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View Full Version : L'amour de loin



Schigolch
January 18th, 2013, 08:32 AM
http://www.musicweb-international.com/SandH/2009/Jul-Dec09/Lamour_de_Loin011.jpg
ENO, 2009



L'amour de loin, de Kaija Saariaho, es una de las óperas que marcará la evolución del género en las primeras décadas del siglo XXI. Estrenada con enorme éxito el año 2000, en el Festival de Szalburgo, y llevada con idéntica fortuna por medio mundo desde entonces.

A lo largo de estos post, tendremos la ocasión de comentar el estilo compositivo de Saariaho, repasar su carrera, escuchar otras obras suyas, analizar, siquiera superficialmente, esta excelente ópera.... así como la presencia de la electrónica en la ópera moderna (Saariaho es una verdadera virtuosa de estas técnicas) o la importancia objetiva de amplificar la voz como recurso estético.



http://www.youtube.com/watch?v=xg_Po6Qzb_w

Loge
January 19th, 2013, 07:12 AM
La imagen con la que empieza su exposición es una de las más espectaculares que recuerdo asociadas a la ópera. Conozco el argumento y el año pasado intenté escucharla a palo seco y de un tirón, pero me cansé antes de acabar el primer acto. A ver si ahora, poco a poco, siguiendo la exposición, me entra mejor.

Schigolch
January 19th, 2013, 10:33 AM
Poco a poco, acto a acto.

Chi va piano va sano e va lontano.

Schigolch
January 19th, 2013, 11:04 AM
http://theclassicalreview.com/wp-content/uploads/2011/01/saariaho.jpg
Kaija Saariaho



Tras el estreno de L'Amour de loin, Kaija Saariaho (el apellido procede de su primer matrimonio) se ha convertido en uno de los compositores más conocidos del momento, aunque lleva en activo más de treinta años.

Buscando inspiración temática para su primera ópera, Saariaho leyó una breve reseña sobre el trovador medieval Jaufré Rudel. Tras despertar su interés, acudió a un manucristo del siglo XIV sobre su vida, y también escuchó las canciones de Rudel que han sobrevivido al paso del tiempo. Por cierto, sigamos el camino de Saariaho, y escuchemos también nosotros Quan lo rossinhols, de Jaufré Rudel:





http://www.youtube.com/watch?v=lXqL82nqJp8



Fascinada por el tema del "amor lejano" (Amor de Lonh, en occitano) que Rudel profesaba por una dama cristiana en Tierra Santa, Saariaho compuso una hermosa pieza sobre el particular, antes incluso de trabajar en la ópera, titulada Lonh.

Lonh está escrita para soprano y electrónica. La parte electrónica acompaña y envuelve a la cantante (cuya línea vocal es la base de la composición), consta de grabaciones superpuestas de palabras cantadas y habladas en occitano, francés e inglés, junto a instrumentos de percusión y sonidos de la Naturaleza.

La voz está amplificada.

"En los largos días de Mayo, el dulce canto de los pájaros me arrulla. Entonces, recuerdo un amor lejano".

Vamos a ver un extracto de Lohn, con una realización en video de Jean-Baptiste Barrière. Merece la pena.




http://www.youtube.com/watch?v=TrXaWt0UJ5Y

Schigolch
January 19th, 2013, 11:17 PM
Como corresponde a una ópera estrenada recientemente, la discografía de L'Amour de loin es todavía muy limitada.

CD

http://multimedia.fnac.com/multimedia/images_produits/ZoomPE/4/6/2/0794881924264.jpg

Jaufré: Daniel Belcher
Clémence: Ekaterina Lekhina
Le Pèlerin: Marie-Ange Todorovitch

Director musical: Kent Nagano
Orquesta: Orquesta Sinfónica de Berlín

Nagano dirigió el estreno mundial en el Festival de Salzburgo, y nos ofrece en este CD su visión de la obra. Su atención al tapiz orquestal desplegado por Saariaho es realmente magnífica. El sonido nos envuelve, nos arrulla en una sucesión de sedosas texturas, rotas aquí y allá por afiladas dagas, y mantenidas por una soberbia percusión.

Los cantantes, en cambio, no están a un nivel similar. Belcher canta un Trovador que más parece un agente de viajes que un poeta, a Ekaterina Lekhina todavía le viene grande un papel como el de Clémence, y lo mejor que se puede decir de la Todorovitch es que pronuncia bien el francés.

Una versión exclusivamente para los entusiastas de la ópera.


DVD

http://ecx.images-amazon.com/images/I/51ctM6eG4eL._SL500_.jpg

Jaufré: Gerald Finley
Clémence: Dawn Upshaw
Le Pèlerin: Monica Groop

Director musical: Esa-Pekka Salonen
Director escénico: Peter Sellars
Orquesta: Opera Nacional de Finlandia

Fascinante DVD, sin duda uno de los que justifican la existencia de este medio de presentar óperas. La producción de Sellars es un prodigio de ambientación donde el agua, la luz y la oscuridad conforman un especio escénico fascinante, y a la vez de gran hondura dramática.

La voz de Dawn Upshaw se presta perfectamente al retrato de la dama Clémence, de ese amor lejano que impulsa a Rudel a cruzar el mar para reunirse con ella. Un timbre angelical, en una tesitura cómoda para ella. Muy convincente. Si el pobre Jaufré hubiera sobrevivido, y en un sexto acto tuvieran que pasar de las bellas palabras a la acción carnal, tal vez la soprano americana se vería mucho más exigida.

Gerald Finley es el barítono de referencia para estos papeles. Los resuelve con suficiencia, tanto en el apartado vocal, como en su faceta como actor. Su presencia escénica hace que siempre sea más fácil que nos convenza en un DVD, que en una simple escucha de la ópera.

Monica Groop no aporta gran cosa, pero tampoco detrae en demasía. Ni quita, ni pone Rey.

La dirección de Pekka-Salonen, colaborador y amigo de Saariaho desde sus años de formación en la década de los 70, es sólida y sin duda fiel a las intenciones de la autora. Tal vez un pelín almibarada, para mi gusto.

Muy recomendable para todos los aficionados.

Schigolch
January 21st, 2013, 09:27 AM
Laconisme de l'aile, escrita en 1982 cuando la compositora se instalaba en París, en el IRCAM, es la primera obra en que Saariaho encuentra, en sus propias palabras, "mi verdadero lenguaje musical".

Escrita para flauta y electrónica, se inspira en un poema de Saint-John Perse, Oiseaux. El flautista empieza recitando el texto, para concentrarse después en los sonidos de su instrumento, y volver a recitar.

En unos diez minutos, Saariaho juega con sonidos claros, de gran pureza, contrastados con otros más oscuros, en la frontera del ruido. La parte electrónica, apenas insinuada, se mezcla con la flauta y la voz de forma hipnótica.


http://www.youtube.com/watch?v=hzpWNP48WPM

Schigolch
January 22nd, 2013, 01:59 PM
Szalburgo, 1992.

Entre los espectadores de Saint François d'Assise, se encuentra la compositora Kaija Saariaho. Como Messiaen, nunca se había considerado dotada para el drama escénico. Sin embargo, esa noche comprendió que podía transitar el camino abierto por el gran músico francés, y emprender la aventura de componer su primera ópera.

Poco después, Saariaho se interesó por las peripecias del trovador Jaufré Rudel y la Condesa Hodierna de Tripoli. Inspirado por los rumores acerca de la belleza de Hodierna que traían los peregrinos de Tierra Santa, Rudel se embarcó rumbo a Oriente, pero tras enfermar durante la travesía, expiró apenas tocar puerto. La leyenda quiere que en brazos de su amada Condesa, su amor de lonh. Estos hechos se relatan en la "Vida" del trovador, escrita probablemente un siglo después de su muerte.

Naturalmente, una historia así encendió la imaginación de varios autores a lo largo de los tiempos, entre ellos Heine, Browning y Rostand. También inspiró a Saariaho que consiguió un encargo por parte de Gérard Mortier y, tras un fracaso inicial con el poeta Jacques Roubeaud, encontró al escritor libanés Amin Maalouf, a través de Peter Sellars.

Encantado con la oportunidad de escribir un libreto de ópera, Maalouf se puso manos a la obra, y en unos meses tenía preparado el texto. Con la ayuda de Sellars y la propia Saariaho, se dieron los retoques finales. La colaboración de la compositora, el escritor y el director de escena fue gratificante para los tres, y colaboraron posteriormente en una nueva ópera: Adriana Mater. Maalouf ha escrito además junto a Saariaho el oratorio La Passion de Simone u la ópera Émilie, sobre la Marquesa Émilie du Châtelet, una cientifica y escritora del siglo XVIII.

Schigolch
January 25th, 2013, 02:40 PM
http://www.londresasi.com/wp-content/uploads/2010/10/gauguin112.jpg
Manao tupapau, de Paul Gauguin



Uno de los instrumentos favoritos de Saariaho es la flauta.

Hemos escuchado ya una de sus primeras composiciones, ese Laconisme de l'aile. Nueve años después, Saariaho vuelve a crear una obra para flauta y electrónica, con su amiga la flautista Camilla Hoitenga.

NoaNoa (el nombre hace referencia a un diario de viaje de Paul Gauguin, del mismo título, de donde proceden también las frases del texto usado en la obra) dura alrededor de diez minutos, y es una pieza con más aristas, más exigente, en la que se exploran los registros extremos del instrumento, que se mezcla con los susurros de la electrónica de forma realmente magistral.

Se puede apreciar claramente la evolución de Saariaho comparando estas dos obras de pequeño formato.


http://www.youtube.com/watch?v=xb3w6sDFymY

Schigolch
January 26th, 2013, 10:43 AM
http://www.musicalcriticism.com/news/eno-lamour-reviews-2.jpg
L'Amour de loin: producción de Daniele Finzi



L'amour de loin

Opera en cinco actos

Música de Kaija Saariaho
Libreto de Amin Maalouf

Personajes

Clémence, condesa de Tripoli --> Soprano
Jaufré Rudel, trovador --> Barítono
Le Pèlerin, peregrino --> Mezzo
Coro de compañeros de Jaufré (8 bajos, 8 tenores) y Clémence (8 mezzos, 8 sopranos)

Orquesta

2 flautas, 2 piccolos
3 óboes
3 clarinetes
3 fagot
4 trompas
2 trompetas
3 trombones
1 tuba
1 arpa
1 piano
Percusión: tímpanos, xilófono, campanas, tambores, marimba, vibráfono
Cuerdas: 14 primeros violines, 12 segundos violines, 10 violas, 8 violonchelos, 6 contrabajos
Electrónica

Como veremos, Saariaho hace un buen uso de esta orquesta de tamaño relativamente grande, con la que es capaz de crear sonidos fascinantes, mezclando la parte acústica con el coro y la electrónica.

Loge
January 26th, 2013, 06:47 PM
Estimado Schigolch, los ejemplos que ha puesto hasta ahora son muy duros para mi oído. O bueno, quizá es mi oído el que es muy duro. :dejection: A ver si con la ópera en sí hay más suerte.

Schigolch
January 27th, 2013, 10:40 AM
Persevere, estimado Loge. Esta es musica muy accesible, en mi opinion. :)


Junto a la flauta, el violonchelo es el otro instrumento que más ha explorado Kaija Saariaho, trabajando casi siempre con su amigo el instrumentista Anssi Karttunen.

Saariaho ha estudiado durante años las diferentes técnicas para tocar el violonchelo, y su influencia en la estructura de los armónicos emitidos por el instrumento. Como es sabido, el violonchelo tiene un enorme rango de más de cinco octavas, y para la compositora ofrece la posibilidad de, mediante el posicionamiento y la presión ejercida por el arco, controlar con cierta precisión los colores del sonido.

Veamos como evolucionó Saariaho en su estudio sobre el violonchelo, utilizando primero una obra de 1988, Petals:


https://www.youtube.com/watch?v=WsGnf8zyCCc

partiendo de una transformación gradual del sonido, jugando con la microtonalidad, hasta llegar de nuevo a la frontera del ruido, donde se detiene y vuelve al inicio.

En Sept Papillons, compuesta el año 2000, durante los ensayos de L'Amour de loin, el violonchelo trata de simular los movimientos del ala de una mariposa, y respeta el sonido natural del instrumento.



https://www.youtube.com/watch?v=PeWpc6mjM4o

Schigolch
January 28th, 2013, 09:08 AM
http://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/0/0b/Hodierna_and_Jaufre_Rudel.jpg
Jaufré Rudel y la Condesa Hodierna



Argumento

La acción transcurre en el siglo XII, en Aquitania, el mar Mediterráneo y Tripoli.

Acto I

Jaufré Rudel, príncipe de Blaye, rechaza seguir viviendo los placeres propios de su edad y condición. Aspira a una clase diferente de amor, un amor más elevado, más puro. Un amor distante, que tal vez nunca encontrará. Un coro de sus antiguos compañeros de diversiones se burla de su pretensión. Jaufré reconoce que la mujer que busca, tal vez no exista. Sin embargo, un Peregrino recién llegado de Tierra Santa, le confirma que existe, y que él la conoce. Jaufré se obsesiona con la idea de amar a esa mujer.

Acto II

El Peregrino retorna a Tierra Santa, y allí se encuentra con Clémence, la Condesa de Tripoli, la dama "bella, sin la arrogancia de la beldad; noble, sin la arrogancia de la nobleza; piadosa, sin la arrogancia de la piedad" soñada por Rudel. El Peregrino relata a la Condesa que en el Oeste, un trovador, un joven príncipe, la celebra en sus canciones, la llama su amor lejano. Al principio Clémence se ofende, pero enseguida empieza a soñar sobre este extraño, este hombre que ama en la distancia, y se pregunta si será digna de semejante amor.

Acto III

El Peregrino, de vuelta a Blaye, informa a Jaufré que la Condesa está enterada de su devoción hacia ella. Rudel decide cruzar el mar y conocer a Clémence. La Condesa, sin embargo, prefiere que la separación se mantenga, que su amor lejano no llegue a ser causa de ansiedad, de dolor, de sufrimiento.

Acto IV

Jaufré se ha embarcado rumbo a las costas de Oriente, y está impaciente por encontrarse con su amor lejano, pero al mismo tiempo teme esa reunión, esa intromisión de la realidad en una relación perfecta. Lamenta haber partido, y enferma. Cada vez se siente peor, hasta que llega ya moribundo a las playas de Tripoli.

Acto V

Al tocar tierra, el Peregrino busca a Clémence para informarle de la llegada de Jaufré, y de su estado. En parihuelas, el trovador es llevado junto a la Condesa. La presencia de su amada, revive a Rudel, y le declara apasionadamente sus sentimientos. La pareja hace votos de amor eterno... Cuando Jaufré muere en sus brazos, Clémence se indigna contra el Cielo y, finalmente, considerándose culpable de lo sucedido, decide ingresar en un convento. En la escena final, la Condesa reza una oración a su Amor lejano... ¿o era a su amor lejano?.


http://www.youtube.com/watch?v=JpkFJZDkqAI


http://www.youtube.com/watch?v=gHuO2JjT7UY

Schigolch
January 29th, 2013, 08:02 AM
Quería escribir una ópera sobre el amor y la muerte, pues son los grandes misterios que nos quedan por resolver. Vivimos en el año 2000, y hemos conseguido tantas cosas... Pero al mismo tiempo, hemos avanzado muy poco en estos dos temas que nos conciernen a todos, y que forman la base de nuestra vida.

Kaija Saariaho



La historia de Rudel atraía poderosamente a Saariaho, tanto como una metáfora del artista buscando algo inalcanzable, como en la distancia y el alejamiento, que representa a la propia compositora viviendo como "extranjera cultural" en Francia.

El universo musical de la ópera es estático, de largas armonías, que se desarrollan lentamente. No hay cambios bruscos, se van disolviendo gradualmente unas en otras, creando una atmósfera de tiempo detenido.

La elegante y bella escritura vocal, en un estilo recitativo que nos remite a Debussy y Messiaen, se desarrolla en melodías frecuentemente modales, o extraídas de las armonías. Los tres personajes se asocian con acordes, melodías y texturas orquestales. También algunas ideas, como el "amor lejano".

La línea vocal de Rudel es modal, en homenaje a la figura histórica del trovador, de una extensión limitada, cantando casi siempre en el centro de la tesitura. Se introduce el personaje con un acorde de sabor medieval, pero perfectamente integrado en el tapiz sonoro general. Saariaho reinterpreta el estilo de canto del siglo XIII, mezclando las convenciones melódicas de la época con esa manera de construir las frases tan característica de la compositora. Los arpegios de quintas perfectas en el arpa, contribuyen a la sensación medieval.

El Peregrino combina el canto modal con un estilo recitativo, mientras el piccolo y las flautas tocan escalas descendentes. Por su parte, Clémence, escrita teniendo en mente la vocalidad de Dawn Upshaw, canta en un recitativo similar al Peregrino, pero más virtuosista, con saltos interválicos raros en el Peregrino, y totalmente ausentes en Jaufré. Los glissandi y la ornamentación melódica, nos remiten a Oriente.

El Coro de compañeros de Rudel y Clémence, por un lado comenta la acción en un estilo declamatorio y, en el caso de la parte masculina, modal. Por otro, refuerza la acción de la orquesta, participando en los acordes más densos.

Schigolch
January 30th, 2013, 09:12 AM
Empezamos con el Acto I.

FRANCES

Un petit château médiéval dans le sud-ouest de la France.

Assis sur un siège, Jaufré Rudel tient dans les mains un instrument de musique, une vièle, ou un luth arabe. Il est en train de composer une chanson. Il agence les paroles, les notes.

Jaufré

J'ai appris à parler du bonheur, à être heureux je n'ai point appris. (Il fait "non" de la tête.) A parler du bonheur j'ai appris, à être heureux point n'ai appris. (Il fait "oui" de la tête.) J'ai vu un rossignol sur la branche, ses mots appelaient sa campagne. Mes propres mots n'appellent que d'autres mots, mets vers n'appellent que d'autres vers. Me diras-tu, rossignol.. (Il s'interrompt.) Rossignol me diras-tu, rossignol. (Il fait "oui".) Rossignol me diras-tu, rossignol.

Les Compagnons en Choeur

Rossignol ne te dira rien!

Jaufré

Compagnons, laissez-moi finir!

Les Compagnons

Non, Jaufré, nous ne te laiserons pas, écoute-nous. Nous ne dirons que les paroles que nous sommes venus dire, Ensuite nous partirons, promis! Tu ne nous verras plus..

Jaufré

Je ne vous demand pas de partir, compagnons, Je vous demande seulement de me laisser terminer mon couplet, Je cherche un mot..

Les Compagnons

Si tu cherches un mot, Tu le trouveras parmi ceux que nous allons te dire. Ecoute-nous!

(Jaufré hausse les épaules, boudeur, et se met à gratter sur son instrument le même air, sans les paroles, qu'il mime seulement de ses lèvres, comme s'il les composait à mi-voix. Et lorsque ses compagnons en choeur commencent à le sermonner, il s'empare de leurs mots pour les mettre en musique. Parfois même il anticipe, tant il sait d'avance ce que le sens commun voudrait lui assener.)

Les Compagnons

Jaufré, tu as changé, tu as perdu ta joie. Tes lèvres ne cherchent plus les goulots des bouteilles Ni les lèvres des femmes..

Jaufré

Jaufré, tu as changé, tu as perdu ta joie, Pourtant les tavernes d'Aquitaine Se souviennent encore de tes rires Ton nom reste gravé au couteau Dans le bois sombre de leur tables (Arrêtant de gratter son luth.) Ai-je oublié quelque chose? Ah oui.. (Recommençant à jouer.) Jaufré Rudel, rapelle-toi, Les dames te regarderaient avec terreur Et les hommes avec envie.. (Arrêtant de gratter.) Ou est-ce l'inverse que l'on disait? (Recommençant) Les hommes te regardaient avec terreur Et les dames avec envie.

Les Compagnons

Moque-toi, Jaufré, moque-toi tant que tu voudras, Mais tu étais heureux chaque nuit et à chaque réveil, L'aurais-tu déjà oublié?

Jaufré

Peut-être que j'étais heureux, compagnons, oui, peut-être Mais de toutes les nuits de ma jeunesse Il ne me reste rien, De tout ce que j'ai bu il ne me reste Qu'une immense soif De toutes les étreintes il ne me reste Que deux brats maladroits. Ce Jaufré-là qui l'on a entendu brailler dans les tavernes, On ne l'entendra plus. Ce Jaufré-là qui chaque nuit pesait son corps sur la bascule d'un corps de femme, On ne le verra plus..

Les Compagnons

Ainsi tu ne veux plus jamais tenir aucune femme dans tes bras!

Jaufré

La femme que je désire est si loin, si loin, Que Jamais mes bras ne se fermeront aoutour d'elle.

Les Compagnons

Ou est-elle donc, cette femme?

Jaufré

Elle est loin, loin, loin.

Les Compagnons

Qui est-elle, cette femme? Comment est-elle?

Jaufré

Elle est gracieuse et humble et vertueuse et douce, Courageuse et timide, endurante et fragile, Princesse à coeur de paysanne, paysanne à coeur de princesse, D'une voix ardente elle chantera mes chansons..

(Pendant que Jaufrýé énumère ainsi les qualités supposées de la femme lointaine, un homme à l'allure imposante fait son entrée, s'appuyant sur un bâton de pèlerin, portant un long monteau sans manches. Il contemple avec bienveillance le troubadour, qui ne le voit pas encore, et qui poursuit sa litaine.)

Jaufré

Belle sans l'arrogance de la beauté, Noble sans l'arrogance de la noblesse, Pieuse sans l'arrogance de la piété..

Les Compagnons

Cette femme n'existe pas, dis-le-lui, Pèlerin, Toi qui as parcouru le monde, dis-le-lui! Cette femme n'existe pas!

Le Pèlerin

Peut-être bien qu'elle n'existe pas Mais peut-être bien qu'elle existe. Un jour, dans l'Outremer, j'ai vu passer une dame..

C'était à Tripoli, près de la Citadelle. Elle passait dans la rue pour se rendre à l'église, et soudain il n'y avait plus qu'elle. Les conversations sons tombées, les regards se sont tous envolés vers elle come des papillons aux ailes poudreuses qui viennent d'apercevoir la lumière. Elle-même marchait sans regarder personne, ses yeux trainaient à terre devant elle comme â l'arrière trainait sa robe. Belle sans l'arrogance de la beauté, noble sans l'arrogance de la noblesse, Pieuse sans l'arrogance de la piété..

Jaufré

Parle-moi encore, l'ami, Parle-moi, Parle-moi d'elle..

Le Pèlerin

Que veux-tu que je dise? Je t'ai déjà tout dit, Nous étions près de la Citadelle, C'était le dimanche de Pâqes, Elle s'appelle...

Jaufré

Non, attends, ne me dis pas son nom! Pas encore! Dis-moi d'abord qu'elle couleur ont ses yeux.

Le Pèlerin

Ses yeux.. Ses Yeux... Je ne l'ai pas observée d'assez près...

Jaufré

Ses yeux ont la couleur de la mer lorsque le soleil vient juste de se lever, et que l'on regarde vers le couchant les ténèbres qui s'éloignent....

Le Pèlerin

Jaufré, mon ami...

Les Compagnons

Jaufré, Jaufré Rudel, Ta barque s'éloigne du rivage Ton esprit dérive...

Jaufré

Et ses cheveux?

Ses cheveux sont si noirs et soyeux que la nuit on ne les voit plus, on les entend seulement comme un murmure de feuillages...

Le Pèlerin

Sans doute...

Jaufré

Et ses mains, ses mains lisses, s'écoulent comme l'eau vive Je les recueille dans mes paumes ouvertes et je me penche au-dessus d'elles Comme au-dessus d'une fontaine pour boire les yeux fermés...

Et ses lèvres sont une autre source fraiche, Qui sourit et murmure les mots qui réconfortent

Et qui s'offre à l'amant assoiffé... Et son corsage... Dis-moi, l'ami, comment était-elle habillée?

Qu'as-tu fais de moi, Pèlerin? Tu m'as fait entrevoir la source à laquelle je ne boirai jamais, Jamais la dame lointaine ne sera à moi, mais je suis à elle, pour toujours, et je ne connaitrai plus aucune autre. Pèlerin, qu'as-tu fait de moi? Tu m'as donné le gout de la source lointaine,
A laquelle jamais jamais Je ne pourrai me désaltérer.




Español

Un pequeño castillo medieval en el Sudoeste de Francia

Sentado sobre un escaño, Jaufre Rudel tiene en sus manos un instrumento musical, una fídula o un laúd árabe. Está componiendo una canción, armonizando las palabras, las notas

Jaufré

He aprendido a hablar de la felicidad, pero no a ser feliz. A hablar de la felicidad he aprendido, pero no a ser feliz. He visto un ruiseñor sobre una rama, llamando con sus palabras a su compañero. Mis palabras sólo llaman a otras palabras, mis versos sólo llaman a otros versos. Dime, ruiseñor... Ruiseñor, dime, ruiseñor. Dime ruiseñor, ruiseñor.

Coro Compañeros

El ruiseñor no te dirá nada

Jaufré

Compañeros, dejad que termine.

Coro Compañeros

No, Jaufré, no te dejaremos, escucha. Diremos las palabras que hemos venido a decir. Entonces nos iremos, es una promesa. No nos verás más...

Jaufré

No os pido que os vayáis, compañeros. Sólo os pido que me permitáis terminar mi estrofa. Busco una palabra.

Coro Compañeros

Si buscas una palabra, la encontrarás entre las que vamos a decirte. Escúchanos.

Jaufré se encoge de hombros, huraño, y comienza a rasgar la misma tonada en su instrumento, sin palabras, sólo con mímica, como si las compusiera a media voz. Y mientras sus compañeros en coro comienzan a sermonearle, se apropia de sus palabras para ponerles música. A veces incluso se anticipa, hasta tal punto sabe lo que el sentido común le dictaría.

Coro Compañeros

Jaufré, has cambiado, has perdido tu alegría. Tus labios ya no buscan la boca de las botellas, ni los labios de las mujeres

Jaufré

Jaufré, has cambiado, has perdido tu alegría, pero las tabernas de Aquitania todavía recuerdan tus risas. Tu nombre sigue grabado en la oscura madera de sus mesas. ¿He olvidado algo?. Ah, sí. Jaufré Rudel, recuerda, las damas te miraban con terror, y los hombres con envidia. ¿O era al revés?. Los hombres te miraban con terror y las damas con envidia.

Coro Compañeros

Búrlate, Jaufré, búrlate tanto como quieras, pero eras feliz cada noche, y feliz al despertarte. ¿Lo has olvidado?

Jaufré

Tal vez fuera feliz, compañeros, sí, tal vez. Pero de todas las noches de mi juventud, no me queda nada. De todo lo que he bebido, sólo me queda una inmensa sed. De todos los abrazos, sólo me quedan dos torpes brazos. A ese Jaufré a quien se oía chillar en las tabernas, no se le volverá a oir. A ese Jaufré que cada noche pesaba su cuerpo en la balanza de un cuerpo de mujer, no se le verá más.

Coro Compañeros

No deseas entonces volver a tener el cuerpo de una mujer en tus brazos

Jaufré

La mujer que deseo está tan lejos, tan lejos, que nunca se cerrarán mis brazos a su alrededor.

Coro Compañeros

¿Donde se encuentra, esta mujer?

Jaufré

Está lejos, lejos, lejos

Coro Compañeros

¿Quién es?, ¿Cómo es?

Jaufré

Es graciosa y humilde y virtuosa y dulce. Valiente y timida, fuerte y frágil, una Princesa con el corazón de una campesina, una campesina con el corazón de una princesa. Con voz ardiente cantará mis canciones.

(Mientras Jaufré enumera las supuestas virtudes de la mujer lejana, un hombre de imponente aspecto hace su entrada, apoyado sobre un bastón de peregrino, llevando un largo manto sin mangas. Contempla con benevolencia al trovador, que no le ve, y continua su letanía)

Jaufré

Bella sin la arrogancia de la bealdad, noble sin la arrogancia de la nobleza, piadosa sin la arrogancia de la piedad.

Coro Compañeros

Esta mujer no existe, díselo, Peregrino, tú que has recorrido el mundo, díselo. Esta mujer no existe.

El Peregrino

Puede que no exista, pero también puede que exista. Un día, en Ultramar, ví pasar una dama

Era en Tripoli, junto a la Ciudadela. Pasaba por la calle camino de la Iglesia, y de repente sólo existía ella. Las conversaciones se detenían, atraía las miradas de todos como si fueran mariposas de alas polvorientas que acaban de ver la luz. Caminaba sin mirar a nadie, sus ojos enfocados en el camino, mientras su vestido se derramaba a su espalda. Bella sin la arrogancia de la bealdad, noble sin la arrogancia de la nobleza, piadosa sin la arrogancia de la piedad

Jaufré

Sigue hablando de ella, amigo, Hablame, hablame de ella

El Peregrino

¿Qué puedo decirte?. Ya he dicho todo. Estábamos cerca de la Ciudadela, era el Domingo de Pascua, su nombre es...

Jaufré

Espera, no me digas su nombre. Todavía no. Dime primero el color de sus ojos

El Peregrino

Sus ojos... Sus ojos... No los he visto de cerca...

Jaufré

Sus ojos son del color del mar cuando el sol apenas se levanta sobre el horizonte, y se acuesta sobre las tinieblas que se alejan...

El Peregrino

Jaufré, amigo mío....

Coro Compañeros

Jaufré, Jaufré Rudel, tu barca se aleja de la costa, tu espíritu va a la deriva

Jaufré

¿Y sus cabellos?

Sus cabellos son tan negros y sedosos, que no se pueden ver en la noche, se les escucha solamente como un murmullo de hojas...

El Peregrino

Sin duda....

Jaufré

Y sus manos, sus suaves manos, que fluyen como agua saltarina. Las recojo en mis manos abiertas y me inclino sobre ellas, como si fueran una fuentel, para beber, con mis ojos cerrados...

Y sus labios son otro fresco manantial, que sonrie y susurra palabras de consuelo

Y se ofrece al amante sediento... Y su blusa.... Díme, amigo, ¿como iba vestida?

¿Qué has hecho conmigo, Peregrino?. Me has hecho entrever la fuente de la que no beberé jamás. Jamás la dama lejana será mía, pero yo soy suyo, para siempre, y no conoceré ninguna otra. Peregrino, ¿qué has hecho conmigo?. Me has dado a probar el sabor de la fuente en la que jamás, jamás, podré saciar mi sed




El Acto I tiene una duración aproximada de 18 minutos. Nos introduce perfectamente en el desarrollo lento, pausado, de la acción y en las largas armonías que forman su base.

En primer lugar, tenemos la introducción instrumental, Traversée, que durante cuatro minutos trata de describir el movimiento del mar, el mar que separa y acabará uniendo a los dos amantes. El efecto lo consigue Saariaho superponiendo diferentes arpegios en varios grupos orquestales, y con distintas dinámicas. Este esquema se va haciendo más complejo a medida que avanza la pieza. En la introducción, Saariaho presenta también los tres acordes básicos del primer acto: el "Amour de loin", el que escuchamos cuando Jaufré habla con el Coro, y el asociado al Peregrino.

Al acabar la Traversée, nos encontramos sin ninguna transición aparente con Rudel, que está componiendo su canción "Quan lo rossinhols el follos", que hemos escuchado en el hilo. Si nos fijamos, la melodía de Saariaho y la canción de Rudel, ambas modales, tienen un innegable parecido. El arpa, al fondo, nos remite a la vihuela que toca Rudel. Los Compañeros intervienen, también en quintas perfectas, que nos recuerdan a la polifonía, al ambiente medieval. Mientras Jaufré dice adiós a su antiguo yo (Ce Jaufré-là qui chaque nuit pesait son corps sur la bascule d'un corps de femme, On ne le verra plus), vuelve a sonar el acorde del Peregrino, que tras la apasionada descripción que hace Rudel de su amada ideal (Elle est gracieuse et humble et vertueuse et douce, Courageuse et timide, endurante et fragile, Princesse à coeur de paysanne, paysanne à coeur de princesse, D'une voix ardente elle chantera mes chansons), aparece en escena y se cierra el cuadro con la afirmación airada del Coro: Cette femme n'existe pas, dis-le-lui, Pèlerin, Toi qui as parcouru le monde, dis-le-lui! Cette femme n'existe pas!

El segundo cuadro empieza de nuevo con el acorde del Peregrino subiendo en las cuerdas, mientras las maderas trazan una línea melódica asociada. El objetivo es dar una sensación de solemnidad, de fiabilidad, al personaje. Mientras el Peregrino informa a Jaufré de la existencia de Clémence (C'était à Tripoli, près de la Citadelle...) se desarrolla este material. A continuación Jaufré sigue enumerando las virtudes de su dama, y el Coro vuelve a la carga, con la misma base del primer cuadro, sin hacer mella en el trovador. Un acorde en fortissimo de la orquesta, introduce la ensoñación de Rudel que cierra el cuadro, donde escuchamos de nuevo los acordes "Amour de Loin" y "Peregrino", que se disuelven en el asociado a Clémence, (Tu m'as fait entrevoir la source à laquelle je ne boirai jamais), en pianissimo terminando el cuadro lentamente, con una sensación de calma, y el Coro casi susurrando el nombre de Jaufré.

Schigolch
January 31st, 2013, 09:30 AM
http://www.791cine.com/blog/uploaded_images/kyoto_ryoanji1_600-734033.jpg



La idea de un jardín de piedras es combinar estas piedras con arena que se rastrilla formando ondas. En mi mente, las ondas se transformaban en ritmo y las piedras en percusión.

Kaija Saariaho



Durante un viaje a Tokio, en 1993, Kaija Saariaho escribió Six Japanese Gardens, en memoria de Tore Takemitsu.

Saariaho no conocía apenas nada de la cultura japonesa, pero se sintió atraída por el diseño de los jardines en Kyoto, que le parecía estar relacionado con el arte de componer música.

Escrita para percusión y electrónica, la obra no llega a veinte minutos de duración. Saariaho se limitó a señalar los materiales para los instrumentos de percusión (madera, piedra y metal), dejando libertad al percusionista para que toque en cada momento el que le parezca más apropiado.

La parte electrónica incluye sonidos de la naturaleza, cantos de monjes budistas e instrumentos de percusión tradicionales japoneses.

Escuchemos estos Six Japanese Gardens:


http://www.youtube.com/watch?v=PMGDRVx5yiQ

Schigolch
February 1st, 2013, 10:27 AM
Saariaho tiene una actitud muy abierta respecto a la puesta en escena de su obra.

Las funciones del estreno, planificadas con Sellars, constituyen el ideal para la compositora. Pero, poco después de ese estreno, se escenificó la ópera en Berna. Aunque Saariaho siempre ha mantenido que hay muy poca acción en L'Amour de loin, que todo lo importante ocurre en el interior de los personajes, la puesta suiza enfatizaba el mínimo componente dramático tradicional, y hacía una presentación casi Romántica de la obra, ambientada en una especie de Biblioteca de Babel. La despedida final de Clémence, en lugar de una obra maestra de la indefinición, con esos rezos que pueden ser a Dios, o a su amor muerto, se escenificó como una especie de escena de la locura, a lo Lucia di Lammermoor.

Preguntada al respecto, Saariaho, que asistió a una de las funciones en Berna, contestó que, desde luego, su visión era distinta, y en la línea de Sellars, pero que prefería que cada puesta en escena de la ópera se hiciera con una visión propia, que ella no trataría de mediatizar.

En lo único que insiste la compositora es que no haya una sensación de discontinuidad. La ópera debe representarse entera, sin ningún tipo de interrupción, en la concepción de Saariaho.

Loge
February 1st, 2013, 11:02 AM
Hermosísima la descripción imaginaria que hace Jaufré de su amada: "Sus cabellos son tan negros y sedosos que no se pueden ver en la noche, se les escucha solamente como un murmullo de hojas..." Maravilloso.

¿Habrá audiciones de la ópera?

Schigolch
February 2nd, 2013, 10:35 AM
Muy limitadas, lo que se puede escuchar en youtube.


http://cuadernosecreto.files.wordpress.com/2008/01/du-cristal.jpg




Cuando Kaija Saariaho recibió en 1989 dos encargos casi simultáneos para escribir piezas para una orquesta sinfónica, algo que no había intentado antes, decidió de alguna manera unir ambos, y compuso Du cristal y ... a la fumée , haciendo que el último sonido del primero, un violonchelo tocado sul ponticello, fuera el primero del segundo.

La primera pieza, la más interesante en mi opinión, está escrita para una orquesta estándar, con la percusión reforzada, y sintetizador. La intención de la compositora era "descubrir el mejor sistema para organizar mi material musical", y va moviendo masas sonoras entre una textura orquestal tenue, con continuos detalles tímbricos que van apareciendo y ocultándose.

Escuchamos la obra en youtube:


http://www.youtube.com/watch?v=yKbok6NN49c


...a la fumée, incluye además de la orquesta, como elementos solistas la flauta y el violonchelo, junto a un componente electrónico. Los duelos entre la flauta y el violonchelo, amplificados electronicamente y superpuestos a una textura orquestal que ya nos debe sonar familiar, son lo más interesante de esta composición:


http://www.youtube.com/watch?v=zjfhOI08NhE

Schigolch
February 3rd, 2013, 03:04 PM
http://www.antiquemapsandprints.com/SCANSJ/j-22505.jpg



Vamos con el Acto II, que transcurre en Trípoli.

Empezamos con el libreto:

Francés

Un jardin dans l'enceinte de la Citadelle ou réside les comtes de TRIPOLI.

Clémence est sur un promontoire. Elle cherche à discerner quelque chose, au loin, du côté de la mer, et lorsque le Pèlerin passe non loin de là, elle l'interpelle.

Clémence

Homme de bien, dites-mois!

Le Pèlerin

Est-ce moi que vous appelez, Comtesse?

Clémence

Ce bateau qui a accosté tout à l'heure, Sauriez-vous d'ou il vient?

Le Pèlerin

J'étais sur ce bateau, noble dame Et je venais justement à la Citadelle Souhaiter longue vie au comte votre frère, Et aussi à vous-même. Nous avions embarqué à Marseille.

Clémence

Et avant Marseille, Pèlerin D'ou étiez-vous parti?

Le Pèlerin

De Blaye, Aquitaine, un petit bourg Vous ne devez pas le connaitre...

Clémence

Votre pays a-t-il mérité Que vous l'abandonniez ainsi? Vous a-t-il affamé? Vous a-t-il humilié? Vous a-t-il chassé?

Le Pèlerin

Rien de tout cela Comtesse. J'y ai laissé les êtres les plus chers Mais il fallait que je parte outremer Que j'aille contempler de mes yeux Ce que l'Orient renferme de plus étrange, Constantinople, Babylone, Antioche, Les océans de sable, Les rivières de braise, Les arbres qui pleurent des larmes d'encens, Les lions dans les montagnes d'Anatolie Et les demeurs des Titans (un temps) Et il fallait surtout surtout Que je connaisse la Terre Sainte.

Clémence

Tant de gens qui rêvent de venir en Orient, Et mois qui rêve d'en partir. A l'âge de cinq ans j'ai quitté Toulouse, Et depuis, rien ne m'a consolée. Chaque bateau qui s'éloigne me donne le sentiment d'avoir été abandonnée.

Le Pèlerin

Tripoli est à vous, pourtant, ele appartient à votre noble famille. Et ce pays est maintenant le vôtre. C'est ici que sont enterrés vos parents.

Clémence

Ce pays est à moi? Peut-être. Mais moi, je ne suis pas à lui. J'ai les pieds dans les herbes d'ici, mais toutes mes pensées gambadent dans les herbes lointaines. Nous rêvons d'outremer l'un et l'autre, mais votre outremer est ici, Pèlerin, et le mien est là-bas. Mon outremer à moi est du côté de Toulouse ou résonnent toujours les appels de ma mère et mes rires d'enfant. Je me souviens encore d'avoir couru pieds nus dans un chemin de pierre à la poursuite d'un chat. Le chat était jeune, il est peut-être encore en vie, et se souvient de moi. Non, il doit être mort, ou bien il m'a oubliée comme m'a oubliée les pierres du chemin. Je me souviens encore de mon enfance mais rien dans le monde de mon enfance ne se souvient de moi. Le pays ou je suis née respire encore en moi, mais pour lui je suis morte.Que je serais heureuse si un seul muret, si un seul arbre, se rappelait de moi.

Le Pèlerin

Un homme pense à vous.

Clémence

Qu'avez-vous dit?

Le Pèlerin

Un homme pense à vous quelquefois.

Clémence

Quel homme ?

Le Pèlerin

Un troubadour.

Clémence

Un troubadour? Quel est son nom?

Le Pèlerin

On l'appelle Jaufré Rudel. Il est également prince de Blaye.

Clémence

Jaufré.. Rudel... Il m'aurait sans doute aperçue jadis lorsque j'étais enfant..

Le Pèlerin

Non, il ne vous a jamais vue.. parait-il.

Clémence

Mais alors comment pourrait-il me connaitre?

Le Pèlerin

Un voyageur lui a dit un jour que vous étiez Belle sans l'arrogance de la beauté, Noble sans l'arrogance de la noblesse, Pieuse sans l'arrogance de la piété. Depuis, il pense à vous sans cesse.. parait-il.

Clémence

Et il parle de mois dans ses chansons?

Le Pèlerin

Il ne chante plus acune autre dame.

Clémence

Et il.. il mentionne mon nom, dans ses chansons?

Le Pèlerin

Non, mais ceux qui l'écoutent savent qu'il parle de vous.

Clémence

De mois? Mais de qel droit parle-t-il de moi?

Le Pèlerin

C'est à vous que Dieu a donné la beauté, Comtesse, Mais pour les yeux des autres.

Clémence

Et que dit ce troubadour?

Le Pèlerin

Ce que disent tous les poètes, que vous êtes belle et qu'il vous aime.

Clémence

Mais de quel droit, Seigneur, de quel droit?

Le Pèlerin

Rien ne vous oblige à l'aimer, Comtesse, Mais vous ne pouvez empêcher qu'il vous aime de loin. Il dit d'ailleurs dans ses chansons Que vous êtes l'étoile lointaine, Et qu'il languit de vous sans espoir de retour.

Clémence

Et que dit-il d'autre?

Le Pèlerin

Je n'ai pas bonne mémoire.. Il y a cependant Une chanson qui dit à peu près ceci: "Jamais d'amour je ne jouirai Si je ne jouis de cet amour de loin Car plus noble et meilleure je ne connais En aucun lieu ni près ni loin Sa valeur est si grande et si vraie Que là-bas, au royaume des Sarrasins Pour elle, je voudrais être captif."

Clémence

Ah Seigneur, et c'est moi qui l'inspire

Le Pèlerin

Je tiens Notre Seigneur pour vrai Par qui je verrai l'amour de loin Mais pour un bien qui m'en échoit J'ai deux maux, car elle est si loin Ah que je voudrais être là-bas en pèlerin Afin que mon bâton et mon esclavine Soient contemplés par ses yeux si beaux.

Clémence

Vous rappelez-vous d'autres vers encore?

Le Pèlerin

Il dit vrai celui qui me dit avide Et désirant l'amour de loin Car aucune joie ne me plairat autant Que de jouir de cet amour de loin Mais ce que je veux m'est dénié Ainsi m'a doté mon parrain Que j'aime et ne suis pas aim... Et il dit bien d'autres choses encore dont je ne me souviens plus...

Clémence

Si vous voyez un jour cet homme, dites-lui.. dites-lui...

Le Pèlerin

Que devrai-je lui dire?

Clémence

Non, rien, ne lui dites rien.



Español

Un jardin en el corazón de la Ciudadela, donde viven los condes de Tripoli

Clémence esta sobre un promontorio. Busca algo a lo lejos, hacia el mar y cuando el Peregrino pasa junto a ella, le llama

Clémence

Buen hombre, contadme

El Peregrino

¿Me llamáis, Condesa?

Clémence

El barco que acaba de tocar tierra, ¿sabéis de donde viene?

El Peregrino

Iba a bordo de ese barco, noble dama. Y vengo a la Ciudadela a desear a vuestro hermano, el Conde, una larga vida. También a vos. Embarcamos en Marsella.

Clémence

Y antes de Marsella, Peregrino, ¿de donde partisteis?

El Peregrino

De Blaye, en Aquitania, una pequeña ciudad que seguramente no conocéis

Clémence

¿Merece vuestra tierra que la abondonéis así?. ¿Os mata de hambre?, ¿Os humilla?, ¿Os persigue?

El Peregrino

Nada de eso, Condesa. Detrás quedaron mis seres más queridos. Pero debía cruzar el mar para ver con mis ojos las extrañas vistas que encierra Oriente, Constantinopla, Babilonia, Antioquía, los oceanos de arena, los ríos de ceniza, los árboles que lloran lágrimas de incienso, los leones en las montañas de Anatolia y las moradas de los Titanes... Y, sobre todo, sobre todas las cosas, debía contemplar Tierra Santa.

Clémence

Tantas personas sueñan con venir a Oriente. Y yo sueño con abandonarlo. A la edad de cinco años dejé Tolosa y, desde entonces, nada me consuela. Cada barco que se aleja me hace sentir abandonada.

El Peregrino

Tripoli es vuestro, sin embargo, pertenece a vuestra noble familia. Y este país es ahora el vuestro. Aquí están enterrados vuestros padres

Clémence

¿Esta país es mio?. Tal vez, pero no pertenezco a este lugar. Mis pies pisan su hierba pero mis pensamientos brincan sobre hierbas lejanas. Ambos soñamos con cruzar el mar, pero vuestra ultramar esta aquí, Peregrino, y la mía, allá. Mi ultramar se encuentra junta a Tolosa donde resuenan la voz de mi madre y mis risas de niña.Recuerdo como corría descalza sobre un camino de piedra detrás de un gato. Era un cachorro, tal vez todavía viva y se acuerde de mí. No, debe estar muerto, o me ha olvidado, como me han olvidado las piedras del camino. Aún recuerdo mi infancia, pero el mundo de mii infancia no se acuerda de mí. Mi país nativo todavía respira en mí, pero estoy muerta para él. Que feliz sería si un solo muro, un solo árbol, me recordara.

El Peregrino

Un hombre piensa en vos.

Clémence

¿Que decís?

El Peregrino

Un hombre piensa a veces en vos

Clémence

¿Qué hombre?

El Peregrino

Un trovador

Clémence

¿Un trovador?, ¿cómo se llama?

El Peregrino

Se llama Jaufré Rudel, y es el príncipe de Blaye

Clémence

Jaufré. Rudel. Sin duda me vió entonces, cuando era una niña...

El Peregrino

No, parece que jamás os ha visto

Clémence

Entonces, ¿cómo puede conocerme?

El Peregrino

Un viajero le dijo un día que eráis bella sin la arrogancia de la belleza, noble sin la arrogancia de la nobleza, piadosa sin la arrogancia de la piedad. Desde entonces, piensa en vos sin cesar, según parece...

Clémence

¿Habla de mí en sus canciones?

El Peregrino

No canta ya de ninguna otra dama

Clémence

Entonces, ¿menciona mi nombre en sus canciones?

El Peregrino

No, pero los que le escuchan saben que habla de vos

Clémence

¿De mi?, ¿Con que derecho habla de mí?

El Peregrino

A vos os ha regalado Dios la belleza, Condesa, pero para los ojos de otros....

Clémence

¿Y qué dice ese trovador?

El Peregrino

Lo que dicen todos los poetas, que sois bella y que os ama

Clémence

Pero, ¿con qué derecho, Señor, con qué derecho?

El Peregrino

Nada os obliga a amarlo, Condesa, pero no podéis impedir que os ame en la distancia. En verdad, dice en sus canciones que sois una estrella lejana, y que languidece por vos sin esperanza que le correspondáis

Clémence

¿Y qué más dice?

El Peregrino

No tengo buena memoria... Sin embargo hay una canción que dice algo como: "Nunca gozaré del amor, si no gozo de este amor lejano, pues no conozco uno más noble ni mejor, en ningún lugar ni cercano ni lejano, su valor es tan grande y verdadero que allí, en el reino de los sarracenos, por ella, quisiera estar cautivo".

Clémence

Ah, Señor, yo soy quien le inspira

El Peregrino

Que Nuestro Señor sea testigo que veré a mi amor lejano, pero este bien que ma ha caído en suerte, dobla mi desgracia, pues ella está tan lejos. Ah, ojalá estuviera allí, como un peregrino, para que mi bastón y mi esclavina sean contemplados por unos ojos tan bellos

Clémence

¿Recordáis otros versos?

El Peregrino

Dice verdad quien me llama ávido, y deseando el amor lejano. Pues ninguna alegría me complacería tanto como gozar del amor lejano. Pero lo que deseo se me niega, así me dotó mi padrino, que amé y no sea amado.... Y dice también otras cosas que no recuerdo.

Clémence

Si veís a este hombre un día, decidle, decidle...

El Peregrino

¿qué debo decirle?

Clémence

No, nada, no le digáis nada



El segundo acto empieza con una breve introducción orquestal con el apoyo del coro, donde lo más destacado es la intervención de los clarinetes, en cinco fases y con líneas similares, pero opuestas, que van coloreando la pieza.

Mientras la orquesta toca el acorde del Perégrino, empieza la conversación entre éste y Clémence. En las intervenciones de la Condesa se escuchan los violines y el arpa que irán asociados al personaje. Tras preguntar Clémence sobre las razones por las que el Peregrino ha abandonado su tierra, comienza un bello dueto, un pasaje de gran lirismo, donde el Peregrino comienza una larga línea descendente punteada por las intervenciones de Clémence. Cuando la Condesa canta sobre Toulouse, su ciudad natal, escuchamos de nuevo los violines y grabaciones electrónicas de suspiros y campanas. El Peregrino menciona la existencia de Jaufré, y escuchamos su acorde, Clémence se indigna junto a la orquesta, en un tutti que suena agresivo, casi violento.

Cuando Clémence le pide al Peregrino que le cuente las palabras que usa Jaufré para referirse a ella, Saariaho usa una de las chansons de Rudel, Lanqan li jorn son lonc en mai, en francés, en lugar del occitano original. El Peregrino canta tres estrofas, separadas por interjecciones de Clémence. La melodía es modal, pero notemos como la orquestación y la armonía son más complejas conforme avanza la chanson. La parte electrónica, con sonidos de viento, susurros, el mar.... añade un componente medieval, un ambiente casi de catedral. Por otro lado, el Peregrino es incapaz de transmitir correctamente los versos de Jaufré: los canta en francés (en el Acto IV, escucharemos a Clémence cantarlos en occitano), dando la impresión que sólo el trovador y la Condesa comparten el verdadero secreto de su amor. El acto termina con Clémence preguntándose si será digna de inspirar tal devoción, de nuevo con el arpa al fondo.

Schigolch
February 4th, 2013, 09:52 AM
http://content.bandzoogle.com/users/ErinWallSoprano/images/photos/gallery/4775328.jpg?1


¿Cuál es el papel de la electrónica en una ópera como L'amour de loin?

Recordemos que Saariaho lleva trabajando con música electrónica desde su ingreso en el IRCAM (Institut de Recherche et Coordination Acoustique/Musique), en París, el año 1982. Allí se han ido desarrollando varios programas para el tratamiento del sonido, que son los empleados por la compositora en todas sus obras, incluyendo la ópera.

Saariaho utiliza principalmente dos técnicas "espectralistas" en sus composiciones: la transformación gradual de los elementos musicales, y el análisis del sonido, produciendo la armonía a través del timbre.

Para crear sonidos electrónicos (algo que en el mundo de la música popular es el pan nuestro de cada día, pero que en la música clásica todavía se ve por algunos sectores como una especie de técnica vanguardista), versión Saariaho, es necesario dar una serie de pasos:

1.- Tomar muestras (sampling) de los distintos elementos que se quiere introducir. En el caso de la ópera: voz humana, agua, viento, pájaros...

2.- Análisis de muestras de sonido instrumental a través de modelos de resonancia.

3.- Crear mediante programa (en el caso de Saariaho, OM) filtros de resonancia del sonido instrumental, basados en estructuras armónicas.

4.- Mezclar las muestras del punto 1 y los filtros del punto 3

5.- Colocar las distintas fuentes de sonido en el espacio acústico en que se desarrolle la ópera. Es decir, decidir los puntos donde se colocarán los altavoces, y los sonidos que saldrán por cada uno de ellos.

Tal vez convenga matizar el concepto de "Resonancia". Se trata simplemente de analizar las frecuencias, amplitudes y anchos de banda que componen un sonido instrumental, y que producen el timbre característico de ese instrumento. Las "resonancias" son los componentes que el compositor juzga más importantes para ese sonido en concreto, mediante el proceso de filtro. Es un concepto parecido a los armónicos. Después, se trata de sustituir una o varias de esas "resonancias" con las muestras de voz, o cualquier otro tipo de material sonoro.

Así, por ejemplo, Saariaho utiliza los acordes asociados con los personajes principales, que hemos ido comentando, como fuente instrumental para crear los sonidos electrónicos que acompañan a su aparición en las distintas escenas de la ópera.




Jaufré

http://img43.imageshack.us/img43/2552/jaufre.jpg

Peregrino

http://img199.imageshack.us/img199/1577/pelerin.jpg

Clémence

http://img16.imageshack.us/img16/7797/clemencer.jpg

Schigolch
February 5th, 2013, 08:24 AM
Compuesto en 1991, el ballet Maa es la primera obra escénica de Saariaho. La compositora quería basar Maa en el número siete: "Se divide de forma interesante y desigual en tres y cuatro". Así, creó siete partes, cada una de las cuales se divide en siete secciones, que organizan de siete maneras diferentes.


http://www.youtube.com/watch?v=3rMQpX5zzIg

Schigolch
February 6th, 2013, 10:30 AM
http://2.bp.blogspot.com/_nXki07i36m8/SI-gz5YRVWI/AAAAAAAAA1o/MEriDzCwZUs/s400/adriana3.jpg




Tras L'Amour de loin, Saariaho recibió el encargo de la Opera de París para un estreno mundial, de nuevo con Maalouf de libretista y Sellars como responsable de la producción. En Abril del 2006 tuvo lugar la 'prémière' mundial de Adriana Mater. Una reflexión sobre la maternidad, el amor, el perdón, el odio… el libreto no carece de buenas intenciones, pero no llega en ningun momento a alcanzar la calidad de la primera obra. Saariaho mantiene su propuesta musical para la ocasión, pero tampoco consigue remontar el vuelo hasta las alturas de su anterior creación. No obstante, Adriana Mater no es una mala ópera, ni siquiera una ópera mediocre. Por ejemplo, la escena del encuentro entre el Padre violador y el hijo resultado de esa violación es realmente interesante.




http://graphics8.nytimes.com/images/2006/11/29/arts/29simo.600.jpg



La Passion de Simone es un oratorio basado en la vida de la escritora francesa Simone Weil, escrito también por Amin Maalouf. Está escrito para soprano, coro, orquesta y electrónica. Aunque el material sonoro se encuadra dentro de lo que a estas alturas podemos llamar 'estilo Saariaho', la voz se explora en esta ocasión en sus registros extremos. En un guiño a una de las convenciones más antiguas de la ópera, las escenas que transcurren en la vida real se cantan silábicamente, sin adornos, spianato, mientras que los sueños de la protagonista utilizan el canto melismático.



http://img691.imageshack.us/img691/2571/saariaho.jpg


Émilie es la última colaboración entre Saariaho y Maalouf. Estrenada en 2010 con Karita Mattila en el rol de la Marquesa Émilie du Châtelet. Tal vez lo mejor de Saariaho desde L'amour de loin.


http://www.youtube.com/watch?v=k52Sbr0gjBQ

Schigolch
February 7th, 2013, 03:04 PM
http://www.alienor-aquitaine.org/lieux/08_blaye02.jpg

Este es el libreto del Tercer Acto:

Francés


Au château de Blaye

Jaufré

Pèlerin, Pèlerin, dis-moi avant toute chose, l'as-tu vue?

Le Pèlerin

Oi, mon bon prince, je l'ai vue.

Jaufré

Ah, tu as plus de chance que moi, je suis jaloux de tes yeux, et maintenant que je t'en parle, tu la revois encore, avoue-le.

Le Pèlerin

Oui, quand tu me parles d'elle, je la revois.

Jaufré

Alors dis-moi comment est-elle?

Le Pèlerin

Elle est comme je te l'ai décrite vingt fois déjà, si ce n'est cinquante. Jaufré, peut-être.. peut-être devrais-tu y penser un peu moins.

Jaufré

Moins?

Le Pèlerin

Oui, moins! Tu devrais songer un peu moins à cette dame lointaine, et prêter plus d'attention à yton fief, et aux bonnes gens qui t'entourent. Tu ne sors plus de ton château, tu ne parles plus qu'à ton luth. Tout le monde au pays te croit fou.

Jaufré

Et toi aussi, mon ami, tu le crois?

Le Pèlerin

Quand on dit à un homme "tu es fou", c'est qu'on ne le pense pas. Quand on pense qu'il l'est, on se contente de le plaindre en cachette.

Jaufré

Pourtant je suis bien fou, Pèlerin, par Notre Seigneur je suis fou. Depuis que tu m'as parlé d'elle plus rien d'autre n'occupe mon esprit. La nuit, dans mon sommeil, apparait ce visage si doux ax yeux de mer qui me sourit et je me dis que c'est elle, alors que je ne l'ai jamais vue. Puis, au matin, je me lamente dans mon lit de ne pas avoir su la caresser, ni la retenir. N'est-ce pas cela, la folie, Pèlerin? Et dire qu'elle, là-bas, au loin, ne se doute de rien!

Le Pèlerin

Jaufré, elle sait.

Jaufré

Que dis-tu, Pèlerin?

Le Pèlerin

J'ai dit: elle sait.

Jaufré

Elle sait quoi?

Le Pèlerin

Elle sait tout ce qu'elle devait savoir. Que tu es poète et que tu chantes sa beauté.

Jaufré

Comment l'a-t-elle appris?

Le Pèlerin

Elle m'a interrogé, et e lui ai répondu.

Jaufré

Pourquoi? Pourquoi m'as-tu fait cela?

Le Pèlerin

Je ne voulais lui mentir. Du moment que tout le monde connait le nom de celle que tu chantes, de qel droit le lui cacher à elle?

Jaufré

Elle sait!

Le Pèlerin

Si tu l'ames, tu lui dois la vérité. J'ai fait ce que tu aurais fais à place...

Jaufré

Elle sait!

Le Pèlerin

Elle l'aurait appris tôt ou tard, et par une bouche malveillante!

Jaufré

Que sait-elle au juste? Lui as-tu dit mon nom?

Le Pèlerin

Oui, elle sait maintenant ton nom, et que tu es prince et troubadour.

Jaufré

Lui as-tu dit que je l'aimais?

Le Pèlerin

Comment aurais-je pu ne pas le lui dire?

Jaufré

Malheureux! Et comment a-t-elle pris la chose?

Le Pèlerin

A début, elle me parut offensée.

Jaufré

Offensée?

Le Pèlerin

Ce n'était qu'une première réaction, la pudeur d'une noble dame qu'un homme chante à mon insu. Mais aussitôt après, elle se montra résignée.

Jaufré

Résignée?

Le Pèlerin

Je veux dire qu'elle finit par comprendre que ton attitude était celle d'un homme d'honneur, languissant mais respectueux. Je crois même qu'elle en fut flattée...

Jaufré

Flattée? Elle qui est tout en haut, au-dessus des cimes, flattée? Offensée, résignée, flattée, que de paroles malencontreuses s'agissant d'elle! Ah, Pèlerin, Pèlerin, jamais tu n'aurais du me trahir!

Lui tu-as récité mes poèmes?

Le Pèlerin

Je n'ai pas si bonne mémoire, je lui ai chantonné à peu près...

Jaufré

A peu près! Que veux-tu dire par "à peu près"? Je passe mes journées et mes nuits à composer mes chansons, chaque note et chaque rime doivent passer l'épreuve du feu, je me déshabille et me rehabille vingt fois, trente fois, avant de trouver le mot juste qui de toute éternité était là, suspendu dans le ciel, à attendre sa place. Et toi, tu les a récité "à peu près"? Tu les a "chantonnés à peu près"? Malheureux! Malheureux! Comment peux-tu me trahir ainsi et le prétendre ensuite mon ami?

Le Pèlerin

Peut-être ferais-je mieux de m'en aller.

Jaufré

Non, attends, pardonne-moi! Tout ce qui arrive m'a secoué les sangs. Pardonne-moi, mon ami, je ne te laiserai pas partir fâché. S'il est un homme en ce bas-monde qui a des droits sur moi, c'est toi seul, Pèlerin, mon ami, qui le premier m'a parlé d'elle. Mais ce que tu dis me bouleverse, parce que je ne pourrai plus penser à elle sans penser qu'elle aussi me regarde de loin. Il m'était doux de la contempler à loisir sans qu'elle ne me voie. Il m'était facile de composer mes chansons, puisqu'elle ne les entendait pas. A présent, à présent.. A présent il faudra qu'elle les entendre de ma bouche Oui, de ma bouche et de nulle autre. Si elle rosit en écoutant ma chanson, je veux la voir rosir Si elle tressaillit, je veux la voir tressaillir Si elle soupire, je veux l'entendre soupirer Elle n'est plus aussi lointaine maintenant, et tu peux... tu peux même me chuchoter son nom.

Le Pèlerin

Clémence, elle se prénomme Clémence.

Jaufré

Clémence, Clémence, comme le Ciel est clément! Clémence, la mer clémente va se refermer devant moi, pour que je puisse la franchir à pied sec jusqu'au pays ou tu respires.

A Tripoli, sur la plage

Clémence se promène. Elle tourne le dos à la Citadelle, et le visage vers la mer. Des femmes tripolitaines la suivent à distance. Elle reprend et poursuit la chanson de Jaufré.

Clémence

"Ben tenc la Seignor per verai Per q'ieu veirai l'amor de loing; Mas per un ben que m'en eschai, N'ai dos mals, car tant m'es de loing... Ai! car me fos lai peleris Si que mos fustz e mos tapis Fos pelz sieus bels huoills remiratz!" "Ver ditz qui m'appela lechai Ni desiran d'amor de loing, Car nuills autre jois tant no'm plai Cum jauzimens d'amor de loing; Mas so q'eu vuoill 'es tant ahis Q'enaissi'm fadet mos pairis Q'ieu ames e non fos amatz!"

Le Choeur des Tripolitaines

Voilà qu'elle se laisse prendre aux filets de ce troubadour Elle chante ses chansons, elle se sent flattée Mais quel fruit peut porter l'amour de loin? Ni bonne compagnie, ni douce étreinte, Ni noces, ni terres, ni enfants, Quel fruit peut donc porter l'amour de loin? Il va seulement éloigner d'elle ceux qui cnvoitent sa main Le prince d'Antioche et l'ancien comte d'Edesse Et même dit-on, dit-on, le fils du basileus...

Une Voix Dans La Foule

Vous toutes qui la blâmez Que vous ont apporté vos hommes si proches? Princes ou serviteurs ils font de vous leurs servantes Quand ils sont près de vous, vous souffrez et quand ils s'en vont vous souffrez encore..

Clémence

Tu as dit vrai, ma fille, mon amie, Bénie sois-tu! Bénie sois-tu!

Le Choeur des Tripolitaines

Parce que vous, Comtesse, vous ne souffrez pas? Vous ne souffrez pas d'être si loin de celui qui vous aime? De ne pas deviner dans son regard s'il vous désire encore? Vous ne souffrez pas de ne même pas savoir à quoi ressemble son regard? Vous ne souffrez pas de ne jamais pouvoir fermer les yeux en sentant ses bras qui vous enveloppent et vous sttirent contre sa poitrine? Vous ne souffrez pas de ne jamais jamais sentir son souffle sur votre peau?

Clémence

Non, par Notre Seigneur, je ne souffre pas Peut-être qu'un jour je souffrirai mais par la grâce de Dieu, non, je ne souffre pas encore Ses chansons sons plus des caresses, et je ne sais si j'aimerais l'homme comme j'aime le poète Je ne sais si j'aimerai sa voix autant que j'aime sa musique Non, par Notre Seigneur, je ne souffre pas Sans doute je souffrirais si j'attendais cet homme et qu'il venait pas Mais je ne l'attends pas De savoir que là-bas, au pays, un homme pense à moi, Je me sens soudain proche des terres de mon enfance. Je suis l'outremer du poète est mon outremer Entre nos deux rives voyagent les mots tendres Entre nots deux vies voyage une musique... Non, par Notre Seigneur, je ne souffre pas Non, par Notre Seigneur, je ne l'attends pas Je ne l'attends pas...





Castellano


En el castillo de Blaye

Jaufré

Peregrino, Peregrino, antes de nada, ¿la has visto?

Peregrino

Si, mi buen príncipe, la he visto

Jaufré

Eres más afortunado que yo, tengo celos de tus ojos, y ahora mientras te habló, la sigues viendo, reconócelo

Peregrino

Si, cuando me hablas de ella, la veo de nuevo

Jaufré

Entonces, ¿cómo es ella?

Peregrino

Como te la he descrito ya veinte veces, o tal vez cincuenta. Jaufré, tal vez deberías pensar algo menos en ella

Jaufré

¿Menos?

Peregrino

Sí, menos. Deberías soñar un poco menos en esta dama lejana, y prestar más atención a tu feudo, y a las buenas gentes que lo habitan. Ya no sales de tu castillo, no hablas más que con tu laúd. Todos te creen loco.

Jaufré

Y tú, amigo, ¿tambiés me crees loco?

Peregrino

Cuando se dice a un hombre: "estás loco", es que no cree que lo esté. Cuando se piensa que es un loco, basta con compadecerle a sus espaldas

Jaufré

Sin embargo, estoy loco, Peregrino, juro por Nuestro Señor que estoy loco. Desde que me hablaste de ella, nada más ocupa mis pensamientos. En la noche, mientras duermo, aparece su dulce rostro con sus ojos verdes como el mar que me sonríen, y entonces me digo que es ella, aunque nunca la he visto. Después, por la mañana, me lamento en mi lecho por no haber podido acariciarla, ni retenerla. ¿No es esto la locura, Peregrino?. Y pensar que ella, allí, a lo lejos, no sabe nada.

Peregrino

Jaufré, lo sabe

Jaufré

¿Qué dices, Peregrino?

Peregrino

He dicho que lo sabe

Jaufré

¿Sabe qué?

Peregrino

Sabe todo lo que debe saber. Que eres un poeta y cantas su belleza

Jaufré

¿Cómo se enteró?

Peregrino

Me preguntó, y la respondí

Jaufré

¿Por qué?, ¿Por qué me has hecho esto?

Peregrino

No quería mentirla. Si todo el mundo conoce el nombre que cantas, ¿con que derecho ocultárselo a ella?

Jaufré

Lo sabe

Peregrino

Si la amas, debes decirle la verdad. Hice lo que tú habrías hecho-

Jaufré

Lo sabe

Peregrino

Lo habría sabido tarde o temprano, y por una lengua maliciosa

Jaufré

¿Qué sabe exactamente?. ¿Le dijiste mi nombre?

Peregrino

Si, sabe ahora tu nombre, y que eres príncipe y trovador

Jaufré

¿Le dijiste que la amo?

Peregrino

¿Cómo ocultarselo?

Jaufré

Desgraciado. ¿Cómo reaccionó?

Peregrino

Al principio, parecía ofendida

Jaufré

¿Ofendida?

Peregrino

Sólo fue la primera reacción, el pudor de una noble dama a quien celebran sin su conocimiento. Después, enseguida, se mostró resignada

Jaufré

¿Resignada?

Peregrino

Quiero decir que ella acabo por entender que tu postura era la de un hombre honorable, anhelante pero respetuoso. Creo incluso que se sintió halagada...

Jaufré

¿Halagada?, Allí en lo alto, por encima de las montañas, ¿halagada?. Ofendida, resignada, halagada, que palabras tan inapropiadas para ella. Ah, Peregrino, Peregrino, nunca debiste traicionarme

¿Le recitaste mis poemas?

Peregrino

No tengo buena memoria, canturrée un poco nada más

Jaufré

Un poco. ¿Qué significa un poco?. Paso mis días y mis noches componiendo mis canciones, cada nota y cada rima deben superar la prueba del fuego, me visto y desvisto veinte, treinta veces, antes de encontrar la palabra justa que estaba esperando desde el principio de los tiempos, suspendida en el cielo, para ocupar su lugar. Y tú, ¿las recitas "un poco"?. ¿Las cantas "un poco"?. Desgraciado. Desgraciado. ¿Cómo puedes traicionarme así, y decirte mi amigo?

Peregrino

Tal vez sea mejor que me vaya

Jaufré

No, espera, perdoname. Tus noticias me han trastornado. Perdoname, amigo mío, no dejaré que te vayas enfadado. Si hay un hombre en el mundo al que le deba algo, eres tú, Peregrino, amigo mío, que fuiste el primero en hablarme de ella. Pero todo lo que dices me aturde, no podré pensar ya en ella sin pensar que ella también me mira a lo lejos. Era tan dulce contemplarla en la distancia sin que me viera. Era tan fácil componer mis canciones, sin que ella las escuchara. Ahora, ahora.... Ahora es preciso que las escuche en mi boca. Sí, en mi boca y no en otra. Si se ruboriza al escuchar mi canción, quiero ver su rubor. Si se estremece, quiero verla estremecer. Si suspira, quiero oir como suspira. Ya no está distante y tú puedes... tú puedes incluso decirme su nombre.

Peregrino

Clémence, se llama Clémence

Jaufré

Clémence, Clémence, clemente como el Cielo. Clémence, la clemente mar me llevará a tí, para que pueda cruzar con mis pies secos hasta la tierra donde respiras.

En la playa de Tripoli

Clémence pasea. Da la espalda a la Ciudadela y mira de frente el mar. Algunas mujeres de la ciudad le siguen en la distancia. Canta la canción de Jaufré.

Clémence

Que Nuestro Señor sea testigo que veré a mi amor lejano, pero este bien que ma ha caído en suerte, dobla mi desgracia, pues ella está tan lejos. Ah, ojalá estuviera allí, como un peregrino, para que mi bastón y mi esclavina sean contemplados por unos ojos tan bellos. Dice verdad quien me llama ávido, y deseando el amor lejano. Pues ninguna alegría me complacería tanto como gozar del amor lejano. Pero lo que deseo se me niega, así me dotó mi padrino, que amé y no sea amado

Coro de mujeres

Como se ha dejado atrapar en las redes de ese trovador. Canta sus canciones, se siente halagada, pero ¿qué bien puede traer un amor lejano?. Ni buena compañía, ni dulces abrazos, ni matrimonio, ni tierras, ni hijos. ¿Qué bien puede traer un amor lejano?. Solamente la alejará de los que pretenden su mano, el Príncipe de Antioquía y el viejo Conde de Edesa. Incluso, dice el rumor, el hijo del Emperador.

Una voz entre la muchedumbre

Vosotros que la culpáis, ¿qué os dan vuestros hombres tan cercanos?. Príncipes o siervos, os convierten en sus criadas. Cuando están cerca de vosotras, sufrís, y cuando se alejan, seguís sufriendo

Clémence

Es cierto, hija mía, amiga mía, bendita seas, bendita seas

Coro de mujeres

¿No sufrís, Condesa?. ¿No sufrís por estar tan lejos de vuestro amado?, ¿Por no adivinar en su mirada si todavía os desea?, ¿No sufrís ni siquiera por no conocer su apariencia?, ¿No sufrís por no poder cerrar los ojos y sentir como sus brazos os rodean y os aprietan contra su pecho?. ¿No sufrís al no sentir nunca, nunca su aliento sobre vuestra piel?

Clémence

No, el Señor es testigo que no sufro. Tal vez un día sufriré, pero por la Gracia de Dios, aún no sufro. Sus canciones son más que sus caricias, y no sé si amaré al hombre como amo al poeta. No sé si amaré su voz como amo su música. No, el Señor es testigo que no sufro. Sin duda, sufriría si le esperara y no viniera. Pero no le espero. Sabiendo que allí, en la patria, un hombre piensa en mí, me hace sentir más cercana a la tierra de mi infancia. Soy el ultramar del poeta, y el poeta es mi ultramar. Entre nuestras dos costas viajan las tiernas palabras. Entre nuestras dos vidas navega la música... No, el Señor es testigo que no sufro, no le espero, no le espero....




El Tercer Acto es tal vez el más flojo de toda la ópera.

En el Primer Cuadro, una pequeña introducción instrumental donde escuchamos el acorde relacionado con el Peregrino, que en este acto ha vuelto a cruzar el mar para reunirse con Jaufré. El largo diálogo entre Rudel y el Peregrino, interrrumpido por monólogos del trovador, abunda en el modelo ya desarrollado en el primer acto. El objetivo de Saariaho es doble: contribuir a la sensación de tiempo detenido, y crear una atmósfera privada, íntima, entre el espectador y los personajes. El primer objetivo lo logra con creces, el segundo... dígamos que, a pesar de algunos momentos de gran lirismo por parte del Príncipe de Blaye no acaba de ser totalmente satisfactorio. La ausencia del Coro de Compañeros en la escena, hace que acaso sea en exceso monótona.

El Segundo Cuadro, en Trípoli, comienza con unos breves acordes de atmosfera "orientalista" y presenta enseguida a Clémence cantando en occitano la chanson de Rudel, lo que contribuye al ambiente medieval y a la sensación de creciente unión entre los dos amantes. El Coro de Mujeres refuerza la sensación con un acompañamiento casi "aflamencado". Cada vez más líricas, en contraste con la orquesta, son las intervenciones de Clémence que trata de engañarse a sí misma sobre la naturaleza de su amor por el trovador de un país lejano. El Cuadro termina con susurros acompañados por la electrónica que producen una sensación ominosa, de una desgracia inminente.

Schigolch
February 8th, 2013, 11:53 AM
Escuchemos "Lanquan li jorn", de Rudel, en una version de un grupo musical especialista en el periodo de los trovadores:


http://www.youtube.com/watch?v=PLVYOMpAzbs

Schigolch
February 9th, 2013, 03:15 PM
http://www.templaricavalieri.it/images/palestina_cartina_illustrazione_di_cellarius_01.gi f



Libreto del Acto IV:


Francés



Sur le bateau qui porte Jaufré vers l'Orient.

Le jour commence à tomber mais il ne fait pas encore sombre. La couleur de la mer tire sur l'indigo. Elle est calme

Jaufré

Me croiras-tu, Pèlerin, C'est la première fois que je pose les pieds sur l'eau. Je vis depuis toujours au voisinage de la mer Je vois les mariniers, les pèlerins, les marchands, partir et revenir ou ne plus revenir, J'ai chanté avec eux, j'ai écouté leurs histoires, Mais c'est la première fois que je pose les pieds sur l'eau.

Le Pèlerin

Pour moi, c'est la dixième traversée, ou la douzième Mais c'est chaque fois la première fois... Au commencement, chaque fois, le vertige, le corps plié, la bouche amère En ces instants-là je me promets de ne jamais jamais plus entreprendre la mer. Puis lentement je ressuscite Je me laisse envahir par l'immensité du ciel et par l'odeur des vagues, Mon esprit déjà sur l'autre rive...

Jaufré

Jamais auparavant je n'avais eu envie de m'embarquer. Mais au bout du voyage il y a maintenant Trípoli. Au bout du voyage il y a Clémence Il y a ma seconde naissance L'eau du baptême sera profonde et froide A bout du voyage commencera ma vie.

Le Pèlerin

D'ici là, tu devrais te reposer un peu.

Jaufré

Pèlerin, sais-tu pourqoui la mer est bleue?

Le Pèlerin

Parce qu'elle est le miroir du ciel.

Jaufré

Et le ciel, pourquoi est-il bleu?

Le Pèlerin

Parce qu'il est le miroir de la mer! Mais tu devrais t'étendre comme moi, Jaufré, La traversée sera longue...

Jaufré

Je l'ai vue, Pèlerin, je l'ai vue comme je te vois!

Le Pèlerin

Jaufré, tu ne me vois pas, et moi non plus je ne te vois pas Il fait nuit et tu as rêvé!

Jaufré

Elle était ici, et son corps et son visage et sa robe blanche illuminaient la nuit. Elle chantait une chanson que j'ai écrite pour elle.

"Ton amour occupe mon esprit Dans la veille et dans la songe Mais c'est le songe que je préfère Car dans le songe tu m'appartiens!"

"D'aquest amor suy cossiros Vellan e puyes somphan dormen, Quar lai ay joy meravelhos, Per qu'ieu la jau jauzitz jauzen...

Jaufré

Lorsque je l'ai regardée dans les yeux elle a souri et m'a fait signe de la suivre. Puis elle est partie, d'un pas de reine, sa robe trainant derrière elle, comme tu l'avais vue la première fois, à Trípoli, le dimanche de Pâques. Je l'ai suivie mais soudain je l'ai vue s'éloigner du bateau et marcher sur la mer comme Notre Seigneur, sans qu'elle ne s'enfonce. Elle s'est tournée alors vers moi, elle a ouvert les bras mais je n'ai pas osé m'avancer vers elle Je suis resté accroché au bastingage sans oser la rejoindre et je pleurais de honte pour ma couardise. Au réveil, j'avais les yeux pleins de larmes et elle avait disparu.

Le Pèlerin

Calme-toi, Jaufré, ce n'est qu'un rêve mensonger Tu n'es pas un lâche et tu as justement entrepris ce voyage pour aller rejoindre ta dame lointaine.

Jaufré

J'ai peur, Pèlerin, J'ai peur Tu es la voix de la raison mais la peur n'ecoute pas la voix de la raison J'ei peur de ne pas le retrouver et j'ai peur de la retrouver J'ai peur de disparaitre en mer avant d'avoir atteint Trípoli et j'ai peur d'atteindre Trípoli J'ai peur de mourir, Pèlerin, et j'ai peur de vivre, me comprends-tu?

Je devrais être l'homme le plus heureux au monde, Et je suis le plus désespéré...

Les Compagnons en Choeur

On a connu des guerriers intrépides Qui se jetaient dans la mêlée et offraient leur corps Aux lames de l'ennemi Mais qui tremblaient en mer... On a connu un roi puissant Qui d'un regard faisait frémir comtes et chevaliers Qui, à la tête de ses troupes, Savait franchir les déserts, les montagnes, Mais qui tremblaient en mer.

Jaufré

Si nos compagnons savaient pourquoi je tremble Ils ne chanteraient pas ainsi. Ce n'est pas la mer qui m'effraie...

Crois-tu qu'on lui a dit, Pèlerin? Crois-tu qu'on lui a dit que je venais à Tripoli? Crois-tu qu'on lui a dit que je m'étais croisé?

Le Pèlerin

Ces choses se savent, oui. J'ignore par quelle bouche, mais elles se savent, oui. Moi qui parcours les mers et les royaumes Chaque fois que j'apporte une nouvelle dans une ville Quelqu'un avant moi l'avait déjà apportée. Certains prétendent que les secrets des hommes Sont chuchotés à tout vent par les anges...

Jaufré

Je devrais être l'homme le plus heureux au monde, Et je suis le plus désespéré... Je devrais avoir hâte d'atteindre sa ville de Tripoli. Et je me surprends à supplier le Ciel qu'il n'y ait plus dans nos voiles le moindre souffle de vent. Si, à cet instant, un génie sortait des flots pour me dire "Ordonne, Jaufré, et ton voeu sera exaucé!", je ne saurais quoi souhaiter? Ai-je envie de voir devant moi la femme sans tache, et qu'elle me voie devant elle? Aurai-je envie de chanter l'amour de loin, quand mes yeux la contempleront de près et que je guetterai chacun de ses battements de paupière, chacun de ses plissements de lèvres, chacun de ses soupirs? Jamais je n'aurais dû m'embarquer pour cette traversée. De loin, le soleil est lumière du ciel mais de près il est feu de l'enfer! J'aurais dû me laisser bercer longtemps longtemps par sa clarté lointaine au lieu de venir me brûler! J'étais l'Adam et l'éloignement était mon paradis terrestre. Pourquoi fallait-il que je marche vers l'arbre? Pourquoi fallait-il que je tende la main vers le fruit? Pourquoi fallait-il que je m'approche de l'étoile incandescente?




Castellano



A bordo del barco que lleva a Jaufré al Oriente

Al final del día, poco antes de las sombras de la noche. El mar se tiñe de añil. Está en calma

Jaufré

¿Me creerás, Peregrino?. Es la primera vez que piso el agua. Siempre he vivido junto al mar, he visto marineros, peregrinos, mercaderes, partir y retornar, o no retornar. He cantado con ellos, he escuchado sus historias, pero es la primera vez que piso el agua.

Peregrino

Yo lo he cruzado diez veces, o doce. Pero cada vez es la primera vez. Al principio, cada vez, el vertigo, el cuerpo doblado, la boca amarga. En esos momentos, prometo no cruzar nunca nunca más el mar. Pero lentamente resucito. Me dejo invadir por la inmensidad del cielo y el olor de las olas. Mi espíritu se encuentra ya en la otra orilla

Jaufré

Nunca antes tuve el deseo de embarcar. Pero al final del viaje se encuentra ahora Trípoli. Al final del viaje están Clémence y mi segundo nacimiento. El agua del bautizo será profunda y fría. Al final del viaje comenzará mi vida.

Peregrino

Ahora debes reposar un poco

Jaufré

Peregrino, ¿sabes por qué el mar es azul?

Peregrino

Porque es el espejo del cielo

Jaufré

Y el cielo, ¿por qué es azul?

Peregrino

Por que es el espejo del mar. Pero deberías tumbarte como yo, Jaufré, la travesía será larga

Jaufré

La he visto, Peregrino, la he visto como te veo a tí.

Peregrino

Jaufré, no me ves, ni yo te veo a tí. Estamos en el corazón de la noche y has tenido un sueño.

Jaufré

Ella estaba aquí, y su rostro y su vestido blanco iliuminaban la noche. Cantaba una canción que he escrito para ella...

"Tu amor llena mi espíritu, en la vigilía y en el sueño. Pero prefiero el sueño, pues en el sueño me perteneces"

"Tu amor llena mi espíritu, en la vigilía y en el sueño. Pero prefiero el sueño, pues en el sueño me perteneces"

Jaufré

Cuando miré sus ojos, me sonrió y me hizo una seña para seguirla. Entonces se marchó, como una reina, su ropa flotando tras ella, como tú la viste por primera vez, en Trípoli, el domingo de Pascua. La seguí, pero de repente abandonó el barco y caminó sobre el mar como Nuestro Señor, sin hundirse. Se volvió hacia mí y abrió los brazos pero no me atrevía a acercarme a ella. Me quedé agarrado a la borda sin atreverme a reunirme con ella, por cobardía. Cuando desperté, mis ojos estaban llenos de lágrimas y ella había desaparecido.

Peregrino

Calma, Jaufré, no era más que un falso sueño. No eres ningún cobarde, y has emprendido este viaje precisamente para reunirte con tu dama lejana

Jaufré

Tengo miedo, Peregrino, tengo miedo. Eres la voz de la razón, pero el miedo no escucha la voz de la razón. Tengo miedo de encontrarla, y tengo miedo de no encontrarla. Tengo miedo de desaparecer en el mar sin llegar a Trípolo y tengo miedo de llegar a Trípoli. Tengo miedo de morir, Peregrino, y tengo miedo de vivir. ¿Me entiendes?

Debería ser el hombre más feliz del mundo, y soy el más desesperado

Coro de Compañeros

Se sabe de intrépidos guerreros que se arrojan entre sus adversarios y ofrecen sus cuerpos a los cuchillos de sus enemigos, pero que tiemblan en el mar... Se sabe de un poderoso rey cuya mirada hacia temblar condes y caballeros, que, a la cabeza de sus ejércitos, sabía cruzar desiertos y montañas, pero que temblaba en el mar

Jaufré

Si nuestros compañeros supieran porque tiemblo, no cantarían así. No es el mar lo que me aterra....

¿Crees que se lo han dicho, Peregrino?. ¿Crees que le han dicho que llego a Trippli?. ¿Crees que le han dicho que soy un cruzado?

Peregrino

Estas cosas se saben, sí. Ignoro por que boca se saben, pero se saben. Yo que recorro los mares y los reinos, cada vez que llevo una novedad a una villa, alguna la ha llevado ya antes. Algunos creen que los secretos de los hombres son susurrados en el viento por los ángeles...

Jaufré

Debería ser el hombre más feliz del mundo. Y soy el más desesperado.... Debería apresurarme a llegar a su ciudad de Trípoli y me sorprendo suplicando al Cielo que no sople el más mínimo viento en nuestras velas. Si, en este instante, un genio saliera de las olas para decirme: "Ordena, Jaufré, y tu deseo será concedido", no sabría que desear. ¿Deseo ver ante mí la mujer sin tacha, y que ella me vea? ¿Deseará cantar el amor lejano cuando mis ojos la contemplen de cerca acechando cada movimiento de sus pestañas, cada uno de sus suspiros?. Nunca debería haberme embarcado en esta travesía. De lejos, el sol y la luz del cielo, pero de cerca el fuego del infierno. Debí dejarme abrazar para siempre, para siempre, por su claridad lejana en lugar de venir a quemarme. Era Adán y la lejanía era mi paraiso terrenal. ¿Por qué debo ir hacia el árbol?. ¿Por qué debo tender la mano hacia la fruta?. ¿Por qué debo acercarme a la estrella incandescente?.




El Acto IV transcurre en el barco que lleva a Jaufré y el Peregrino hacía Tierra Santa. El Primer Cuadro (Mer Indigo) se inicia con una introducción orquestal de unos cinco minutos de duración, extraída de Outremer, obra anterior de Saariaho también comentada en el hilo. El enérgico acorde que domina la breve pieza, y que acaba disolviéndose en sí mismo, combinado con los sonidos electrónicos (entre ellos, el del propio mar), proporcionan una adecuada sensación de travesía marina, aunque tal vez se le vaya al compositor un poco la mano y, por momentos, más parezca que estamos en el Mar de los Sargazos que en el Mediterráneo. Un breve diálogo entre Jaufré y el Peregrino completa el Cuadro, que termina en un lírico comentario sobre la naturaleza del mar y el cielo.

También el Segundo Cuadro (Songe), comienza con un pasaje orquestal, que representa el sueño donde se aparece a Rudel una visión de Clémence, que no acaba de ser sugerida por la música de Saariaho. Un agitado Rudel explica al Peregrino su sueño, tras el cuál no volverá a ser el mismo. Escuchamos a Clémence cantar la chanson de Jaufré primero en francés (incomunicación entre los amantes) y, después, entremezclada con los pensamientos del propio Jaufré durante unos espléndidos compases en los que Clémence canta en occitano (intentando levantar un puente sobre el abismo que empieza a separarlos) mientras Rudel continúa con su letanía sobre la imposibilidad de atrapar el esquivo fantasma de Clémence. El Peregrino trata de calmar a Rudel, pero no es posible y el Cuadro termina con la orquesta percutiendo como el corazón del trovador.

El último Cuadro (Tempête) nos presenta el mar encrespado y a un Jaufré cada vez más agitado y nervioso, con su línea de canto entrecortada. La burlona intervención del Coro de Compañeros, que pone en solfa las ominosas intervenciones de Rudel, contribuye a su exasperación. El Peregrino, la voz de la razón, la voz de la propia y cada vez más cercana Clémence, trata de calmarle, pero en un monólogo lleno de desesperación, con un único momento de luz cuando menciona a su "amour de loin", Jaufré se hunde en las tinieblas de su propio interior.

Loge
February 9th, 2013, 06:25 PM
Lo de Rudel es una auténtica crisis de ansiedad. ¡Y qué paciencia tiene el Peregrino con los dos amantes lejanos!

A pesar de su recomendación de ir piano piano, estimado Schigolch, en cuanto me he hecho con el DVD me he puesto a ver y oir la ópera. En algún sitio había leído que a alguien le había parecido una Pocahontas espectralizada y que en la obra de Saariaho había "mucho azúcar". Así que pensé que a lo mejor tenía hasta melodía. Pero de eso nada, como he podido comprobar. De todas formas, la música electrónica me gusta hasta cierto punto, y eso me ha hecho la escucha más llevadera. No soy un amante de la ópera contemporánea, y cuando me animo a escuchar alguna, de entrada sólo confío en que la música "no moleste". La de "L'amour de loin" no me molesta, y puede que repitiendo hasta llegue a gustarme.

La idea del amor idealizado sí que me interesa. Bueno, el amor o las personas idealizadas. Y el miedo a descubrir, cuando se acerca el momento de conocer a tu ideal, que a lo mejor no lo es tanto, como le pasa a Rudel en el acto IV. O como la propia Clemence se teme en el acto II. Por cierto, lo que más me ha gustado ha sido el "ambiente de catedral" que, efectivamente, se crea en ese dúo entre Clemence y el Peregrino. También los fragmentos orquestales durante el viaje en barco.

Me ha llamado la atención que, mientras Rudel le pide al peregrino que le describa a su amada (y el peregrino dice que lo ha hecho ya cincuenta veces), Clemence nunca le pide que le describa físicamente al trovador. Más que su aspecto físico, le interesa saber lo que él dice y piensa de ella. Interesante diferencia desde el punto de vista de la psicología de hombres y mujeres.

La puesta en escena, original, bonita, bien. Pero tan minimalista...

Schigolch
February 9th, 2013, 07:11 PM
Naturalmente que la obra tiene "melodia", estimado Loge. A veces lo que algunos melomanos echan de menos no es la "melodia", sino el "Do mayor", que es otra cosa. :)

Por lo demas, la opera gana con el tiempo, y las escuchas. Mientras que aficionados a la musica contemporanea, y un reducido numero de operofilos "tradicionales", pueden entrar en ella rapidamente, creo que se necesita una cierta familaridad previa para que otros aficionados puedan apreciarla en su totalidad.

Schigolch
February 9th, 2013, 11:11 PM
Vamos con el quinto y último acto.




http://www.musicweb-international.com/SandH/2009/Jul-Dec09/Lamour_de_Loin025.jpg



Francés

Le jardin de la Citadelle, à Tripoli.

Clémence scrute l’horizon marin. Et c’est le choeur des femmes tripolitaines qui lui apprendra la nouvelle qu’elle espère et redoute à la fois.

Le Choeur des Tripolitaines

Comtesse, regardez! Au port, sur le quai, le navire! Il est là! Il est là! Ja’! Ja’! Ja’! Les pèlerins, les fanions, le navire! Le troubadour! Là-bas, Comtesse! Le troubadour! Au port, les croisés, le navire! Lmina! Lmarkab! Ja’! Ja’! Ja’! Le troubadour! Il est là! Il est là!

Clémence

Ainsi, il est venu L’insensé! Il n’a pas voulu demeurer l’ombre lointaine L’étrange histoire que l’on colporte, la voix puissante que l’on imite Il ne s’est pas contenté d’être poète et troubadour Il est venu L’insensé

Ainsi, il est venu L’insensé! Le fou d’amour Il a pris la mer Pour me contempler telle que je suis Et pour que je le contemple de toute sa taille d’homme Pour que je voie bouger ses lèvres lorsqu’elles parlent de moi. Devrais-je me montrer attentive, flattée, reconnaissante? Ou bien réticente, et feindre l’indifférence? Devrais-je demeurer lointaine, inaccessible? Ou, au contraire, me montrer proche? Comment se serait comportée la femme de ses chansons, Celle qu’il appelle Son amour de loin? Ainsi, il est venu L’insensé!

Le Pèlerin

Noble dame, je vous apporte une nouvelle Une nouvelle qui vous déplaira.

Clémence

Pèlerin, laissez-moi juger seule de ce qui me déplaît ou ne me déplaît pas. Il se peut que vos bonnes nouvelles m’attristent Et que vos mauvaises nouvelles me remplissent de joie. Il se peut aussi que toutes vos nouvelles me laissent indifférente. Que vouliez-vous m’annoncer?

Le Pèlerin

Il s’agit de Jaufré, Jaufré Rudel.

Clémence

Le troubadour? La nouvelle que vous m’apportez, je la connais déjà. Il s’est croisé, me dit-on, son navire vient d’accoster à Tripoli. Combien de jours restera-t-il?

Le Pèlerin

Il ne s’agit pas de cela, noble dame, Je venais vous dire Qu’il se meurt.

Clémence

Seigneur! O Seigneur! Seigneur! Seigneur!

Le Pèlerin

Il est tombé malade en mer, et ne s’est plus réveillé. Il s’échappe hors de ce monde et vous seule pourriez encore le retenir.

Clémence

Où est-il?

Le Pèlerin

Dans un moment, il sera ici.

Clémence

S’il peut monter jusqu’à la Citadelle C’est qu’il n’est pas aussi mal que vous ne le dites.

Le Pèlerin

Quatre hommes le portent sur une civière Les voilà, d’ailleurs, ils arrivent.

Jaufré

C’est vous, c’est vous, c’est vous Je vous aurais reconnue entre toutes les femmes.

Clémence

Comment vous sentez-vous?

Jaufré

Heureux... Heureux comme peut l’être un homme dont le sort ne vous est pas indifférent.

Clémence

Que dit le médecin arabe?

Le Pèlerin

Il dit qu’il vivra tout au plus jusqu’à l’aube.

Clémence

Mon Dieu!

Jaufré

Ne chuchotez pas, je n’ignore rien de mon état. Les médecins peuvent mentir pour rassurer le mourant. Les hoquets du cœur ne mentent pas.

Clémence

Il est possible que Notre Seigneur ne veuille pas encore vous arracher à ceux qui vous entourent.

Jaufré

N’abusons pas des bontés du Ciel! Je lui ai demandé la grâce de vous voir une fois avant de mourir, et vous voilà devant moi La dernière image que je garderai de ce monde est celle de votre visage et de vos yeux qui m’embrassent. La dernière voix que j’aurais entendue, c’est la vôtre, qui cherche à m’apaiser, La dernière sensation de mon corps de mortel, c’est ma main épuisée qui s’endort dans le creux de la vôtre. Que demander de plus au Ciel? Même si je vivais encore cent ans, comment pourrais-je connaître une joie plus entière?

Les Compagnons en Choeur

Maudit soit l’amour Lorsqu’il nous fait mépriser l’existence Maudit soit l’amour Lorsqu’il trahit la vie et se fait l’allié de la mort.

Jaufré

Ne maudissez pas l’amour, compagnons, C’est lui qui nous donne nos joies Pourquoi n’aurait-il pas le droit de les reprendre? Ce n’est jamais l’amour qui est indigne, c’est nous qui sommes parfois indignes de l’amour. Ce n’est jamais l’amour qui nous trahit, c’est nous qui trahissons l’amour.

Clémence

J’aurais tant voulu être poétesse pour vous répondre avec des mots aussi beaux que les vôtres.

Jaufré

Vous êtes la beauté et je ne suis que l’étang où la beauté se mire...

Clémence

Il est une chose que je pensais garder longtemps en moi, Mais si je ne la disais pas aujourd’hui même, je crains de ne plus jamais pouvoir vous la dire. Vos chansons, je me les récitais le soir, toute seule, dans ma chambre, Et je pleurais de bonheur.

Jaufré

Si mes chansons étaient belles, c’est parce que mon amour était pur, et parce que l’objet de mon amour est si beau. Mais vous êtes encore mille fois plus rayonnante et mille fois plus douce que je ne l’imaginais. Si j’avais pu vous contempler, j’aurais trouvé des paroles bien plus belles, et une musique qui pénètre l’âme. Et je vous aurais aimée encore davantage.

Clémence

Moi aussi, si nous nous étions rencontrés, je vous aurais aimé.

Jaufré

Autant que je vous aime?

Clémence

Autant que vous m’aimez.

Jaufré

Vous auriez pu dire, je vous aime, Jaufré?

Clémence

J’aurais pu dire, oui, je vous aime, Jaufré.

Jaufré

Seigneur, pardonnez-moi, j’ai de nouveau envie de vivre!

Seigneur, si je pouvais rester ainsi, quelques moments, quelques moments de plus Si je pouvais revivre un peu, un peu seulement, Mon amour qui était loin est maintenant près de moi, mon corps est dans ses bras et je respire le parfum le plus doux. Si la mort pouvait attendre au dehors au lieu de me secouer ainsi, impatiente.

Le Pèlerin

Mais si la mort n’était pas aussi proche, Jaufré, La femme que tu aimes ne serait pas en cet instant auprès de toi, à t’enlacer. L’air que tu respires ne serait pas imprégné de son parfum, Et elle ne t’aurait pas dit "je t’aime, Jaufré".

Clémence

Je t’aime, Jaufré, et je voudrais tant que tu vives.

Jaufré

Si jamais le Ciel me guérissait. Me prendrais-tu par la main pour me conduire jusqu’à ta chambre?

Clémence

Oui, Jaufré, si le Ciel dans sa bonté voulait bien te guérir, je te prendrais par la main pour te conduire jusqu’à ma chambre.

Jaufré

Et je m’étendrais près de toi?

Clémence

Et tu t’étendrais près de moi...

Jaufré

Et tu poserais la tête sur mon épaule?

Clémence

Ma tête sur ton épaule...

Jaufré

Ton visage tourné vers le mien, tes lèvres près des miennes...

Clémence

Mes lèvres près des tiennes...

Jaufré

En cet instant, j’ai tout ce que je désire. Que demander encore à la vie?

Clémence

J’espère encore, mon Dieu, j’espère encore. Les anciennes divinités pouvaient être cruelles, mais pas toi, mais pas toi, mon Dieu, Tu es bonté et compassion, tu es miséricorde J’espère encore, mon Dieu, j’espère encore. (choeur) Ce mortel ne porte dans son cœur que l’amour le plus pur, Il fait offrande de sa vie à une inconnue lointaine et se contente d’obtenir en échange un sourire Il remercie le Ciel du peu qu’on lui accorde, et ne demande rien Si avec un être tel que lui, tu n’es pas généreux, Seigneur, avec qui le seras-tu?

Clémence

J’avais cru en toi, j’avais espéré, mon Dieu Qu’avec un être si généreux tu te montrerais plus généreux encore, J’avais cru en toi, j’avais espéré, mon Dieu Qu’avec un être aussi aimant tu te montrerais plus capable d’amour encore Que tu nous accorderais un instant, juste un instant de vrai bonheur Sans souffrance, sans maladie, sans la mort qui s’approche Un court moment de bonheur simple, était-ce trop?

Le Choeur Rassemblé

Tais-toi, femme, ta passion t’égare Tais-toi, femme, silence!

Clémence

De quoi as-tu voulu le punir? De m’avoir appelée déesse? De s’être prétendu croisé, comme s’il partait se battre contre les Infidèles, alors que c’est moi qu’il venait retrouver? Se pourrait-il que tu sois jaloux du fragile bonheur des hommes?

Le Choeur Rassemblé

Tais-toi, femme, ta passion t’égare Tais-toi, femme, silence!

Le Choeur des Tripolitaines

Voudrais-tu attirer sur notre ville le malheur et la malédiction? Voudrais-tu que la mer se déchaîne, que les vagues sautent par-dessus les murailles pour engloutir nos maisons et noyer nos enfants?

Les Compagnons en Choeur

Voudrais-tu attirer sur nous tous le châtiment de Dieu? Pour qu’Il nous abandonne en pleine mer quand la tempête fera rage? Pour qu’Il nous abandonne en pleine bataille quand nos ennemis seront lancés contre nous?

Le Choeur Rassemblé

Tais-toi, femme, ta passion t’égare Tais-toi, femme, silence!

Clémence

Jaufré croyait venir vers moi, et il a rencontré la Mort. Se peut-il que ma beauté soit l’appât de la Mort? Il a cru voir en moi la Clarté, et je n’étais que la gardienne des Ténèbres! Comment pourrais-je encore aimer ? Comment pourrais-je dévoiler mon corps? Ouvrir mon sein au regard d’un amant?

Le Pèlerin

Et moi, Seigneur, pourquoi m’as-Tu choisi pour cette tâche? D’une rive à l’autre, d’une confidence à l’autre, Je croyais tisser les fils blancs d’une robe de mariée, A mon insu je tissais l’étoffe d’un linceul!

Clémence

Je ne mérite plus d’être aimée Je ne mérite plus d’être chantée par un poète Ni serrée contre une épaule d’homme, ni caressée. Demain, après les funérailles, je prendrai le deuil. Je porterai une robe de laine épaisse et j’irai me cacher Sous le toit d’un couvent D’où je ne sortirai plus ni vivante ni morte. Je suis veuve d’un homme qui ne m’a pas connue Et jamais aucun homme ne creusera mon lit.

Clémence

Si tu t’appelles Amour je n’adore que toi, Seigneur Si tu t’appelles Bonté je n’adore que toi, Si tu t’appelles Pardon je n’adore que toi, Seigneur, Si tu t’appelles Passion, je n’adore que toi. Ma prière s’élève vers toi qui es si loin de moi maintenant, Vers toi qui es si loin Pardonne-moi d’avoir douté de ton amour, Pardonne-moi d’avoir douté de toi! Toi qui as donné ta vie pour moi, Pardonne-moi d’être restée si lointaine A présent c’est toi qui es loin Es-tu encore là pour écouter ma prière? A présent c’est toi qui es loin A présent c’est toi l’amour de loin Seigneur, Seigneur, c’est toi l’amour, C’est toi l’amour de loin...





Castellano


El jardín de la Ciudadela, en Tripoli

Clémence escruta el horizonte marino. Y es el core de mujeres tripolitanas quienes le advierten de la noticia que espera y teme a la vez

Coro de Tripolitanas

Mirad, Condesa. En el puerto, en el muelle, el navío. Está aquí. Está aquí. Ja,ja,ja. Los peregrinos, los banderines, el navío. El trovador. Abajo, Condesa. El Trovador. En el puerto, los cruzados, el navío. El trovador. Está aquí, está aquí.

Clémence

Entonces, ha venido. Insensato. No ha querido permanecer como una sombra lejana. La extraña historia que se divulga, la voz potente que se imita. No se ha contentado con ser poeta y trovador. Ha venido, el insensato.

Entonces, ha venido. Insensato. Loco de amor se ha arrojado al mar. Para mirarme tal como soy. Y para que yo le mire en toda su estatura como hombre. Para que vea como se mueven sus labios cuando hablan de mí. ¿Debo mostrarme atenta, halagasa, agradecida?, ¿O tal vez reticente, y fingir indiferencia?. ¿Debo permanecer lejana, inaccesible?. ¿O, al contrario, mostrarme cercana?. ¿Cómo se comportaría esa mujer de sus canciones, a la que llama su amor de lejos?. Entonces, ha venido. Insensato.

Peregrino

Noble dama, os traigo una noticia. Una noticia que os disgustará.

Clémence

Peregrino, dejad que yo misma juzgue lo que me place o no me place. Puede que vuestras buenas noticias me entristezcan. Y que vuestras malas noticias me llenen de alegría. Tambíen puede que todas vuestras noticias me dejen indiferente. ¿Que queréis anunciarme?

Peregrino

Se trata de Jaufré, Jaufré Rudel

Clémence

¿El trovador?. Ya sé la noticia que me traéis. Es un cruzado, me dicen, y su navío acaba de atracar en Tripoli. ¿Cuántos días se quedará?

Peregrino

No se trata de esto, noble dama. Vengo a deciros que agoniza

Clémence

Señor, Oh Señor, Señor, Señor

Peregrino

Ha enfermado en el mar, y no se recupera. Está dejando este mundo, y sólo vos podéis aún retenerle

Clémence

¿Dónde está?

Peregrino

En un momento, estará aquí.

Clémence

Si puede subir hasta la Ciudadela, no estará tan mal como decís

Peregrino

Cuatro hombres le llevan en camilla. De hecho, están llegando en este momento

Jaufré

Sois vos, sois vos, sois vos. Os reconocería entre todas las mujeres.

Clémence

¿Cómo os sentís?

Jaufré

Feliz.... Feliz como puede estarlo un hombre cuya suerte no os es indiferente

Clémence

¿Qué dice el médico árabe?

Peregrino

No vivirá más allá del alba.

Clémence

Dios mío

Jaufré

No habléis en susurros, conozco mi estado. Los médicos pueden mentir para consolar al moribundo. Los pálpitos no mienten

Clémence

Es posible que Nuestro Señor no quiera todavía arrancaros de entre nosotros

Jaufré

No abusemos de la bondad del Cielo. Le he pedido la gracia de veros una vez antes de morir, y estáis delante de mí. La última imagen que guardaré de este mundo será de vuestro rostro y vuestros ojos que me abrazan. La última voz que escucharé, será la vuestra, que trata de tranquilizarme. La última sensación de mi cuerpo mortal será mi mano agotada que se duerme en la palma de la vuestra. ¿Quié más pedir al Cielo?. Incluso si viviera cien años más, ¿cómo podría tener una alegría más completa?

Coro de compañeros

Maldito sea el amor, cuando nos hace despreciar nuestra existencia. Maldito sea el amor, cuando traiciona la vida y se hace aliado de la muerte

Jaufré

No maldigáis el amor, compañeros. Nos da nuestras alegrías, ¿no debería tener pues el derecho de reclamarlas?. Nunca el amor es indigno, somos nosotros quienes a veces somos indignos del amor. Nunca el amor nos traiciona, somos nosotros quienes traicionamos al amor.

Clémence

Me hubiera gustado tanto ser poetisa, para responder a vuestras palabras con otras igual de bellas

Jaufré

Vos sois la belleza y yo no soy más que el estanque donde la belleza se refleja...

Clémence

Hay algo que pensaba guardar en mi interior mucho tiempo. Pero si no lo digo hoy mismo, temo que jamás pueda decirlo. Vuestras canciones, las recitaba por la tarde, sola, en mi cuarto. Y lloraba de felicidad

Jaufré

Si mis canciones eran bellas, es porque mi amor era puro, y el objeto de mi amor, tan bello. Pero sois todavía mil veces más radiante y mil veces más dulce de lo que imaginaba. Si os hubiera podido contemplar, habría encontrado palabras mucho más hermosas, y una música que penetrara el alma. Y os habría amado aún más

Clémence

También yo, si nos hubiéramos encontrado, os habría amado

Jaufré

¿Tanto como yo os amo?

Clémence

Tanto como me amáis

Jaufré

¿Podríais haber dicho, os amo, Jaufré?

Clémence

Habría podido decir, os amo, Jaufré

Jaufré

Señor, perdonadme, de nuevo tengo ganas de vivir

Señor, si pudiera permanecer así, durante algún instante, algún instante más. Si pudiera revivir un poco, solamente un poco. Mi amor que era lejano y ahora está junto a mí, mi cuerpo está en sus brazos y respiro el más dulce perfume. Si la muerte pudiera esperar fuera, en lugar de agarrarme así, impaciente

Peregrino

Pero si la muerte no estuviera tan próxima, Jaufré, la mujer que amas no estaría en estos momentos junto a ti, abrazándote. El aire que respiras no estaría impregnado de su perfume, y ella no te habría dicho: "te amo, Jaufré".

Clémence

Te amo, Jaufré, y me gustaría tanto que viviéses

Jaufré

Si el Cielo quisiera curarme, me cogerías la mano y me llevarías a tu alcoba

Clémence

Sí, Jaufré, si el Cielo en su bondad quiere curarte, te cogeré de la mano para llevarte a mi alcoba

Jaufré

¿Y estaría tumbado a tu lado?

Clémence

Estarías tumbado a mi lado…

Jaufré

¿Y apoyarías tu cabeza en mi hombro?

Clémence

Mi cabeza sobre tu hombro….

Jaufré

Tu rostro vuelto hacía el mío, tus labios cerca de los míos

Clémence

Mis labios cerca de los tuyos

Jaufré

En este momento, tengo todo lo que deseo. ¿Qué mas pedir a la vida?

Clémence

Todavía espero, Dios mío, todavía espero. Las antiguas divinidades podían ser crueles, pero no Tú, no Tú, Dios mío. Tú eres bondad y compasión, eres misericordia. Todavía espero, Dios mío, todavía espero. (coro) Este mortal no tenía nada en su corazón salvo el amor más puro. Ofreció su vida a una mujer distante y desconocida, y se contentó con recibir a cambio una sonrisa. Agradeció al Cielo lo poco que le fue concedido, y no pidió nada. Si con un ser como él no eres generoso, Señor, ¿con quién lo serás?

Clémence

Creí en Ti, tenía esperanza, Dios mío. Que con un ser tan generoso te mostrarías aún más generoso. Creí en Ti, tenía esperanza, Dios mío. Que con un ser tan amoroso te mostrarías aún más capaz de amar. Que no nos hayas concedido un instante, tan solo un instante de verdadera felicidad. Sin sufrimiento, sin enfermedad, sin la muerte que se aproxima. Un breve momento de simple felicidad, ¿era demasiado?

Coro reunido

Calla, mujer, la pasión te ciega. Calla, mujer, silencio

Clémence

¿Qué buscabas castigar?. ¿Qué me llamara diosa?. ¿Qué pretendiera ser un cruzado, ir a batirse contra los infieles, cuando era a mí a quien venía a encontrar?. ¿Puede que estuvieras celoso de la frágil felicidad de los hombres?

Coro reunido

Calla, mujer, la pasión te ciega. Calla, mujer, silencio

Coro de Tripolitanas

¿Pretendes que caiga sobre nuestra ciudad la desgracia y la maldición?. ¿Quieres que el mar se agite, que las olas salten por encima de las murallas para devorar nuestras casas y nuestros hijos?

Coro de compañeros

¿Quieres atraer sobre nosotros el castigo de Dios?. ¿Para que nos abandone en plena mar cuando ruja la tormenta? ¿Para que nos abandone en medio de la batalla cuando nuestros enemigos se lancen contra nosotros?

Coro reunido

Calla, mujer, la pasión te ciega. Calla, mujer, silencio

Clémence

Jaufré creía que venía hacia mí, y ha encontrado la muerte. ¿Puede que mi belleza fuera el anzuelo de la Muerte?. Creyó ver en mí la Claridad, y no he sido más que la guardiana de las Tinieblas. ¿Cómo puedo amar de nuevo?. ¿Cómo podría descubrir mi cuerpo?. ¿Abrir mi seno a la mirada de un amante?

Peregrino

¿Y yo, Señor, por qué me has elegido para esta tarea?. De una orilla a otra, de una confidencia a otra, creía tejer los blancos hilos de un vestido de novia. No sabía que tejía la tela de un sudario.

Clémence

No merezco ser amada. No merezco que me cante un poeta. Ni sostenida por el hombro de un hombre, ni acariciada. Marñana, tras el funeral, llevaré luto. Un vestido de lana gruesa y me ocultaré. Bajo el techo de un convento del que no saldrá ni viva ni muerta. Soy la viuda de un hombre que no me ha conocido, y ningún otro hombre entrará en mi lecho

Clémence

Si te llamas Amor, sólo te adoro a ti, Señor. Si te llamas Bondad, sólo te adoro a ti, Señor. Si te llamas Perdón, sólo te adoro a ti, Señor. Si te llamas Pasion, sólo te adoro a ti. Mi oración se eleva a ti que estás tan lejos de mí. Hacia ti que estas tan lejano. Perdona que haya dudado de tu amor, perdona que haya dudado de tí. Tú que has dado la vida por mí, perdona que haya permanecido tan lejana. Ahora eres tú quien esta lejano. Ahora eres tí el amor lejano, Señor, Señor, eres tú el amor, eres tú el amor lejano...






Una breve intervención del Coro abre el acto, casi en parlando. La atmósfera oriental invade la escena. Una Clémence casi desafiante reta al Coro, mientras escuchamos sonidos marinos. La llegada del Peregrino y el grito de desesperación de la Condesa: "Seigneur, Seigneur..." termina el cuado.

En el Segundo Cuadro, tal vez el más bello de la ópera, asistimos al diálogo entre Jaufré y Clémence. Son momentos de gran lirismo, en los que ambos confiesan su amor y escuchamos por primera y única vez los acordes "orientales" mientras canta Jaufré. La percusión y los vientos, van puntuando la acción, hasta quedar unidos como los dos amantes. En un momento, Jaufré parece revivir, y se desata una pequeña tormenta en la orquesta, subrayada por la electrónica, pero la resignación ante una suerte fatal termina por imponerse, y la muerte de Jaufré, en brazos de su amada, funciona casi como un anticlímax.

Durante el Tercer Cuadro, tal vez un poco demasiado extenso, Clémence se rebela contra el destino, y denuncia agitadamente su triste sino. Las reprimendas del Coro y los lamentos del Peregrino completan la acción.

Un pequeño interludio nos lleva a la última escena, años después, donde Clémence, convertida en una monja, reza una bella oración, inspirada en la Traversée del principio de la ópera, ¿A Dios?, ¿A Jaufré?... que termina en un precioso "C'est toi, l'amour de loin".

Loge
February 10th, 2013, 08:06 AM
Tendré que ampliar mi concepto de "melodía" :conductor: Y de paso, el de "azúcar", je, je.

No se me ha hecho largo el tercer cuadro. Lo encuentro muy lógico y consecuente.

En mi post anterior olvidé un pequeño comentario sobre los intérpretes. La voz de Upshaw, en efecto, me parece muy adecuada para el carácter que le da la autora a su personaje, con ese timbre angelical, como usted dijo. Pero sus facciones no le acompañan, me parece a mí. Si en vez de oirla cantar viese sólo una foto, pensaría más en una Lady Macbeth o una Cruella Devil. Me ha producido un efecto extraño ver esa cara (y no digo que sea fea, ojo) unida a ese timbre de voz. Estoy de acuerdo en que la interpretación de Finley gana muchos puntos si se le ve que si sólo se le oye. Y en cuanto a que Groop no aporta gran cosa... pues no sé qué tendría que aportar. A mí me ha gustado bastante.

En resumen: la música no me ha echado para atrás; puedo decir que me ha interesado. El libreto sí que me ha parecido precioso. De modo que volveré alguna vez más sobre esta obra. En este caso sí que estoy convencido de que, como dice usted, ganará con el tiempo y las escuchas. Los comentarios y explicaciones que ha incluido al final del texto de cada acto me han ayudado mucho para apreciar detalles y valorar más esta ópera. ¡Muchas gracias, maestro!

Schigolch
February 10th, 2013, 10:47 AM
Es un gran libreto, muy hermoso, desde un punto de vista literario.

En mi reparto ideal para esta opera, en estos momentos, incluia al propio Finley, junto a Angela Gheorghiu (Clemence) y Sophie Koch (Pelerin).