original se quedan en casa y ya no se les ve en lo que queda de ese acto, en la revisada vuelven a escena en el momento en que los soldados descubren el engaño de la armadura, de modo que se enteran al mismo tiempo que ellos de que Edgar vive. Este, tras increpar a Tigrana, se va abrazado a Fidelia (que no canta ni una nota más), pero Tigrana les sigue y apuñala a la novia. La obra concluye con el coro cantando “¡Está muerta!” y la homicida retenida por los soldados.

Escuchemos ese veloz final, desde el momento en que los soldados, tras oir a Tigrana, se abalanzan sobre la armadura. Es una transmisión de la BBC de una representación efectuada en Manchester el 30-1-72, con Ronald Dowd, Pauline Tinsley, Terence Sharpe y Marjorie Biggar, dirigidos por Bryan Balkwill.

Final. Dowd, Tinsley, Sharpe, Biggar (http://www.divshare.com/download/21175970-53a)

SOLDATI
(volgendosi verso la bara)
Maledizion! Maledizion!
Ai corvi il suo cadavere!
Maledizione a lui!

(i soldati vanno verso la bara, afferrano il corpo
che vi giace, ma nelle loro mani non restano
che dei pezzi di armatura. Con terrore).

Gran Dio!

(Lasciando cadere i pezzi d'armatura. Fidelia
seguita da Gualtiero, ricompare sulla porta
della chiesa e sì avvicina al gruppo dei
soldati)

EDGAR
(ironico)
Che fu?

SOLDATI
Non vedi? non vedi?
Vuota è l'armatura!

EDGAR
(buttando via la veste da monaco e
comparendo nel costume di guerriero)
Sì! poichè vive Edgar!

FIDELIA
(riconoscendo Edgar)
Ah!

SOLDATI
(ritraendosi)
Onta su noi!

EDGAR
(con impeto terribile a Tigrana)
Si!
Perchè Edgar vive!

(Edgar, scioltosi dall'amplesso di Fidelia,
investe con violenza Tigrana che indietreggia
spaventata)

O lebbra, o sozzura del mondo,
O fronte di bronzo,
O fronte di bronzo e di fango,
Tortura e gingillo giocondo...
Va... fuggi o t'infrango!
Va... fuggi o t'infrango!

(Edgar fa per afferrare Tigrana che gli sfugge
e si rifugia presso i soldati,
presso la bara)

TIGRANA
(gridando ai soldati)
Oh il vil!
Mi difendete!

SOLDATI
(sciando Tigrana)
Va, t'allontana
Abbietta cortigiana!

(i soldati fanno timidamente qualche passo
verso Edgar come per chieder gli perdono).

EDGAR
(ai soldati)
Maledizione a voi!
Redento io son!

(abbracciando Fidelia)

Io ritorno alla vita!
O gloria, o voluttà,
bieche illusion,
Addio per sempre,
Per sempre addio!
Io ritorno alla vita!
Per sempre addio!

(Edgar strappa alcuni rami d'alloro alla bara,
li sfronda, li butta a terra e li calpesta Edgar
s'avvinto a Fidelia, mentre la folla si retrae.
Tigrana, con moti felini, quasi strisciando, si
avvicina inosservata e violentemente colpisce
con un pugnale Fidelia, que cade fulminata.
Edgar e Frank si slanciano su Tigrana, lacuale
cerca sfuggire perdendosi tra la folla, ma essa è
afferrata da alcuni soldati mentre tutti, inorriditi,
gridano)

CORO, I SOLDATI
Orror! Orror!

FRANK
A morte!

CORO, I SOLDATI
A morte!
A morte! Orror!

(Edgar si abbandona sul corpo di Fidelia
singhiozzando, mentre Gualtiero si getta
nelle braccia di Frank; alcuni soldati
trascinano via Tigrana, mentre alcune
giovanette fanno cerchio pietoso intorno
al corpo di Fidelia, ed i frati ed il popolo
si inginocchiano pregando)

SOLDADOS
(volviéndose hacia el féretro)
¡Maldición! ¡Maldición!
¡A los cuervos con su cadáver!
¡Maldito sea!

(los soldados van hacia el féretro, cogen el
cuerpo de su interior, pero en sus manos no
hay mas que los trozos de la armadura. Con terror)

¡Dios santo!

(Dejan caer las piezas de la armadura. Fidelia,
seguida de Gualtiero, reaparece en la puerta
de la iglesia y se acerca al grupo de
soldados)

EDGAR
(irónico)
¿Qué pasa?

SOLDADOS
¿No lo ves? ¿No lo ves?
¡La armadura está vacía!

EDGAR
(quitándose el hábito de monje,
mostrando sus ropas de guerrero)
¡Sí! ¡Porque ¡Edgar vive!

FIDELIA
(reconociendo a Edgar)
¡Ah!

SOLDADOS
(apartándose)
¡Qué vergüenza para nosotros!

EDGAR
(con ímpetu terrible, a Tigrana )
¡Sí!
¡Porque Edgar vive!

(Edgar, tras soltarse del abrazo de Fidelia,
arremete con violencia contra Tigrana, que
retrocede aterrorizada)

¡Oh, lepra, inmundicia del mundo!
¡Oh frente de bronce,
de bronce y fango!
¡Tortura y baratija jovial!
¡Vete, largo, o te destrozo!
¡Vete, largo, o te destrozo!

(Edgar hace el gesto de agarrar a Tigrana,
que huye y se refugia junto a los soldados,
cerca del féretro)

TIGRANA
(gritando a los soldados)
¡Oh, el traidor!
¡Defendedme!

SOLDADOS
(rechazando a Tigrana)
¡Fuera! ¡Aléjate,
abyecta cortesana!

(Los soldados dan, tímidamente, algunos
pasos hacia Edgar como para pedirle perdón)

EDGAR
(a los soldados)
¡Malditos seáis!
¡Estoy redimido!

(abrazando a Fidelia)

¡Regreso a la vida!
¡Oh gloria, oh voluptuosidad,
ilusiones siniestras,
adiós para siempre!
¡Adiós para siempre!
¡Regreso a la vida!
¡Adiós para siempre!

(Edgar coge algunas hojas de laurel del féretro
y las arroja a tierra, pisándolas. Edgar se va
abrazado a Fidelia mientras la multitud se
retira. Tigrana, con movimientos felinos, se
acerca sin que la vean y clava, por la espalda,
un puñal a Fidelia, que cae desplomada. Edgar
y Frank se lanzan sobre Tigrana, que intenta
huir perdiéndose entre la gente, pero la sujetan
alguno soldados mientras todos, horrorizados
gritan)

CORO, SOLDADOS
¡Horror! ¡Horror!

FRANK
¡Está muerta!

CORO, SOLDADOS
¡Está muerta!
¡Está muerta! ¡Horror!

(Edgar se deja caer sobre el cuerpo de
Fidelia, sollozando; Frank abraza y sostiene
a Gualtiero. Algunos soldados se llevan a
Tigrana. Unas jóvenes forman un círculo
devoto en torno al cuerpo de Fidelia y los
monjes y la gente se arrodillan
rezando)


Curiosamente, Fontana, que mientras Puccini componía la primera versión y era amigo personal suyo se había opuesto duramente a cambiar ni una coma del libreto, acató obedientemente, ahora que se había enemistado con el compositor, las órdenes para fusionar los dos últimos actos. El estreno de esta versión estaba previsto para la primavera de 1890 en La Scala, pero la enfermedad del tenor De Negri frustró el proyecto. También se preparó el estreno en Madrid para el Carnaval de 1891, pero cuando ya casi estaba todo listo, se suspendió la temporada.

Loge
January 31st, 2013, 06:39 AM
7.- Puccini y las tijeras de podar: de Edgar I a Edgar IV (2)

En espera de algún teatro de importancia para estrenar esta reelaboración de su obra, Puccini logró presentarla el 5 de septiembre de 1891 en Lucca con la estructura original. Están los cuatro actos, sí, pero no la ópera entera, por lo que ésta se considera la primera revisión (si no la primera realizada, sí la primera estrenada) y, en consecuencia, se conoce como Edgar II. Bajo la dirección de Vittorio María Vanzo, la cantan Eugenio Durot (Edgar), Luisa Gilboni (Fidelia), Emma Zilli (Tigrana), Cesare Cioni (Frank) y nuevamente Pio Marini (Gualtiero)

Veamos las diferencias más importantes con la versión del estreno:
- El Acto I se mantiene casi igual que en Edgar I. Cambia el concertante de la escena final.
- En el 2º acto se suprime el coro inicial y un concertante de la Escena Quinta, pero al final se añaden unas intervenciones del coro, una reprise abreviada del himno a Flandes y una escena final para Tigrana: “Ah, maledetto!”.
- Los cortes van a más en el Acto III, donde Tigrana pierde una escena entera (la Cuarta, donde cantaba “Ah, se scuoter della morte”, así como el terceto que canta con Edgar y Frank en la Escena Quinta (“Fulgor simil non vidi mai”)
- Y donde se ceba Puccini es en el acto IV, que se conserva pero notablemente disminuido: el aria de Gualtiero “Tutta la notte ella vegliò” pierde la mitad de su contenido, el dúo de amor entre Edgar y Fidelia queda reducido a la mínima expresión, a Tigrana se le quitan varias frases y no hay batalla de flores.


Para ir comparando entre las sucesivas revisiones he preparado unos cuadros. Cuando en la columna de la derecha una escena lleve el espacio en blanco, significará que esa escena no ha sido modificada con respecto a la versión anterior.

EDGAR I
(Milán, 1889)

ACTO I

Escena 1
“Qual voce lontana” (Coro)
“O fior del giorno” (Fidelia)
Diálogo (Edgar y Fidelia)
“Gia il mandorlo vicino” (Fidelia)

Escena 2
Diálogo (Edgar y Tigrana)

Escena 3
Kyrie (Organo)
“Tu voluttà di fuoco” (Tigrana)
“Tu il cuor mi strazzi” (Tigrana), que repetirá después ante el coro de aldeanos.

Escena 4
Diálogo (Tigrana y Frank)
Comentarios de los aldeanos.
“O mia sventura! Io l’amo!” (Frank)

Escena 5
“Questo amor, vergogna mia” (Frank), precedida por “Chi detto a me”.

Escena 6
“Iddio non benedice” (Coro)
“Tu il cuor mi strazzi” (Tigrana)
“Vanne, sciagurata” (Coro)
“L’ira vostra” (Tigrana)

Escena 7
Defensa de Tigrana (Edgar)
Quema de la casa: Introducción “Non or...” y dos estrofas.
Breve intervención del coro.

Escena 8
Frank se interpone. Edgar y él se disponen a luchar.

Escena 9
Concertante (Edgar, Tigrana, Frank, Fidelia, Gualtiero y Coro)

Lucha y fin del acto.



ACTO II

Escena 1
“Splendida notte!” (Coro)

Escena 2
“Orgia, chimera dall’occhio vitreo” (Edgar)

Escena 3
“La coppa è immagin della vita” (Tigrana y coro)

Escena 4
Discusión de Edgar y Tigrana.


Escena 5
“Colla fronte lieta e altera” (Coro)
“Capitan, questa coppa” (Edgar y otros)
Concertante: “Ultima speme” – “Io la mano di macchiai”
(Edgar, Frank, Tigrana y coro)
“A me temermi t’insegnerò!” (Tigrana)
Himno a Flandes.





.



ACTO III

Preludio

Escena 1
Aldeanos y soldados.
Empieza el Réquiem.

Escena 2
Termina el Réquiem.
“Addio, mio dolce amore” (Fidelia)
Acusaciones del monje, exclamaciones
de Fidelia y coro: “Onta su lui!”
“D’ogni dolor” (Fidelia) precedida de
“La prece, o frate”
Marcha de Fidelia, que habla antes
con el fraile y con Frank.
Reprise de “Addio, mio dolce amore!”
(Fidelia)

Escena 3
Llegada de Tigrana. Hablan Edgar y Frank.

Escena 4
“Ah, se scuoter della morte” (Tigrana)

Escena 5
“Pregar mi vedram!” – “T’amai siccome
il fior” (Tigrana)
Edgar y Frank tientan a Tigrana.
Terceto “Fulgor simil non vidi mai”
Tigrana cede a la tentación.

Escena 6
Falso testimonio de Tigrana.
Edgar revela que vive, maldice a sus
excompañeros y a Tigrana “O lebbra,
o sozzura del mondo”.



ACTO IV

Preludio

Escena 1
“Edgar! Edgar!” (Fidelia)
“Qual voce lontana” (Reprise del coro con el que empezó la ópera)

Escena 2
“Tutta la notte ella vegliò” (Gualtiero y coro)

“Un’ora almen” (Fidelia)

Escena 3
Reencuentro Edgar-Fidelia.

Escena 4
Dúo de amor Edgar-Fidelia.

Cuando Edgar vuelve de la inspección se reanuda el dúo.


Escena 5
Tigrana apuñala a Fidelia, que queda malherida, e intenta escapar.

Escena 6
Batalla de flores.
Edgar encuentra a Fidelia, que muere.
Tigrana es descubierta.

Escena 7
Tigrana es sacada de su escondrijo y sentenciada a muerte.
..........EDGAR II
(Lucca, 1891)

ACTO I

Escena 1





Escena 2


Escena 3





Escena 4

No intervienen los aldeanos.
Se añade una frase a Frank.

Escena 5



Escena 6





Escena 7




Escena 8


Escena 9
En el concertante cambia el texto de Fidelia,
Gualtiero pierde media estrofa, Frank pierde media estrofa y le cambia el texto, el coro gana media estrofa.




ACTO II

Se suprime.


Escena 1
Cambia el texto de la 3ª estrofa.

Escena 2
Tigrana y el coro pierden una estrofa.

Escena 3
Pequeño cambio en el texto de Tigrana.
Se suprimen varias frases de ambos.

Escena 4


Se suprime el concertante.



Se añaden intervenciones del coro, Tigrana, Edgar, Frank y soldados.
Reprise abreviada del himno a Flandes.

Escena 5
“Ah, maledetto!” (Tigrana)
.



ACTO III

Preludio

Escena 1

El Réquiem empieza en la escena siguiente.

Escena 2
Réquiem entero.










Escena 3


Se suprime.


Escena 4
Tigrana pierde las dos frases iniciales.


Se suprime el terceto.


Escena 5







ACTO IV

Preludio

Escena 1

Se suprime la reprise del coro.


Escena 2
El aria de Gualtiero se reduce a la mitad
y el coro no interviene.


Escena 3


Escena 4
El dúo prácticamente desaparece, pues tras
la 2ª estrofa de Edgar, Fidelia ya ve a Tigrana
Edgar pierde una estrofa y se acorta el final del dúo quitando frases a ambos.

Escena 5
Durante el intento de escapar, Tigrana pierde varias
frases.

Escena 6
Se suprime la batalla de flores.
Se suprimen frases en el encuentro.


Escena 7

Loge
February 2nd, 2013, 07:08 AM
7.- Puccini y las tijeras de podar: de Edgar I a Edgar IV. (3)

Aunque la obra consigue en Lucca cierto éxito, a nadie se le escapa que ésta es la ciudad natal del compositor. Ni éste ni el editor se llaman a engaño: “Edgar” debe reducirse a los tres actos. Como dice Ricordi en una carta de diciembre de 1891 dirigida a Mancinelli, para un nuevo intento de estreno en Madrid:

..............................“Le he enviado a usted algunas variantes necesarias para que “Edgar” termine en el
tercer acto. Estoy seguro de que con ello la ópera no sólo gana en concisión, sino
que termina con una escena nueva de gran efecto dramático.”

En concisión claro que gana. Y aún más cuando el propio Puccini planea realizar cortes adicionales. Por ejemplo, en el acto segundo:

.............................. “...quisiera hacer algunas correcciones al final del Acto III, que ahora es el último,
y también en el final del Acto II, donde quitaría el himno flamenco para concluir
el acto más rápidamente.”

Sin duda, ésta es la revisión más importante, la más radical, la que hace desaparecer el cuarto acto, que no volverá a oirse hasta 2008. Por lo demás, no hay muchos más cambios de importancia respecto a Edgar II. En el Acto I no se toca nada, en el II se quita algunas frases (en efecto, tal y como Puccini preveía, se acorta el himno flamenco, y en el III se suprimen frases y se añade una escena para terminar la ópera. Veamos esos cambios:

EDGAR II
(Lucca, 1891)

ACTO I



Escena 1
“Qual voce lontana” (Coro)
“O fior del giorno” (Fidelia)
Diálogo (Edgar y Fidelia)
“Gia il mandorlo vicino” (Fidelia)

Escena 2
Diálogo (Edgar y Tigrana)

Escena 3
Kyrie (Organo)
“Tu voluttà di fuoco” (Tigrana)
“Tu il cuor mi strazzi” (Tigrana), que
repetirá después ante el coro de
aldeanos.

Escena 4
Diálogo (Tigrana y Frank)
No intervienen los aldeanos.
“O mia sventura! Io l’amo!” (Frank),
con una frase más que en Edgar I.

Escena 5
“Questo amor, vergogna mia” (Frank),
precedida por “Chi detto a me”.

Escena 6
“Iddio non benedice” (Coro)
“Tu il cuor mi strazzi” (Tigrana)
“Vanne, sciagurata” (Coro)
“L’ira vostra” (Tigrana)

Escena 7
Defensa de Tigrana (Edgar)
Quema de la casa: Introducción
"Non or...” y dos estrofas.
Breve intervención del coro.

Escena 8
Frank se interpone. Edgar y él se
disponen a luchar.

Escena 9
Concertante con cambios respecto a
Edgar I: cambia el texto de Fidelia,
Gualtiero pierde media estrofa, Frank
pierde media estrofa y le cambia el
texto, el coro gana media estrofa.
Lucha y fin del acto.



ACTO II

Escena 1
“Orgia, chimera dall’occhio vitreo”
(Edgar), con el texto de la 3ª estrofa
cambiado respecto a Edgar I.

Escena 2
“La coppa è immagin della vita” con
una estrofa menos para Tigrana y el
coro que en en Edgar I.

Escena 3
Discusión de Edgar y Tigrana, con
algunas frases menos que en Edgar I

Escena 4
“Colla fronte lieta e altera” (Coro)
“Capitan, questa coppa” (Edgar y
otros)
No hay concertante.
“A me temermi t’insegnerò!” (Tigrana)
Himno a Flandes.
Intervenciones del coro, Tigrana,
Edgar, Frank y soldados.
Reprise abreviada del himno a
Flandes.

Escena 5
“Ah, maledetto!” (Tigrana)


ACTO III

Preludio

Escena 1
Aldeanos y soldados.

Escena 2
Réquiem.
“Addio, mio dolce amore” (Fidelia)
Acusaciones del monje,
exclamaciones de Fidelia y coro:
“Onta su lui!”
“D’ogni dolor” (Fidelia) precedida de
“La prece, o frate”
Marcha de Fidelia, que habla antes con
el fraile y con Frank.

Reprise de “Addio, mio dolce amore!”
(Fidelia)

Escena 3
Llegada de Tigrana. Hablan Edgar y
Frank.

Escena 4
“T’amai siccome il fior” (Tigrana)
Edgar y Frank tientan a Tigrana.
No hay terceto.
Tigrana cede a la tentación.

Escena 5
Falso testimonio de Tigrana.
Edgar revela que vive, maldice a sus
excompañeros y a Tigrana “O lebbra, o
sozzura del mondo”.








ACTO IV

Preludio

Escena 1
“Edgar! Edgar!” (Fidelia)
Se suprime la reprise del coro.

Escena 2
“Tutta la notte ella vegliò” (Gualtiero)
reducida a la mitad respecto a Edgar I,
y sin coro.

Escena 3
Reencuentro Edgar-Fidelia.

Escena 4
Dúo de amor Edgar-Fidelia, muy
recortado respecto a Edgar I

Escena 5
Tigrana apuñala a Fidelia, que queda
malherida. Tigrana pierde varias frases
respecto a Edgar I.

Escena 6
No hay batalla de flores.
Edgar encuentra a Fidelia, que muere.
Menos frases que en Edgar I
Tigrana es descubierta.

Escena 7
Tigrana es sacada de su escondrijo y sentenciada
a muerte.
EDGAR III
(Turín, 1892)

ACTO I

Preludio (En el estreno en Madrid)

Escena 1





Escena 2


Escena 3






Escena 4





Escena 5



Escena 6





Escena 7





Escena 8



Escena 9









ACTO II

Escena 1
Desaparece la 3ª estrofa.



Escena 2
El coro pierde una frase.



Escena 3
Nuevos cambios en el texto, tanto de
Edgar como de Tigrana.

Escena 4

Reduce dos frases a Edgar y Tigrana.



Se acorta el himno.
Breve intervención del coro.

Se suprime la reprise del himno.


Se suprime esta breve escena.



ACTO III

Preludio

Escena 1


Escena 2


Durante las acusaciones, pierden texto
Fidelia, Gualtiero y, sobre todo, el
coro.


Cambia el texto de la despedida y se
suprimen las frases dirigidas al fraile y
a Frank, quien pierde una.



Escena 3



Escena 4





Escena 5





Escena 6
Tigrana apuñala a Fidelia, que muere
en el acto. Intenta escapar, pero es
apresada por Frank.
La ópera termina con “Orror! Alla mannaia!”


Desaparece todo el Acto IV





























Al final, el estreno de la versión en tres actos no se produjo en el Teatro Real de Madrid, sino en el Comunal de Ferrara el 28 de febrero de 1892, con dirección de Carlo Carignani y la participación de Oreste Emiliani (Edgar), Teresa Maragliano (Fidelia), Amadea Santarelli (Tigrana) e Inocente De Anna (Frank). Seguidamente se ofreció en Turín (Teatro Regio, 6 representaciones a partir del 5 de marzo de 1892), que, por ser más importante que el anterior, es el que se identifica con Edgar III. Los artífices fueron nuevamente Oreste Emiliani y Teresa Maragliano, con Rosina Voenna (Tigrana), Mario Ancona (Frank) y Luigi Broglio (Gualtiero), todos bajo la dirección de Vittorio María Vanza. Ni Ferrara ni Turín trajeron el éxito anhelado.

Ahora, las esperanzas de Puccini se cifraban en el tenor Francesco Tamagno, quien, efectivamente, participó en el estreno en Madrid el 19 de marzo de 1892, en la que sería la primera producción fuera de Italia. Junto a éste, cantaron Eva Tetrazzini (Fidelia) y Giuseppina Pasqua (Tigrana), dirigidos por Mancinelli. En esta ocasión, al comienzo de la ópera sonó un bello preludio, que como tal se publicó por Elkan and Vogel en 1978 y que se creyó había sido compuesto para el estreno madrileño.

Preludio (http://www.divshare.com/download/21175984-a3f)

Pero... no. En realidad, esa página orquestal no es sino el preludio al acto cuarto que ya se había oído en el estreno milanés. Al fusionarse éste con el tercero, el preludio que había enmedio desaparecía, y para evitar su pérdida fue trasladado al principio de la obra.

Madrid tampoco supuso el espaldarazo buscado, y como al año siguiente ya se produjo el éxito de “Manon Lescaut”, “Edgar” cayó momentaneamente en el olvido. Digo momentáneamente porque su autor se acordó de ella en 1899, cuando, a la hora de componer el tercer acto de “Tosca”, echó mano de ese cuarto acto de “Edgar” que había suprimido casi por entero. Concretamente, el dúo entre Edgar y Fidelia le vino muy bien para aderezar el dúo final entre Tosca y Mario Cavaradossi (“O dolci mani” y “Amaro sol per te”)

Loge
February 4th, 2013, 06:43 AM
7.- Puccini y las tijeras de podar: de Edgar I a Edgar IV (y 4)

Con todo, “Edgar” no se le iba de la cabeza a Puccini. Hacia 1901 seguía con ánimo de revisarla, y la oportunidad surgió en 1905, cuando fue invitado a Buenos Aires, donde el Teatro de la Opera había programado para los meses de junio y julio “Edgar”, “Manon Lescaut”, “La Bohème”, “Tosca” y “Madama Butterfly”. Aceptada la invitación, Puccini encara una nueva revisión entre febrero y marzo de 1905, a fin de que sea estrenada en la capital argentina. Nace Edgar IV.

Esta nueva revisión consiste en seguir arrancando cosas a la partitura de la ya muy aligerada Edgar III. Las más importantes son:

- Supresión definitiva del preludio “viajero” que en Madrid había sonado al comienzo.
- Eliminación en el segundo acto de la seña de identidad de Tigrana, la canción “La coppa è immagin della vita”, que, tras resistir los dos primeros tijeretazos, acaba siendo sacrificada en éste. Además, el enrabietado juramento de venganza en la escena final se queda en casi nada.
- Eliminación de algunas frases de Frank antes de su aria del Acto primero.
- Introducción de un diálogo entre Edgar y Frank cuando éste entra al castillo con los soldados en el Acto segundo.
- Supresión de la primera escena del Acto tercero, en la que se cruzaban tres o cuatro frases entre los soldados y los aldeanos, para empezar directamente con el Réquiem.
- Modificaciones tras el aria de Fidelia “Nel villagio d’Edgar”.
- También hay modificaciones en las indicaciones escénicas y en el texto del final de la obra.


EDGAR III
(Turín, 1892)

ACTO I

Preludio (En el estreno en Madrid)

Escena 1
“Qual voce lontana” (Coro)
“O fior del giorno” (Fidelia)
Diálogo (Edgar y Fidelia)
“Gia il mandorlo vicino” (Fidelia)


Escena 2
Diálogo (Edgar y Tigrana)

Escena 3
Kyrie (Organo)
“Tu voluttà di fuoco” (Tigrana)
“Tu il cuor mi strazzi” (Tigrana), que repetirá
después ante el coro de aldeanos.


Escena 4
Diálogo (Tigrana y Frank)

No intervienen los aldeanos.


“O mia sventura! Io l’amo!” (Frank), con
una frase más que en Edgar I.

Escena 5
“Questo amor, vergogna mia” (Frank),
precedida por “Chi detto a me”.

Escena 6
“Iddio non benedice” (Coro)
“Tu il cuor mi strazzi” (Tigrana)

“Vanne, sciagurata” (Coro)
“L’ira vostra” (Tigrana)

Escena 7
Defensa de Tigrana (Edgar)
Quema de la casa: Introducción “Non or...” y
dos estrofas.
Breve intervención del coro.

Escena 8
Frank se interpone. Edgar y él se disponen
a luchar.

Escena 9
Concertante con cambios respecto a Edgar I:
cambia el texto de Fidelia, Gualtiero pierde
media estrofa, Frank pierde media estrofa y
le cambia el texto, el coro gana media
estrofa.
Lucha y fin del acto.



ACTO II

Escena 1
“Orgia, chimera dall’occhio vitreo” (Edgar),
sin la 3ª estrofa que tenía en Edgar II.


Escena 2
“La coppa è immagin della vita” (Tigrana y
coro), con una frase menos para el coro que
en Edgar II.

Escena 3
Discusión de Edgar y Tigrana, con cambios
en el texto respecto a Edgar II.

Escena 4
“Colla fronte lieta e altera” (Coro)
“Capitan, questa coppa” (Edgar y otros),
reducida respecto a Edgar II.
No hay concertante.
“A me temermi t’insegnerò!” (Tigrana)
Himno a Flandes acortado.
Breve intervención del coro.

Escena 5
“Ah, maledetto!” (Tigrana)




ACTO III

Preludio

Escena 1
Aldeanos y soldados.

Escena 2
Réquiem.
“Addio, mio dolce amore” (Fidelia)
Acusaciones del monje, exclamaciones de
Fidelia y coro, con texto reducido respecto
a Edgar II.
“D’ogni dolor” (Fidelia) precedida de
“La prece, o frate”.
Marcha de Fidelia, que habla antes con el
fraile y con Frank. Texto cambiado respecto
a Edgar II y supresión de frases.
Reprise de “Addio, mio dolce amore!”
(Fidelia)

Escena 3
Llegada de Tigrana. Hablan Edgar y Frank.

Escena 4
“T’amai siccome il fior” (Tigrana)
Edgar y Frank tientan a Tigrana.
No hay terceto.
Tigrana cede a la tentación.

Escena 5
Falso testimonio de Tigrana.
Edgar revela que vive, maldice a sus
excompañeros y a Tigrana “O lebbra,
o sozzura del mondo”.

Escena 6
Tigrana apuñala a Fidelia, que muere en el
acto. Intenta escapar, pero es apresada
por Frank.
La ópera termina con “Orror! Alla mannaia!”..........EDGAR IV
(Buenos Aires, 1905)

ACTO I

Se suprime.

Escena 1



“Gia il mandorlo vicino” (Fidelia) pierde
2 estrofas, la mitad de su extensión.

Escena 2


Escena 3


Desaparece “Tu il cuor mi strazzi” que,
por tanto, Tigrana sólo cantará una vez, en
la Escena 6ª, ante el coro.

Escena 4
Tigrana pierde su última frase: “Tigrana
ama la gioia ed il piacer”.

Se revela que Tigrana fue abandonada en
el pueblo 15 años antes.
Se suprime la frase final de Frank.


Escena 5
Se suprime la introducción “Chi detto a me”


Escena 6

“Tu il cuor mi strazzi” se reduce a una sola
estrofa.



Escena 7

Desaparece la introducción y la primera
estrofa. Frases de unión: “A te la lama...”
No hay intervención del coro.

Escena 8



Escena 9









ACTO II

Escena 1
“Orgia, chimera dall’occhio vitreo” (Edgar)
recupera la 3ª estrofa con el texto de
Edgar II.

Se suprime toda la escena.




Escena 2
Se añaden indicaciones escénicas y se acorta
un párrafo de Edgar.

Escena 3
Se reelabora por completo.







Escena 4
“Ah, maledetto! (Tigrana) se reduce,
dejándola en sólo 2 líneas.



ACTO III

Preludio

Se suprime toda la escena.


Escena 1





Se suprime la introducción “La prece,
o frate”.






Escena 2


Escena 3





Escena 4

Fidelia aparece entre la revelación de que
Edgar vive y las maldiciones que lanza éste.


Escena 5
Tigrana apuñala a Fidelia, que muere en el
acto. Intenta escapar, pero es apresada por
los soldados.
La ópera termina con “A morte! A morte!”


Tal y como estaba previsto, esta versión se estrenó en la capital argentina el 8 de julio de 1905 en presencia de su autor. El elenco estuvo compuesto por Giovanni Zenatello (Edgar), Rina Giacchetti (Fidelia), Giannina Russ (Tigrana), Ernrico Nani (Frank) y Remo Ercolani (Gualtiero). La dirección musical corrió por cuenta de Leopoldo Mugnone. La obra obtuvo esta vez una recepción algo más cálida, pero la categoría de éxito volvió a quedarse lejos. Parece ser que, a pesar de las celebridades involucradas en la representación, ésta no debió ser de mucha calidad debido a que sólo hubo un ensayo de conjunto previo. “Queste cose si vedono solo in America", dicen que exclamó Puccini.



Ahora ya podemos comparar las cuatro versiones:

EDGAR I
(Milán, 1889)

ACTO I



Escena 1
“Qual voce lontana” (Coro)
“O fior del giorno” (Fidelia)
Diálogo (Edgar y Fidelia)
“Gia il mandorlo vicino” (Fidelia)
con 4 estrofas

Escena 2
Diálogo (Edgar y Tigrana)

Escena 3
Kyrie (Organo)
“Tu voluttà di fuoco” (Tigrana)
Tigrana termina la discusión con “Tu il cuor mi strazzi”, que repetirá después ante el coro de aldeanos.

Escena 4
Diálogo (Tigrana y Frank)


Comentarios de los aldeanos



Frase final de Frank: “O mia
sventura! Io l’amo!”

Escena 5
“Questo amor, vergogna mia” (Frank)
Va precedida por la introducción
“Chi detto a me”

Escena 6
“Iddio non benedice” (Coro)
“Tu il cuor mi strazzi” (Tigrana)
tiene 4 estrofas.
“Vanne, sciagurata” (Coro)
“L’ira vostra” (Tigrana)

Escena 7
Defensa de Tigrana (Edgar)
La quema de la casa consta de introducción (“Non or…”) y dos estrofas (“O valle uggioso” y “O maledetto paterno tetto”
Breve intervención del coro.

Escena 8
Frank se interpone. Edgar y él se disponen a luchar.

Escena 9
Concertante (Edgar, Fidelia, Frank, Fidelia, Gualtiero y Coro




Lucha y fin del acto.




ACTO II

Escena 1
“Splendida notte!” (Coro)

Escena 2
“Orgia, chimera dall’occhio vitreo” (Edgar)

Escena 3
“La coppa é immagin della vita” (Tigrana y coro)

Escena 4
Discusión de Edgar y Tigrana




Escena 5
“Colla fronte lieta e altera” (Coro)
“Capitan, questa coppa” (Edgar y otros)
Concertante: “Ultima speme” -
“Io la mano di macchiai” (Edgar,
Frank, Tigrana y coro)
“A me temermi t’insegnerò!” (Tigrana)
Himno a Flandes.













ACTO III

Preludio

Escena 1
Aldeanos y soldados.
Empieza el Réquiem


Escena 2
Termina el Réquiem
“Addio, mio dolce
amore” (Fidelia)
Acusaciones del monje, exclamaciones
de Fidelia y coro: “Onta su lui!”
“D’ogni dolor” (Fidelia) precedida de “La prece, o frate”
Marcha de Fidelia, que habla antes
con el fraile y con Frank.


Reprise de “Addio, mio
dolce amor!” (Fidelia)

Escena 3
Llegada de Tigrana. Hablan Edgar y Frank.

Escena 4
“Ah, se scuoter della morte” (Tigrana)

Escena 5
“Pregar mi vedram!” – “T’amai
siccome il fior” (Tigrana)
Edgar y Frank tientan a Tigrana.
Terceto “Fulgor simil non vidi mai”
Tigrana cede a la tentación.

Escena 6
Falso testimonio de Tigrana. Edgar revela que vive, maldice a sus excompañeros y a Tigrana (“O lebbra,
o sozzura del mondo”











ACTO IV

Preludio

Escena 1
“Edgar! Edgar!” (Fidelia)
“Qual voce lontana”, reprise del coro con el que empezó la ópera.

Escena 2
“Tutta la notte ella vegliò” (Gualt y coro)
“Un’ora almen” (Fidelia)

Escena 3
Reencuentro Edgar-Fidelia.

Escena 4
Dúo de amor Edgar-Fidelia


Cuando Edgar vuelve de la inspección se reanuda el dúo.


Escena 5
Tigrana apuñala a Fidelia, que queda malherida, e intenta escapar por varios sitios.

Escena 6
Batalla de flores.
Edgar encuentra a Fidelia, que muere.
Tigrana es descubierta.

Escena 7
Tigrana es sacada de su escondrijo y sentenciada a muerte.
EDGAR II
(Lucca, 1891)

ACTO I



Escena 1
“Qual voce lontana” (Coro)
“O fior del giorno” (Fidelia)
Diálogo (Edgar y Fidelia)
“Gia il mandorlo vicino” (Fidelia)
con 4 estrofas

Escena 2
Diálogo (Edgar y Tigrana)

Escena 3
Kyrie (Organo)
“Tu voluttà di fuoco” (Tigrana)
Tigrana termina la discusión con “Tu il cuor mi strazzi”, que repetirá después ante el coro de aldeanos.

Escena 4
Diálogo (Tigrana y Frank)


No intervienen los aldeanos.
Se añade una frase a Frank:
“Deriso io son!, etc”

Frase final de Frank: “O mia
sventura! Io l’amo!”

Escena 5
“Questo amor, vergogna mia” (Frank)
Va precedida por la introducción
“Chi detto a me”

Escena 6
“Iddio non benedice” (Coro)
“Tu il cuor mi strazzi” (Tigrana)
tiene 4 estrofas.
“Vanne, sciagurata” (Coro)
“L’ira vostra” (Tigrana)

Escena 7
Defensa de Tigrana (Edgar)
La quema de la casa consta de introducción (“Non or…”) y dos estrofas (“O valle uggioso” y “O maledetto paterno tetto”,
Breve intervención del coro.

Escena 8
Frank se interpone. Edgar y él se disponen a luchar.

Escena 9
Edgar y Tigrana quedan igual.
Fidelia cambia el texto
Frank pierde media estrofa y le
cambia el texto
Gualtiero pierde media estrofa
El coro gana media estrofa.
Lucha y fin del acto.




ACTO II

Desaparece


Escena 1
Cambia el texto de la 3ª estrofa


Escena 2
Se reduce una estrofa a Tigrana
y al coro

Escena 3
Pequeño cambio en el texto de Tigrana
Desaparecen varias frases de ambos.

Escena 4
“Colla fronte lieta e altera” (Coro)
“Capitan, questa coppa” (Edgar y otros)
No hay concertante.


“A me temermi t’insegnerò!” (Tigrana)
Himno a Flandes.
Intervenciones del coro, Tigrana, Edgar,
Frank y soldados. Reprise del himno,
acortándolo.

Escena 5
“Ah, maledetto!” (Tigrana jura
venganza)




ACTO III

Preludio

Escena 1
Aldeanos y soldados.
El Réquiem empieza en la escena siguiente.

Escena 2
Réquiem
“Addio, mio dolce
amore” (Fidelia)
Acusaciones del monje, exclamaciones de Fidelia y coro: “Onta su lui!”
“D’ogni dolor” (Fidelia) precedida de “La prece, o frate”
Marcha de Fidelia, que habla antes
con el fraile y con Frank.


Reprise de “Addio, mio dolce
amor!” (Fidelia)

Escena 3
Llegada de Tigrana. Hablan Edgar y Frank.

Se suprime.



Escena 4
Tigrana pierde las dos frases
iniciales.
Edgar y Frank tientan a Tigrana.
Se suprime el terceto.
Tigrana cede a la tentación.

Escena 5
Falso testimonio de Tigrana. Edgar revela que vive, maldice a sus excompañeros y a Tigrana (“O lebbra,
o sozzura del mondo”











ACTO IV

Preludio

Escena 1
“Edgar! Edgar!” (Fidelia).
Se suprime la reprise del coro.


Escena 2
El aria de Gualtiero se reduce a la mitad y el coro no interviene.
“Un’ora almen” (Fidelia)

Escena 3
Reencuentro Edgar-Fidelia.

Escena 4
El dúo prácticamente desaparece, pues tras la 2ª estrofa de Edgar, Fidelia ya ve la sombra de Tigrana.
En la reanudación del dúo, Edgar pierde una estrofa y se abrevia el final quitando frases a ambos.

Escena 5
En su intento de escapar,
Tigrana pierde varias
frases.

Escena 6
No hay batalla de flores.
Se suprimen frases.

Tigrana es descubierta.

Escena 7
Tigrana es sacada de su escondrijo y sentenciada a muerte.
EDGAR III
(Turín, 1892)

ACTO I

Preludio (En Madrid)

Escena 1
“Qual voce lontana” (Coro)
“O fior del giorno” (Fidelia)
Diálogo (Edgar y Fidelia)
“Gia il mandorlo vicino” (Fidelia)
con 4 estrofas

Escena 2
Diálogo (Edgar y Tigrana)

Escena 3
Kyrie (Organo)
“Tu voluttà di fuoco” (Tigrana)
Tigrana termina la discusión con “Tu il cuor mi strazzi”, que repetirá después ante el coro de aldeanos.

Escena 4
Diálogo (Tigrana y Frank)


No intervienen los aldeanos.
Se añade una frase a Frank:
Deriso io son!, etc

Frase final de Frank: “O mia
sventura! Io l’amo!”

Escena 5
“Questo amor, vergogna mia” (Frank)
Va precedida por la introducción
“Chi detto a me”

Escena 6
“Iddio non benedice” (Coro)
“Tu il cuor mi strazzi” (Tigrana)
tiene 4 estrofas.
“Vanne, sciagurata” (Coro)
“L’ira vostra” (Tigrana)

Escena 7
Defensa de Tigrana (Edgar)
La quema de la casa consta de introducción (“Non or…”) y dos estrofas (“O valle uggioso” y “O maledetto paterno tetto”,
Breve intervención del coro.

Escena 8
Frank se interpone. Edgar y él se disponen a luchar.

Escena 9
Edgar y Tigrana quedan igual.
Fidelia cambia el texto
Frank pierde media estrofa y le
cambia el texto
Gualtiero pierde media estrofa
El coro gana media estrofa.
Lucha y fin del acto.




ACTO II

Desaparece


Escena 1
Desaparece la 3ª estrofa


Escena 2
El coro pierde una estrofa respecto a Edgar II

Escena 3
Nuevos cambios en el texto tanto de Edgar como de Tigrana.



Escena 4
“Colla fronte lieta e altera” (Coro)
Reduce dos frases a Edgar y Tigrana.
No hay concertante


“A me temermi t’insegnerò!” (Tigrana)
Se acorta el himno.
Breve intervención del coro.





Escena 5
“Ah, maledetto!” (Tigrana jura
venganza)




ACTO III

Preludio

Escena 1
Aldeanos y soldados.
El Réquiem empieza en la escena siguiente.

Escena 2
Réquiem
“Addio, mio dolce
amore” (Fidelia)
Se pierde texto de Fidelia, Gualtiero y, sobre todo, del coro.

“D’ogni dolor” (Fidelia) precedida de “La prece, o frate”
Cambia el texto de la despedida y desaparecen las frases dirigidas al
fraile y a Frank.
Frank pierde una frase.
Reprise de “Addio, mio dolce
amor!” (Fidelia)

Escena 3
Llegada de Tigrana. Hablan Edgar y Frank.

Se suprime.



Escena 4
Tigrana pierde las dos frases
iniciales.
Edgar y Frank tientan a Tigrana.
Se suprime el terceto.
Tigrana cede a la tentación.

Escena 5
Falso testimonio de Tigrana. Edgar revela que vive, maldice a sus excompañeros y a Tigrana (“O lebbra,
o sozzura del mondo”

Escena 6
Tigrana apuñala a Fidelia, que
muere en el acto. Intenta
escapar, pero es apresada por
Frank.
La ópera termina con “Orror! Alla mannaia!”






































EDGAR IV
(Buenos Aires, 1905)

ACTO I



Escena 1
“Qual voce lontana” (Coro)
“O fior del giorno” (Fidelia)
Diálogo (Edgar y Fidelia)
“Gia il mandorlo vicino” se reduce a 2 estrofas.

Escena 2
Diálogo (Edgar y Tigrana)

Escena 3
Kyrie (Organo)
“Tu voluttà di fuoco”
Desaparece “Tu il cuor mi strazzi”; así, Tigrana sólo lo canta una vez, ante el coro.

Escena 4
Diálogo: Se suprime la frase final de Tigrana “Tigrana ama la gioia ed il piacer”

Tigrana y Frank revelan que ella fue abandonada 15 años antes por moros errantes.
Desaparece la frase final de Frank.

Escena 5


Desaparece la introducción “Chi detto a me”

Escena 6
“Iddio non benedice” (Coro)
“Tu il cuor mi strazzi” se reduce a una sola estrofa.
“Vanne, sciagurata” (Coro)
“L’ira vostra” (Tigrana)

Escena 7
Defensa de Tigrana (Edgar)
Desaparece la introducción y la 1ª estrofa. Se crea unas frases de unión: “A te la lama…”
El coro no interviene.

Escena 8
Frank se interpone. Edgar y él se disponen a luchar.

Escena 9
Edgar y Tigr quedan igual.
Fidelia cambia el texto
Frank pierde media estrofa y le cambia el texto
Gualt pierde media estrofa
El coro gana media estrofa.
Lucha y fin del acto.




ACTO II

Desaparece


Escena 1
Reaparece la 3ª estrofa, con el texto de Edgar II

Se suprime toda la escena.



Escena 2
Se añaden indicaciones escénicas y se acorta un párrafo de Edgar.


Escena 3
Se reelabora totalmente.














Escena 4
“Ah, maledetto!” se reduce
hasta dejarla en sólo 2 líneas.



ACTO III

Preludio

Desaparece




Escena 1
Réquiem
“Addio, mio dolce amore” (Fidelia)
Igual que en Edgar III


Desaparece la introducción “La prece, o frate”
Cambia el texto de la despedida y desaparecen las frases dirigidas al fraile y a Frank.
Frank pierde una frase.
Se suprime la reprise.

Escena 2
Llegada de Tigrana. Hablan Edgar y Frank.

Se suprime.



Escena 3
Tigrana pierde las dos frases
iniciales.
Edgar y Frank tientan a Tigr.
Se suprime el terceto.
Tigrana cede a la tentación.

Escena 4
Fidelia aparece entre la revelación de que Edgar vive y las maldiciones que lanza éste.


Escena 5
Tigrana apuñala a Fidelia, que muere en el acto. Intenta escapar, pero es apresada por los soldados.
La ópera termina con “A morte! A morte!”

Loge
February 6th, 2013, 06:55 AM
8.- Galería de personajes (1)

EDGAR, el protagonista, es un personaje absolutamente fallido. Sobre todo, dramáticamente, a causa de los cortes efectuados por el libretista que, al hurtar al público los fundamentos psicológicos de sus acciones, dejan al tenor como un muñeco sin voluntad, o con una voluntad sometida a más cambios de dirección que una veleta. Esto se aprecia con claridad en el acto primero, donde, tras haberse casi prometido con Fidelia y repudiado a Tigrana, se enfrenta por ésta a todo el pueblo y se va con ella, abandonando a su supuesto verdadero amor. La decisión de incendiar la casa no se sustenta en nada, como no sea en poder decir después a Tigrana: “¡Tigrana, ven! ¡Que también nos inflame de nueva vida la voluptuosidad!” Pero la metáfora le sale un poco cara.

El acto segundo aporta nuevas pruebas del carácter antojadizo del personaje: la vida alegre y voluptuosa ya no le gusta, aunque aquí canta el aria “Orgia, chimera dall'occhio vitreo” donde se justifica un poco. Tigrana intenta retenerle, pero basta con que suene una trompeta fuera para que decida abrazar la vida militar, por la cual hasta ahora no había manifestado el menor apego. Finalmente, el falso funeral del acto tercero queda, sin la explicación de su conducta, como una broma macabra para sus compañeros soldados, y no digamos para Fidelia.

En lo vocal, el personaje de Edgar tiende más hacia la declamación que hacia la lírica. Una vigorosa declamación verista preside los momentos impetuosos, como la quema de la casa y la llamada a Tigrana (“Tigrana, vieni”) en el acto primero, el dúo con Tigrana en el segundo (“O lebbra, sozurra del mondo”), y buena parte del acto tercero, hasta que se produce el trío con Tigrana y Frank.

Escuchamos a Veriano Luchetti (1971) defendiendo a Tigrana, incendiando su casa y cogiéndola para irse con ella. (http://www.divshare.com/download/21175998-748)

EDGAR
(toccando l'elsa del pugnale e minaccia
i contadini)
Se alla devota nenia non torni,
Di questo acciar
A te la lama farò provar...
Ed or da voi men vo',
Stolido gregge,
Per non tornar mai più.

(esaltandosi)

Maledetto paterno tetto,
Su te, fra poco,
Ruggendo, il fuoco per mano
Mia divamperà!

(rientra nella casa. Presto cominciano a
sprigionarsi scintille e fumo dalla casa)

CONTADINI
Orror!

(Alcuni entrano nella casa d'Edgar come
per impedire l'incendio, ma, dopo pochi
momenti, vengono respinti in scena da
Edgar che compare sulla porta con un
tizzone acceso nella destra)

CONTADINI
Sventura!...
Al fuoco! Al fuoco!

EDGAR
Fuori di qui!...
Nessuno queste soglie osi varcar!...
Nessuno d'imporsi a me pretenda!
È mia la casa... ed ardere dovrà!

(getta il tizzone nella casa, con trasporto
a Tigrana)

Tigrana, vieni!
Noi pure accenda
Di nuova vita la voluttà!

EDGAR
(tocando el mango del puñal y
amenazando a los campesinos)
Si no volvéis a las pías cantinelas,
el filo de este puñal
presto os lo haré probar.
Y ahora os dejo,
estúpida grey,
para no volver jamás.

(exaltándose)

Maldito techo paterno.
Sobre ti, dentro de poco,
se abatirá rugiente el fuego,
prendido por mi mano.

(entra en la casa e inmediatamente
comienzan a salir de ella centellas y humo)

CAMPESINOS
¡Horror!

(Algunos entran en la casa de Edgar como
para extinguir el incendio, pero poco
después, vuelven a escena empujados por
Edgar, que aparece en la puerta con una
tea encendida en la mano)

CAMPESINOS
¡Infortunio!...
¡Al fuego! ¡Al fuego!

EDGAR
¡Fuera de aquí!...
¡Que nadie ose traspasar este umbral!
¡Que nadie pretenda plantarme cara!
Esta es mi casa... ¡y en el fuego arderá!

(arroja la tea a la casa. Con arrebato,
abrazando a Tigrana)

¡Tigrana, ven!
¡Que también nos inflame
de nueva vida la voluptuosidad!


En cambio, cuando aparece la introspección la música se impregna de lirismo y surge el canto; así, el monólogo del Acto II (que, seguido del dúo con Tigrana señalado “Andante expressivo”, constituye un ensayo para las explosivas pasiones del venidero Acto II de “Manon Lescaut”), el trío con Tigrana y Frank del Acto III, o el dúo con Fidelia del acto IV.


FIDELIA es la heroína, dulce y buena, y no por ello menos decidida y resuelta, que permite la redención del protagonista. Su música es tierna y apasionada. Es introducida con una encantadora pastoral (“Oh fior del giorno”) cuya primera estrofa canta fuera de escena, inaugurando la lista de heroínas puccinianas cuya voz se oye antes de salir al escenario (Mimí, Tosca, Butterfly...) Esta primera estrofa, cantada sobre una dulce melodía, pierde su carácter inocente al ser repetida. Entonces adquiere un apasionado ímpetu y se desata al ver a su amado: “O fior del l’anno, salve alba d’april…”

”O fior del giorno” Adriana Damato (2005) (http://www.divshare.com/download/21176009-24b)

FIDELIA
(dalla destra, di dentro)
O fior del giorno,
Salve alba serena!
Speranza ed esultanza!
Inno gentil, del giorno fior.
Di celestial profumo
È l'aura piena...

(appare sul poggio)

O fior dell'anno,
Salve alba d'april!

FIDELIA
(a la derecha, desde dentro)
¡Oh, flor de la mañana,
salve, alba serena!
¡Esperanza y regocijo!
¡Himno gentil, flor del nuevo día!
Todo está lleno
de celestial fragancia...

(aparece sobre la colina)

¡Oh flor del año,
salve, alba de abril!


Pero es en el acto III en el que alcanza la estatura de heroina pucciniana y se beneficia de la excepcional vena melódica de su creador. “Addio mio dolce amor” empieza calmadamente, cantada mezza voce sobre unos tenues colores orquestales, y tras expresar su amor por Edgar, cambia de intensidad, ganando considerablemente en apasionamiento con la frase “O Edgar, la tua memoria sarà il mio sol pensiero! Lassù nella tua gloria, m’attendi, Edgar!”, de amplio vuelo lírico, que contiene la más hermosa idea melódica de la ópera, confiriendo a su adiós a Edgar el máximo impacto. Este pasaje también tiene una función estructural, pues desarrolla el tema de la segunda parte del Preludio, que volverá al final de la escena, de manera que crea un puente entre el comienzo y el final del funeral. La oímos hace unos días a Raina Kabaivanska; escuchémosla hoy a Julia Varady:

”Addio, mio dolce amore”. Julia Varady (http://www.divshare.com/download/21367786-84c)

FIDELIA
Addio, mio dolce amore...
Nell'ombra ove discendi,
Solenne ed infinita
Anch'io verrò...
M'attendi!
Dove tu regni, dolor,
La gioventù non ha più fior!
Addio, ancora, addio, o Edgar,
La tua memoria sarà
Il mio sol pensiero!
Lassù, nella tua gloria,
M'attendi, Edgar, lassù!

FIDELIA
¡Adiós, adiós, mi dulce amor!
Yo también iré
a las tinieblas insondables e infinitas
a las que desciendes.
¡Espérame!
¡Donde tú, dolor, reinas,
la juventud ya no florece!
¡Adiós, adiós, oh Edgar,
tu memoria será
mi único pensamiento!
¡Allá arriba, en tu gloria,
espérame, Edgar, allá arriba!


Todavía en este mismo acto, Fidelia cuenta con otra expresiva aria, “Nell villaggio d’Edgar”, que pudimos oir en el post introductorio a Renata Scotto. En estas dos arias encontramos ya la firma del Puccini que tan extraordinariamente expresó el temor, la melancolía y la desesperación.

Loge
February 8th, 2013, 06:44 AM
8.- Galería de personajes (2)

“Edgar” es la única ópera de Puccini que contiene un papel de mezzo-soprano protagonista. TIGRANA es el demonio del drama, y el autor no sólo compuso para ella una música muy poderosa, sino que en la versión original le asignó la mayor porción de la partitura. Pero tras el fracaso cosechado en el estreno, y a la vista de cuál fue el personaje que salió peor parado de las sucesivas revisiones, se podría conjeturar que Puccini, en su subconsciente, atribuyó algo de ese fracaso a haber dado el protagonismo a una voz de mezzo. En la versión en tres actos de 1892 (Edgar III), desapareció su aria del tercer acto “Ah! Se scuoter dalla morte” que cantaba ante el cadáver de Edgar (una pieza de fuerte impacto dramático), y en la de 1905 (Edgar IV) pierde también la “Canción de la copa” del acto II. Así, Tigrana es degradada de protagonista a seconda donna.

A pesar de ello, la música que conserva Tigrana sigue siendo impactante y transmite a la perfección su carácter salvaje. Canta por primera vez en el diálogo con Edgar del Acto I (“Tu voluttà di fuoco”), sobre un Andante religioso sostenuto que se escucha en un órgano fuera de escena (se supone que proviene de la iglesia a la que acuden los aldeanos) y que es material procedente del Kyrie de la “Misa” del propio Puccini. La presencia aquí de esta música, sacra y pura, sirve para acentuar, por contraste, la naturaleza demoniaca de Tigrana. El segundo momento importante de ésta es su enfrentamiento con los aldeanos a los que provoca con una canción de aire español (“Tu il cuor mi strazii”) que, por si cabía alguna duda, lleva la elocuente indicación de tempo “Allegro satanico”. Lo escuchamos a Marjorie Biggar:

”Tu il cuor mi strazii”. Marjorie Biggar (http://www.divshare.com/download/21176025-934)

TIGRANA
Tu il cuor mi strazii...
Io muoio!
Che feci a te, crudel?
Belava all'avvoltoio
Nell'agonia l'agnel...
Agnellin, fai pietà,
Fai pietà! Ah! Ah! Ah!

TIGRANA
¡Me has destrozado el corazón!...
¡Me muero!
¿Qué te hecho, cruel?
Los balidos del cordero en la agonía
atraen al buitre.
¡Ten compasión del corderito,
ten compasión! ¡Ja! ¡Ja! ¡Ja!


Tras los cortes inferidos a su papel, a Tigrana le quedan el dúo del segundo acto con Edgar (“Quel che sognavi un di d’orgie e di baci”), donde la música ya no es tan salvaje sino que oscila entre lo romántico y lo sensual, y el trío con Edgar y Frank ante el cadáver (acto III), donde la galantería del falso fraile y la exposición de las joyas tentadoras le dan un aire desenvuelto y ligero al acompañamiento musical. Podemos oir la Tigrana de Mary Ann McKormick en el dúo del Acto II, secundada por Carl Tanner como Edgar:

Dúo de Edgar y Tigrana (Acto II) Carl Tanner y Ann Mckormick (http://www.divshare.com/download/21367877-47e)

TIGRANA
(andando ad Edgar)
Edgar... Edgar
Sulla tua fronte
Erran tetri pensieri...

EDGAR
Essi son neri
Come l'abisso immondo
Ove scesi con te!...

TIGRANA
Tu più non m'ami
No! No! No!
Tu più non m'ami!

EDGAR
La parola d'amor non profanar!

TIGRANA
Quel che sognavi un dì
D'orgie e di baci
Sogno febbril,
Donar io seppi a te.
Per sempre, il fato
Ci unì intendi?
Un mendico sarai lungi da me!

EDGAR
Taci, demonio!... Taci!...

TIGRANA
Dalla valle natia
Perchè fuggir, perchè fuggir,
E la casa paterna incendiar?
Perchè incendiar?
Or la tua sorte è mia...
Tutto perdesti!

(avvicinandosi ad Edgar,
e fissandolo voluttuosamente)

Dal labbro mio suggi l’oblio
E a te il doman sorriderà...
Nuovi deliri di voluttà
A te darà la mia beltà!

EDGAR
Ogni velen, demon,
Tu chiudi in sen
Nè da te fuggir potrò?
Nè un raggio a me brillar vedrò?
Un raggio di sol di speme ancor?...
Ne mai da te fuggir potrò?...
Da questo abisso d'onta e d'orror
Fuggir potrò?
Ogni velen, demon,
Tu chiudi in sen!
Ah! Demon!

TIGRANA
Vano è lottar,
Il fato ci uni!
Ora il fato ci uni!
Dal labbro mio suggi l'oblio,
Ed il doman sorriderà.
Nuovi deliri a te darà
Di voluttà la mia beltà.
A te darà di voluttà
Nuovi deliri la mia beltà!

TIGRANA
(andando hacia Edgar)
Edgar, Edgar,
sobre tu frente
vagan sombríos pensamientos.

EDGAR
Sí, y son negros
como el abismo inmundo
al que bajé contigo.

TIGRANA
Ya no me amas.
¡No! ¡No! ¡No!
¡Ya no me amas!

EDGAR
¡No profanes la palabra amor!

TIGRANA
Yo supe cómo dar,
a quien un día soñaba
con orgías y besos,
un sueño febril.
El destino nos ha unido para siempre...
¿Entiendes?
¡Un mendigo serás lejos de mí!

EDGAR
¡Calla, demonio! ¡Calla!

TIGRANA
Del valle nativo,
¿por qué huir
incendiando la casa paterna?
¿Por qué incendiarla?
Ahora estás en mis manos.
¡Lo has perdido todo!

(acercándose a Edgar
y mirándolo voluptuosamente)

Toma el olvido de mis labios
y el porvenir te sonreirá.
Mi belleza te ofrecerá
nuevos delirios de voluptuosidad.

EDGAR
¡Escondes en tu pecho, demonio,
todos los venenos!
¿No podré nunca alejarme de ti?
¿No veré brillar más un rayo,
un solo rayo de esperanza?
¿No podré nunca alejarme de ti?
¿Podré huir de este abismo
de vergüenza y horror?
¡Escondes en tu pecho, demonio,
todos los venenos!
¡Ah! ¡Demonio!

TIGRANA
¡Es vano luchar
contra el destino que nos une!
¡Estamos unidos!
¡Toma el olvido de mis labios
y el porvenir te sonreirá!
Mi belleza te ofrecerá
nuevos delirios de voluptuosidad.
¡Nuevos delirios de voluptuosidad
mi belleza te ofrecerá!



Mucho menos importante, en comparación con los tres anteriores, es el personaje de FRANK, que sólo dispone de una intervención solista: la convencional aria que canta tras su discusión con Trigana “Questo amor, vergogna mia”, en la que debe expresarse con la desesperación de quien reconoce que su pasión es autodestructiva pero no puede renunciar a ella. Las demás intervenciones son, o bien formando parte de un ensemble (final del Acto I), de un dúo (pelea con Edgar en el Acto I) o de un trío (escena de las joyas en el Acto III)

Comienzo del trío de las joyas. Vicente Sardinero, Carlo Bergonzi y Gwendolyn Killebrew (1977) (http://www.divshare.com/download/21176036-eb4)

FRANK
(avvicinandosi a Tigrana, a sua volta)
Bella signora,
Il morto esser vorrei,
Ché il vostro lutto avrei,
Dama gentil!

TIGRANA
Lasciatemi pregar!

FRANK
Del vostro pianto
una perla soltanto
Le mille perle val
D'ogni monil!

(mostra a Tigrana una collana di perle)

TIGRANA
(scossa alla vista della collana)
¡Ah!

(poi rimettendosi, severamente)

Va!... Non tentarmi!

(Frank s'allontana)

EDGAR
(avvicinandosi di nuovo a Tigrana,
e mostrandole un altro monile)
Guarda!

TIGRANA
(scossa, alzandosi, guardando il monile)
O meraviglia!

FRANK
(ad Edgar, indicandogli Tigrana)
Come de fiamma maliarda,
Osserva, affascinata ell'è diggià!

FRANK
(acercándose a su vez a Tigrana)
Hermosa señora,
quisiera ser el muerto
para merecer vuestro dolor...
Dama gentil.

TIGRANA
¡Dejadme rezar!

FRANK
Una sola perla
de vuestras lágrimas
vale las mil perlas
de cualquier collar.

(le muestra a Tigrana un collar de perlas)

TIGRANA
(agitada por la visión del collar)
¡Ah!

(reponiéndose, severamente)

¡Basta! ¡No me tentéis!

(Frank se aleja)

EDGAR
(Acercándose a Tigrana y mostrándole
otro collar)
¡Mira!

TIGRANA
(agitada, levantándose, mirando el collar)
¡Qué maravilla!

FRANK
(a Edgar, señalando a Tigrana)
¡Observa cómo está ya fascinada
por una llama que la hechiza!


Curiosa figura Frank, que más bien parece el resultado de condensar varios personajes en uno solo. Frank acaba siendo el “chico para todo”. ¿Se necesita un rival amoroso de Edgar? Ahí está Frank. Los soldados han de tener un capitan… Pues casualmente aparece Frank, quien, además acepta a Edgar en el regimiento tras perdonarle con un par de frases. ¡Qué bien le vendría a Edgar un cómplice para la farsa del funeral y para tentar a Tigrana con joyas! Pongamos a Frank, que ahora ya es uña y carne con el protagonista. Y por último: ¿en qué hombro puede llorar Gualtiero la pérdida de su hija? Pues, obviamente, en el del hijo que le queda, que es… Frank.

Loge
February 10th, 2013, 06:50 AM
8.- Galería de personajes (y 3)

La intervención de GUALTIERO es casi testimonial, especialmente en la versión definitiva. Con la práctica desaparición del acto IV pierde su mejor momento, la plegaria “Tutta la notte ella vegliò”, y el resto de sus (brevísimas) intervenciones en ese acto. Incluso le desaparece alguna frase del Acto III, cuando se halla con Fidelia ante el cadáver de Edgar.

”Tutta la notte ella vegliò” Carlo Cigni (2008) (http://www.divshare.com/download/21176047-1a2)

GUALTIERO
Tutta la notte ella vegliò...
Sopita finalmente or riposa
Angelus Domini
La figlia mia, Signore,
Deh serba a me! Nunciavit
Mariæ... L'ultimo fiore
Ell'è della mia vita
L'ultima gioia!... Ecce Ancilla Domini...
Io vecchio son... Ch'io muoia!
Strappa la quercia antica
Ma, deh, la rosa non colpir!... Fiat mihi
Secundum verbum tuum!

CORO
(interno)
Iddio non benedice
Che gli umili quaggiù
Viver può sol felice
Chi segue la virtù
Ave, o Signor! Non gloria ed ôr
Noi ti chiediam ma pace e amor!

GUALTIERO
Ha velado durante toda la noche...
Ahora descansa al fin, dormida.
Angelus Domini
¡Señori, mi hija,
consérvamela! Nunciavit
Mariæ... Es la última flor
de mi vida.
¡La última alegría! Ecce Ancilla Domini...
Yo soy viejo. ¡Puedo morir!
¡Arranca la encina vieja,
pero no te lleves la rosa! Fiat mihi
Secundum verbum tuum!

CORO
(En el interior)
Dios sólo bendice
a los humildes, aquí abajo.
Sólo vivirá feliz
quien siga la virtud.
¡Ave, oh Señor! ¡Ni gloria ni oro
te pedimos, sino paz y amor!


A Gualtiero sólo le queda su intervención en la refriega del Acto I entre Edgar y Frank, que provee el momento de calma necesario antes de lanzarse al concertante que sigue. En mi opinión, el intérprete de Gualtiero no debe cantar este pasaje como una orden dada con la autoridad de un senador, sino como un ruego, un favor que implora una persona decrépita; ello teniendo en cuenta tanto las palabras que dice (“Ah, un padre, un vegliardo – nell'onta, nel pianto, O figli, o fratelli, – non fate morir!”) como el carácter plañidero que demuestra en la versión completa, y también el hecho de que la tregua dura lo que el eco de sus palabras, y en cuanto se desvanece éste Edgar y Frank vuelven a los navajazos.


Finalmente, yo creo que el CORO reclama consideración como un personaje más, y de los importantes. Tanto, que a ratos esta obra pasaría por un ejemplo de grand opèra. Omnipresente en el primer acto desde el principio hasta el final, acompaña en el segundo a Tigrana en su exaltación de la copa y a Frank en su condición de militar, reaparece en el tercero con los grupos de aldeanos y militares que se llevan el chasco del falso muerto, y participa en el cuarto, primero como coro femenino que acompaña a Fidelia en sus transportes místicos, y después como coro mixto que se prepara, y más adelante libra, la batalla de flores, corriendo a cargo del coro las últimas palabras del libreto (“Alla mannaia!”) antes de que caiga el telón.

Aunque no fuera por otra cosa, “Edgar” merece ser tenida en cuenta por la habilidad que demuestra Puccini con el coro, que unas veces suena religioso, otras vengativo, otras alegre, otras marcial… Por ejemplo, el Requiem del Acto III, reciclado por Puccini de su “Capriccio sinfonico”, pone de relieve un tratamiento magistral de las voces concertadas con las armonías y los colores de la orquesta. Con todo, en varios momentos corales se dejan oir ecos de Verdi y de Ponchielli (maestro de Puccini). Es el caso del concertante final del primer acto (el modelo de grandilocuente recapitulación de melodías a tutta forza para terminar un acto es el finale del acto tercero de “La Gioconda”), la marcial conclusión del segundo acto, o el “Ai corvi il suo cadavere!” de los soldados cuando descubren el engaño de la armadura.

Oigamos ese coro en el Final del Acto I, en la grabación de 1971 a cargo de Veriano Luchetti, Mietta Sighele, Bianca Maria Casoni, Renzo Scorsoni, Alfredo Colella, Orquesta y Coro de la RAI de Turín. Director: Carlo Felice Cillario:[/align]

Final del Acto I (Concertante y coro) (http://www.divshare.com/download/21176064-bc5)

GUALTIERO
Giù l'armi!... La voce
D'un vecchio ascoltate!
Del giovane sangue
Lo sdegno frenate!

TUTTI
Giù l'armi!

EDGAR
D'un vecchio che prega
La voce tremante
Quai tristi memorie
Nel cuor mi destò!
O della mia vita
Terribile istante...
Di colpe novelle
Macchiarmi non vo'.

FIDELIA
D'entrambi nel sangue
Qual nembo veloce
Il cieco delirio
Dell'ira scoppiò!
Ma, a un tratto,
L'insania dell'impeto atroce
D'un vecchio la voce
A vincer bastò.

GUALTIERO
Del giovane sangue
Io sdegno frenate!
D'un vecchio la voce,
D'un vecchio ascoltate!
Frenate! Frenate!
D'un vecchio la voce ascoltate!
La mano vi pose
Sull'elsa soltanto,
Il torvo consiglio
D'un cieco delir.
Ah, un padre, un vegliardo
Nell'onta en il pianto,
O figlio, fratelli,
Non fate morir!
Lo sdegno frenate, olà!

FRANK
D'un padre la voce
Mi supplica invano,
Placar del mio sdegno
La fiamma non può!
Qual fascino arcano,
Qual turbido incanto,
Qui fascino arcano
Nel cor mi gettò!
Tigrana, il tuo sguardo
Nel cor mi gettò!
D'un padre la voce...

TIGRANA
(guardando Frank ed Edgar ironica)
D'un vecchio alla voce
Ah, spegner a spegner bastò!
Al suolo si chinan gli sguardi,
Ah, la man già l'elsa lasciò!
Ah, al suolo d'entrambi
Si chinan gli sguardi,
La mano delle spade
già l'elsa lasciò!...
A spegner dell'ira la fiamma,
O codardi, la tremula voce
Di un vecchio bastò!

CONTADINI
D'un vecchio la voce ascoltate!
Del giovane sangue lo sdegno frenate!
Il ciglio bagnato è di pianto
Il cuore con te palpitò.
Si, o padre,
Ogni cuore con te palpitò
Il cielo un soave
mestissimo incanto
D'un padre alla voce
Che implora donò!
O vecchio, ogni ciglio
Bagnato è di pianto...
Io sdegno frenate, olà!

EDGAR
(riprendendo per mano Tigrana
in atto di condurla seco)
Or dunque, addio!

FRANK
(brandendo il pugnale e
sbarrando loro nuovamente il passo)
No... Tu non passerai!

EDGAR
(volgendosi a Gualtiero e
sguainando anch'egli, indicando Frank)
Egli lo vuole!

GUALTIERO
(cercando di frenarli)
Frank!

FIDELIA
(cercando di frenarli)
Edgar!

EDGAR, FRANK
Parli il pugnale!

(si battono)

FIDELIA
Edgar!

GUALTIERO
Olà!

CORO
Terror! Olà!

FIDELIA
Fratello!
Ferma, Edgar! Fratello!

GUALTIERO
Figlio!
Cessate!
Cessate! Olà!

TIGRANA
(come aizzando Edgar)
Su!... Ferisci!
Su!... Ferisci!
Incalza!... Incalza!
Ferisci! Ferisci!
Su!... Ferisci!
Incalza! Su! Su!

CONTADINI
Per pietà!
Fermi olà! No! No!
Oh terror! Qual furor!
Qual demonio li spinge?
Giù il pugnale!
Per pietà!
Fermi olà!
Giù il pugnale!
No! No! No! No!

(a Tigrana)

Ah... crudel!... Taci, tu!
Oh! Terror! Terror!
L'armi a lor, su, strappiam!
Ah! Non più, che tardiam?

(il pugnale di Edgar striscia sul petto di Frank)

EDGAR
(a Frank, ritraendosi)
Sei ferito!

FRANK
No!... No!...

TIGRANA
(a Edgar, tirandolo a sè)
Vieni Fuggiam... Ferito egli è.
Perchè restar?

FRANK
(con ira)
Deve un di noi
Lasciar la vita qui!

(fa per rimettersi in guardia ma vacilla)

GUALTIERO
(lanciandosi su Frank, strappandogli l'arme)
Per Dio, quell'arme a me!...

EDGAR
(a Tigrana, allontanandosi rapidamente con lei)
Partiamo!

FRANK
(facendo come uno sforzo supremo
per seguirla, ma trattenuto)
Abbietta creatura,
Maledizion! Maledizione a te!

TUTTI
(ai due fuggenti)
Maledizion! Maledizion!

(Frank cade fra le braccia di Gualtiero; tutti lo
circondano; Fidelia accorre a lui, l'incendio
divampa.)

GUALTIERO
¡Dejad las armas!
¡Escuchad las palabras de un viejo!
¡Frenad la cólera
de la sangre!

TODOS
¡Dejad las armas!

EDGAR
La voz temblorosa
de un viejo que reza...
¡Qué tristes recuerdos
despierta en mi pecho!
¡Oh, terrible momento
de mi vida,
no quiero mancharme
con nuevos delitos!

FIDELIA
En la sangre de ambos
cual veloz nubarrón
el ciego delirio
de furia estalló.
Mas, de golpe, la locura
de este impulso atroz
se vio derrotada
por la voz de un viejo.

GUALTIERO
¡Frenad la cólera
de vuestra sangre joven!
¡Escuchad las palabras
y los consejos de un viejo!
¡Basta! ¡Basta!
¡Escuchad las palabras de un viejo!
La mano os coloca,
al blandir el puñal,
ante el torvo consejo
de un ciego delirio.
¡Ah, no hagáis morir,
oh hijo, hermanos, a un padre, a un anciano
en la vergüenza y el llanto!
¡No lo hagáis morir!
¡Aplacad la cólera!

FRANK
De un padre la voz
me suplica en vano,
¡no puedo aplacar
el fuego de mi cólera!
¡Qué antiguo hechizo,
qué turbio encanto,
qué antiguo hechizo
atrapó mi corazón!
¡Tigrana, fue tu mirada,
la que lo apresó!
De un padre la voz...

TIGRANA
(mirando irónica a Frank y a Edgar)
Bastó la voz de un viejo
para apaciguar la ira,
ya las miradas apuntan al suelo.
¡Ah, las manos sueltan el puñal!
¡Ah, las miradas de ambos
apuntan al suelo
y las manos soltaron
los mangos de los puñales!
Para aplacar el fuego de la ira,
¡oh, cobardes!
bastaron las palabras de un viejo.

CAMPESINOS
¡Escuchad la voz de un viejo
y aplacad la ira de la sangre joven!
Los ojos están bañados en lágrimas.
El corazón palpitó contigo.
¡Sí, oh padre,
todos los corazones palpitaron contigo!
El cielo otorgó
a la voz de un padre que implora
un encanto
tristísimo y conmovedor.
¡Oh, viejo, todos los ojos
están bañados en lágrimas!
¡Aplacad la furia! ¡Basta ya!

EDGAR
(volviendo a coger a Tigrana de la mano con
ademán de llevársela con él)
Entonces, ¡adiós!

FRANK
(desenvainando el puñal e interponiéndose
nuevamente en su camino)
No... ¡Tú no pasarás!

EDGAR
(Volviéndose a Gualtiero y desenvainando
también él, señalando a Frank)
¡Es su deseo!

GUALTIERO
(intentando detenerlos)
¡Frank!

FIDELIA
(intentando detenerlos)
¡Edgar!

EDGAR, FRANK
¡Que hable el puñal!

(luchan)

FIDELIA
¡Edgar!

GUALTIERO
¡Basta!

CORO
¡Horror! ¡Basta!

FIDELIA
¡Hermano!
¡Basta, Edgar! ¡Hermano!

GUALTIERO
¡Hijo!
¡Basta!
¡Basta ya!

TIGRANA
(animando a Edgar)
¡Venga! ¡Clávaselo!
¡Venga! ¡Clávaselo!
¡Persíguelo! ¡Persíguelo!
¡Clávaselo! ¡Clávaselo!
¡Venga! ¡Clávaselo!
¡Persíguelo! ¡Venga! ¡Venga!

CAMPESINOS
¡Por piedad!
¡Detente! ¡No! ¡No!
¡Oh, terror! ¡Qué furor!
¿Qué demonio lo empuja?
¡Abajo el puñal!
¡Por piedad!
¡Basta ya!
¡Abajo el puñal!
¡No! ¡No! ¡No! ¡No!

(a Tigrana)

¡Ah! ¡Cruel! ¡Cállate!
¡Oh! ¡Horror! ¡Horror!
¡Venga, quitémosles las armas!
¡Ah! ¿A qué esperamos?

(el puñal de Edgar rasguña el pecho de Frank)

EDGAR
(a Frank, apartándose)
¿Estás herido?

FRANK
¡No! ¡No!

TIGRANA
(a Edgar, tirando de él)
¡Ven! ¡Huyamos! ¡Está herido!
¿Por qué quedarnos?

FRANK
(con ira)
Uno de nosotros
debe dejarse aquí la vida...

(hace por ponerse en guardia, pero vacila)

GUALTIERO
(precipitándose sobre Frank, arrancándole el arma)
¡Dios mío, dame ese arma!

EDGAR
(A Tigrana, alejándose rápidamente con ella)
¡Vámonos!

FRANK
(Haciendo un esfuerzo supremo para seguirla,
pero le retienen)
¡Abyecta criatura!
¡Maldición! ¡Maldita seas!

TODOS
(a los dos que huyen)
¡Maldición! ¡Maldición!

(Frank cae entre los brazos de Gualtiero, todos los
rodean; Fidelia corre hacia él, el incendio
se aviva)

Loge
February 12th, 2013, 06:30 AM
9.- ¡Edgar vive! (1)

O eso dice él en el acto tercero. Pero ¿es verdad? ¿Ha vivido “Edgar” en los escenarios y en los discos después de su largo y difícil parto de más de tres lustros?

Tras el estreno de la versión definitiva, en 1905, cayó sobre ella un largo silencio. El propio compositor reconocía que “Es un organismo defectuoso desde el punto de vista dramático. Su éxito fue efímero. Compuse algunas páginas meritorias, pero eso no basta”. Pero llegó 1944, año en que se celebraba el vigésimo aniversario de la muerte de Puccini, y la Scala repuso la obra el 24 de diciembre, aunque hubo de hacerlo en su sala provisional del Teatro Lírico de Milán. Cantaron Francesco Merli, Tatiana Menotti, Cloe Elmo (¡una contralto! Por primera vez este papel, pensado para mezzo, deja de ser interpretado por sopranos), Giuseppe Modesti y Luigi Borgonovo, bajo la dirección de Antonino Votto.

Posteriormente se cantó en Londres (6-4-67), Turín (24-9-71), París (8-6-72), Treviso (8-10-74) y en Nueva York, el 13 abril de 1977, en una versión de concierto en el Carnegie Hall con ¡atención! Carlo Bergonzi, Renata Scotto, Gwendolyn Killebrew, Vicente Sardinero y Mark Munkittrick, dirigidos por Eve Queler.

Casi se puede decir, por tanto, que fue en la década de los 70 cuando el mundo descubrió que entre la primera ópera de Puccini y la tercera estaba la segunda. ¿Supuso esto un relanzamiento de “Edgar”? ¿Comenzó a ser programada con asiduidad? Pues… No es que desde entonces haya habido todos los días una función de “Edgar” en algún rincón del mundo, pero al menos se ha ido representando de cuando en cuando: Gran Bretaña (1982), Siena (1989), México (1990), Valencia (1998, versión de concierto), Salerno (2000), Avellaneda (2000), Kansas (2001), París (2002), Filadelfia, Torre del Lago y Roma (2004), Barcelona (también en 2004, en versión de concierto, en programa doble con “Le Villi” y con carácter, ambas, de estreno local), Helsinki, Polonia, Maryland (2006). De modo que sí: podemos decir que “Edgar” vive. O al menos, sobrevive.

Me apresuro a matizar que lo que ha sobrevivido, lo que se ha venido interpretando desde 1905, es la versión superreducida considerada definitiva. ¿Nadie quiso arriesgarse con la original? No, lo que ocurre es que de la música suprimida del acto IV (toda excepto el final, como sabemos) se perdió la partitura, y tan sólo existía una versión para piano. Sin embargo, a comienzos del siglo XXI llega en ayuda de los musicólogos esa peculiar costumbre que tenemos de acordarnos de las cosas cuando se celebra un aniversario redondo. En 2008 va a celebrarse el 150 aniversario del nacimiento de Puccini, y una experta en este autor, Linda B. Fairtile, pone manos a la obra de reconstruir la orquestación original. Es entonces cuando la nieta del compositor, Simonetta Puccini, aparece con la partitura original intacta. ¡La tenía ella! Y se la estuvo guardando mientras pasaban varias generaciones de melómanos privados de oir ese cuarto acto.

Gracias a ello se pudo montar en 2008 la versión original de “Edgar” con nuestros ya conocidos Cura, Nizzi, Gerteza, Vratogna y Cigni, y los turineses pudieron ver lo mismo que sus tatarabuelos milaneses. Corrijo: pudieron oir casi lo mismo. Lo que vieron fue bastante distinto: la historia ambientada en el Risorgimento, el acto segundo en un burdel en el que clientes y trabajadoras disponen de césped para tenderse y del cual Tigrana es la Madame… En fin: lo que pasa hoy en día con las puestas en escena.

En todo caso, hay que reconocer que poder presenciar los cuatro actos de “Edgar” fue toda una suerte. ¿Tendrá continuidad esta opción, y se representará a partir de ahora en su integridad? ¿Pasará a ser Edgar I la version definitiva, en detrimento de Edgar IV? Necesitaremos bastante más que los cinco años transcurridos para saberlo, porque tras las funciones turinesas “Edgar” ha vuelto a darnos esquinazo, y, salvo una representación semiprofesional en Valladolid 2010, no puedo dar cuenta de ninguna otra que haya tenido lugar, ni con los tres actos, ni con los cuatro.

Loge
February 14th, 2013, 06:35 AM
9.- ¡Edgar vive! (y 2)

En cuanto a las grabaciones, tenemos casi una veintena. Aquí aparecen casi todas, ordenadas por décadas.
http://www.esdf-opera.de/komponisten/puccini/edgar/edgar_startseite.htm


Por ser la primera, mencionaré la de aquella función de Londres de 1967, con cantantes semidesconocidos como Edward Byles, Angela Rubini, Michael Rippon, Doreen Doyle y Graham Nicholls. Orquesta Municipal de Fulham. Director: Joseph Vandernoot.
Del resto, yo diría que destacan cuatro:

http://img72.imageshack.us/img72/7436/discodeluchettiycillari.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/72/discodeluchettiycillari.jpg/)

Tenemos, por un lado, la de 1971 con Veriano Luchetti, Mietta Sighele, Bianca Maria Casoni, Renzo Scorsoni, Alfredo Colella, Orquesta y Coro de la RAI de Turín. Director: Carlo Felice Cillario.

“D’ogni dolor – Nel villaggio d’Edgar son nata anch’io”. Mietta Sighele (http://www.divshare.com/download/21176092-a6b)

En alguna página he leído que ésta fue la primera, pero el enlace a esdf-opera.de lo desmiente. Lo que sí parece es haber sido la primera que ha dejado huella.




A finales de esa década de los 70 llega la mejor, el estudio (Sony) de 1977, con Carlo Bergonzi, Renata Scotto, Vicente Sardinero, Gwendolyn Killebrew y Mark Munkittrick en versión de concierto.

A los dos primeros los pilla algo entrados en años para interpretar roles de jóvenes, sobre todo a Bergonzi, pero su implicación en sus respectivos papeles, así como una dirección galvanizante de Eve Queler, compensa ampliamente cualquier pequeña objeción que pudiera hacerse.

Bergonzi y Killebrew en el lánguido y voluptuoso dúo del Acto II entre Edgar y Tigrana (http://www.divshare.com/download/21176113-2e6)
http://img593.imageshack.us/img593/5720/discodebergonziyscotto.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/593/discodebergonziyscotto.jpg/)




http://img217.imageshack.us/img217/6917/discodevaradyytanner.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/217/discodevaradyytanner.jpg/)

En 2002 tenemos otro interesante disco (Naïve), en este caso un directo, con Carl Tanner, Julia Varady, Mary Ann McKormick, Dalibor Jenis y Carlo Cigni. Orquesta Nacional de Francia. Director: Yoël Levi.

“Questo amor, vergogna mia”. Dalibor Jenis (http://www.divshare.com/download/21176133-67f)


No nos podemos olvidar de Plácido Domingo, que en 2005, en estudio (Deutsche Grammophon), acometió el último rol tenoril protagonista que le faltaba de Puccini.

Le acompañan Adriana Damato, Marianne Cornetti, Juan Pons y Rafael Siwek. Orquesta de la Academia de Santa Cecilia. Director: Alberto Veronesi.

“Orgia, chimera dall’occhio vitreo”. Plácido Domingo (http://www.divshare.com/download/21176141-5f2)

http://img338.imageshack.us/img338/8597/discodedomingoypons.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/338/discodedomingoypons.jpg/)



La relación de la página que he enlazado termina en 2008, pero en 2010 se grabó otro disco a cargo de Pier Giorgio Morando, Marco Berti, Cristina Gallardo-Domas, Rossana Rinaldi y Luca Salsi. Orquesta y Coro del Festival Puccini. Director: Filippo Polinelli. Está disponible en spotify.




En DVD, contamos con uno de 2004 a cargo de:
Edgar: Darío Balzanelli
Fidelia: Montserrat Martí
Tigrana: Halla Margret
Frank: Andrea Rola
Gualtiero: Giovanni Tarasconi.

Orquesta del Festival Euro Mediterráneo.
Director: Tamas Pal.

Este DVD ha recibido muy malas críticas tanto en el aspecto vocal como en el interpretativo.
http://img443.imageshack.us/img443/4931/dvddebalzanelliymontser.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/443/dvddebalzanelliymontser.jpg/)



http://img12.imageshack.us/img12/5213/dvddecuranizzigertezayv.jpg (http://imageshack.us/photo/my-images/12/dvddecuranizzigertezayv.jpg/)
Naturalmente, todas estas grabaciones registran la versión en tres actos. Unicamente el DVD de Turín 2008 nos permite ver y oir los cuatro actos.

El crítico Raymond Tuttle decía de él que podría haber sido mucho peor, pero que probablemente hubiera sido mejor hace cincuenta años. Señala que el squillo de José Cura, con un bigote para asemejar su look al del mismísimo Puccini, está en buena forma, que Amarilli Nizza recuerda físicamente a Freni y vocalmente está entre ésta y Scotto, pero que su interpretación de Fidelia carece de nervio (literalmente: “es como una acuarela cuando uno espera un cuadro al óleo”), que Julia Gertseva se mueve correctamente pero nunca convincentemente, y que Vratogna tiene una bonita voz pero… ¿dónde está el fuego? La dirección de Yoram David tampoco ayuda pues, sin hacer nada mal, se nota que no está enamorado de la obra.

En resumen: todos más o menos correctos, pero sin chispa.

Loge
February 16th, 2013, 07:48 AM
10.- Conclusiones

“Edgar” fue el único fracaso verdadero de Puccini. Las demás óperas que compuso fueron éxitos bien desde el día del estreno, o bien después. Pero “Edgar” nunca levantó cabeza. Es famosa la anécdota de que el propio Puccini, algo amargado por ello, presentó a su amiga Sybil Seligman una partitura de la ópera en la que consta de su puño y letra: E Dio ti GuARdi da quest’opera!

Y, musicalmente hablando, no es mala ópera. En “Edgar”, Puccini superó claramente a “Le Villi” en términos de avances armónicos, tratamiento de la orquesta y del coro. También consiguió algún logro en cuanto a exigencias dramáticas, como la primera parte del acto III, donde la escena del funeral fingido es presentada de forma bastante realista, con una conexión lógica entre la música y la acción. Aquí, la imaginación de Puccini podía jugar en abstracto con la idea de la muerte, idea que más adelante inspirará alguno de sus más hermosos momentos (cuarto acto de Manon, final de La Bohème, ejecución de Cavaradossi, suicidio de Liù). No en vano, en “Edgar” se encuentra ya el germen, el anuncio de gran parte de lo que Puccini será después.

Sin duda, el fallo estuvo en el libreto. Más exactamente, en imponer a Puccini ese libreto. Quizá otro compositor le hubiera sacado mayor partido. El hecho es que Flandes en 1302 no era el ideal de Puccini para llevarlo a escena. Al elegir “La Coupe et les lèvres” como base para “Edgar”, con esa ubicación geográfica e histórica, Fontana demostró no haber comprendido las verdaderas inclinaciones dramáticas del compositor. Pero éste aprendió la lección: a partir de entonces, elegiría él el tema de sus óperas, y sería él quien definiría las estructuras dramáticas de los libretos antes de ponerles música. Fue él quien escogió a Manon como la heroína de su siguiente ópera, pese a los reparos de Ricordi, que no quería jugársela con un tema que ya había explotado Massenet con éxito. El compositor se mantuvo en sus trece. El 1 de febrero de 1893, el Teatro Regio de Turín se venía abajo con los aplausos dedicados a la tercera obra de Puccini. Y empezó la leyenda.

Final (Escenas 6 y 7 del Acto IV). Cura, Nizza, Gertseva, Vratogna, Cigni y el Coro del Teatro de Turín (2008) (http://www.divshare.com/download/21176151-473)